18 junio 2024
Corán

Un Corán para toda la Humanidad

Abdul Karim Mullor

Un Corán para toda la Humanidad

Una de las prerrogativas especiales que Allâh concedió al Santo Profeta Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz – es que él es el solo profeta que Allâh ha enviado para toda la Humanidad. Mientras los otros profetas fueron enviados para un pueblo, nación o aldea, él fue enviado para todo el Orbe. No solamente para los hombres, sino también para los genios (ŷunûn).

Un Libro portador de un Mensaje celeste completo, claro, bien acabado. Un Mensaje cuya matriz se encuentra en la Tabla Bien Guardada (Lawḥu-l-Maḥfuẓ).

Descendido desde Allâh Mismo, tamizado en la matriz, y transportado por Ŷibril (Gabriel) – sobre él la paz – al corazón mismo del Profeta, tal y como dice el Corán. De este corazón puro de Muḥammad, capaz de acoger el Corán en su totalidad, el Libro sagrado fue saliendo al exterior, auxiliado por Gabriel.

El Corán en lengua árabe

Allâh ha ennoblecido la lengua árabe. No solamente la ha escogido para ser el vehículo de Su Mensaje, sino que ha hecho del árabe del ‘Ajira (Surianiyya) la lengua de los ángeles y de los habitantes del Paraíso.

Alif, Lam, Ra.
Esos son los signos del Libro claro.
Lo hemos hecho descender como una recitación árabe para que quizás razonéis.
(12- 1, 2)

Sin embargo, uno de los motivos por el que Allâh lo reveló en árabe es este que sigue:

Y si hubiéramos hecho que fuera una Recitación en lengua no árabe, habrían dicho: ¿Por qué no se han expresado con claridad sus signos?
¿No es árabe siendo él árabe? Di: Para los que creen es una guía y una cura, pero los que no creen tienen sordera en sus oídos y es una ceguera para ellos, es como si los llamaran desde muy lejos.
(41-44).

Refiriéndonos al Corán podemos decir que la recitación válida es cuando se hace en árabe, ya sea al recitarlo solo o en grupo, o durante el salat.

Entonces, ¿cuándo se traduce a otras lenguas cual es el estatus del Corán?

Contestamos a esto repitiendo unas líneas del Corán que hemos relacionado más arriba:

Y si hubiéramos hecho que fuera una Recitación en lengua no árabe, habrían dicho: ¿Por qué no se han expresado con claridad sus signos?
¿No es árabe siendo él árabe?

En esta aleya queda claro que Allâh lo ha revelado en árabe con esa intención. Esto indica que Allâh ha escogido revelarlo en árabe para trasmitirlo a un profeta árabe. Evidentemente, Allâh relativiza la lengua de la Revelación al no citarla como una condición indispensable, pues El Mismo dice que lo ha adaptado al pueblo del Profeta y al Profeta mismo.

Las letras y el Mensaje

Allâh ha transmitido Su Mensaje a través de letras, palabras y frases árabes. Ahora bien, nada hubiera sido posible si ellas no transmitieran un Mensaje. Sin Mensaje las letras (alif, b ata…) serían dibujos, las palabras, abstractas, y las frases, exentas de significado.

Esto significa que lo esencial es el Mensaje, no las letras. Y el Mensaje no es árabe. Son las letras las que lo son.

Esto es tan incontestable que cualquier alumno de escuela primaria puede llegar a entenderlo de manera simple. Es lo que Allâh nos dice, y no alif, ba, ta, za…

El Mensaje, como ya hemos visto, es para toda la Humanidad.

Por tanto, el Corán puede traducirse para que las personas que hablan lenguas diferentes al árabe puedan comprender el Mensaje.

El árabe no es una lengua mágica que no se pueda transformar en otras lenguas. Es una lengua humana, para el uso humano; y es sabiendo esto que Allâh lo ha enviado en dicha lengua, precisamente a los humanos y a los genios.

Es pues el árabe traducible a cualquier lengua, tal y como lo han probado durante siglos tantos y tantos documentos. Podemos traducir cosas tan exactas como los contratos comerciales, las escrituras de una propiedad, y documentos administrativos de todo orden.

Asimismo el Corán es traducible, palabra por palabra a otras lenguas, guardando su significado y el Mensaje que Allâh ha decidido enviarnos. Decir otra cosa está fuera de lugar, y no está en consonancia con el Mensaje Divino.

La ventaja que posee entonces la Revelación primigenia en lengua árabe con respecto a las traducciones, es la belleza de la recitación y el tono rítmico y poético que resulta de su lectura. Esto predispone al alma a comprender los enigmas de los conceptos que son revelados en él, sin duda alguna.

Es asimismo comprensible que, leyendo el Corán en otras lenguas, el esfuerzo para comprenderlo sea mayor; aunque en virtud de esto la comprensión puede incluso ser mejor gracias al esfuerzo que nos mantiene en una tensión expectante, la cual reactiva todos los motores de nuestro cerebro, de nuestros sentimientos y de nuestro corazón. Esto lo he experimentado yo mismo, observando como los propios árabes lo leen desde su zona de confort, mientras que los no árabes penetran en los entresijos del Mensaje mejor que ellos.

La traducción ha de ser técnicamente exacta. Sino el Mensaje es inexacto

En principio, podemos decir que, si para traducir un documento administrativo de alta precisión, debemos poner todos los sentidos hasta conseguir que se cumplimente con exactitud, con el Corán un musulmán debe desplegar mucho más aún; mucho más cauto ha de ser, exacto y profesional.

Este último párrafo dice algo tan evidente que, en condiciones normales no habría sido necesario mencionarlo. Pero las condiciones “normales” están lejos de darse hoy. Hay mentes y pensamientos que no tienen claro absolutamente nada y hay que llevarles de la mano como si se tratara de gentes que necesitan asistencia para lo más elemental.

Cambiar las traducciones adulterando el texto y el Mensaje

Hemos denunciado dos adulteraciones en español:

La de Muḥammad Asad – La de Juan Simón García (alias ˤIsâ)

Se trata de cambios en todas las aleyas, en todas las surats, realizados de manera voluntaria para cambiar el Libro de Allâh.

Pues hay que saber que si tenemos otro libro diferente que el Corán entonces tenemos otra religión. Si cambiamos el Corán adulteramos el Din. Siendo el Corán como es la base del Din del Islam.

¿Con qué finalidad se adultera?

El Islam tiene enemigos tradicionales que han heredado la ciencia de Harut y Marut.

Fundamentalmente vemos dos:

La Masonería – El Sionismo

Y es que la ciencia de Harut y Marut se ha diversificado en varias sectas, siendo una de ellas la de aquellos jawariyyin que se rebelaron contra el califato en los primeros tiempos del Islam.

Es claro desde entonces que se trata de un hecho voluntario y dirigido.

No obstante, y hemos seguido la Historia del Islam de bastante cerca, podemos decir que Inglaterra ha entrado a cambiar el Islam con su Masonería. Mientras que el Sionismo cuenta con muchos clientes árabes y algunos aparentes musulmanes cumpliendo con su nefasta labor.

Este es el motivo de la afluencia de nuevas sectas, comenzando por la Wahhabita, que nació con aquel Muḥammad Ibn ˤAbdil Wahhab de quien, tanto su padre, como su hermano renegaron y llegaron a señalarle como dijo su hermano como siendo “los cuernos del diablo”.

Alguno de estos últimos han falsificado el Corán en las traducciones, a fin de que los nuevos musulmanes practiquen otro Islâm que el que nos fue transmitido por Muhammad. Para ello había que falsificar el Corán y el hadiz.

El Corán en árabe, por razones obvias, es imposible de falsificar. Sí es hecho en las traducciones, como estamos diciendo.

 El hadiz resulta más fácil desde el momento en el que se pueden borrar o poner en cuestión aquellos que se deseen según la conveniencia de la secta en cuestión…

Hermanos, el enemigo no descansa. El ŷihad de estos tiempos es el de no dejarse engañar por él.