27 mayo 2024
Fiqh y jurisprudenciaSufismo

Sobre el significado de los sueños – Abdul Qadir Jilani

Sobre los sueños

Los sueños que se tienen justo antes de dormirse cayendo en un sueño profundo[1] son verdaderos y benéficos. Estos sueños frecuentemente son portadores de revelaciones y soportes de milagros. Ellos son precisamente las imágenes que caen sobre el ojo del corazón. La prueba del valor de los sueños se encuentra en la palabra de Allah:

Así fue como Allah le confirmó la visión a Su mensajero con la verdad: Entraréis en la Mezquita Inviolable si Allah quiere, a salvo, con la cabeza afeitada o los cabellos recortados y no tendréis nada que temer. (48-27)

Pues en realidad, el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – entró en la Mezquita sagrada de la Meca que estaba controlada por sus enemigos, el año siguiente a ese sueño. Otro ejemplo se encuentra en el sueño del profeta Yussuf – sobre él la paz -:

Cuando Yusuf dijo a su padre: ¡Padre mío! He visto once estrellas, al sol y a la luna; y los he visto postrados ante mí. (12-4)

El Profeta – sobre él la plegaria y la paz – ha dicho:

Ningún otro profeta vendrá después de mí, aunque hayan de venir otras revelaciones. Los creyentes verán estas revelaciones en sus sueños, o bien las revelaciones les serán mostradas durante sus sueños.

Allah confirma que:

Para ellos hay buenas noticias en esta vida y en la Última. (10-64)

Los sueños proceden de Allah, pero también, a veces, vienen del diablo maldito.

El Profeta – sobre él la plegaria y la paz – ha dicho:

Quien me ve en sueños ciertamente me ha visto, pues el diablo no puede tomar mi forma.

El diablo no puede tomar la forma de aquellos que siguen la fe, el camino, la sabiduría, la verdad y la luz del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – . Los dotados de conocimiento interpretan estas palabras del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – diciendo que el diablo no solamente no puede tomar la forma del Profeta, sino que además él no puede pretender tomar la apariencia de ninguna persona ni ninguna cosa que tenga el carácter de misericordia, de bondad, de compasión, de gracia y de fe. En realidad, todos los profetas, los santos, los ángeles, la santa Mezquita de la Kaaba, el sol, la luna, las blancas nubes, el Santo Corán, son entidades en las que el diablo no puede entrar, y por consecuencia no puede tomar su forma. La razón de ello es que el diablo es el lugar de la manifestación de la cólera, del castigo y de la desolación. Él no puede representar otra cosa que la confusión y la duda.

Cuando alguien experimenta en él la manifestación de uno de los Nombres de Allah “El Guía” ¿Cómo el atributo de “El que extravía” podría manifestarse en él?

Los atributos que se encuentran en oposición uno con el otro no pueden  nunca manifestarse en una criatura conjuntamente, al igual que el agua no puede coexistir con el fuego. La cólera no puede tomar la forma de la misericordia, ni el fuego aparecer bajo la forma del agua. Ellos se rechazan el uno al otro, se alejan el uno del otro, pues pertenecen a mundos diferentes. Es así que Allah separa la verdad de la mentira:

Así ejemplifica Allah la verdad y la falsedad (13-17)

Desde otro punto de vista, el diablo puede pretender ser Allah y tentar a las criaturas para extraviarlas. Esto él no puede hacerlo sino es con el permiso de Allah. Allah tiene numerosos atributos que aparecen como contrarios los unos de los otros. Por ejemplo, Su atributo de poder y de cólera aparece como el opuesto de Su atributo de belleza y de gentileza. El diablo maldito puede solamente pretender asumir el atributo del poder y de la cólera porque él, por esencia, es el objeto de la Cólera de Allah. Allah posee igualmente atributos de Guía Ultimo hacia la Verdad y el de el que Extravía. El diablo no puede aparecer con el carácter de ninguno de los atributos divinos en los cuales existen aspectos de guía.

Si el diablo pretende representar uno de los atributos de Allah, lo hace a través de la Voluntad de Allah, de manera que conduce el creyente al bien haciéndole oponerse al mal, conduciéndole hacia la verdad y haciéndole ser opuesto  a la mentira. En realidad, el diablo no tiene poder para sustraer la fe al creyente, él puede solamente recogerla si el creyente la expulsa. Allah ha ordenado a su profeta:

Di: Este mi camino. Llamo a la adoración de Allah basado en una clara visión, tanto yo como los que me siguen. Y ¡Gloria a Allah! Yo no soy de los que asocian (12-108)

En este versículo “los que me siguen” son los hombres perfectos, los verdaderos maestros espirituales que vendrán después del Profeta – sobre él la plegaria y la paz -, que poseen su conocimiento interior y su inspiración, y que serán próximos de Allah. Una tal persona es descrita como:

Aquél a quien Allah guía, es el bien guiado (18-17)

Hay dos clases de sueños: los sueños subjetivos y los objetivos, y cada una de estas dos categorías se divide en tres clases.

La primera clase del sueño subjetivo corresponde al reflejo de un estado espiritual elevado y de una virtud que resulta de él. Se manifiesta  en imágenes tales como el sol, las estrellas, las arenas blancas del desierto bañadas en luz, los jardines del Paraíso, palacios, espíritus de una gran belleza, bajo formas angelicales, etc. Estos son los atributos de un corazón puro. La segunda clase de sueño subjetivo contiene las imágenes que corresponden al estado de aquél quien se encuentra exento de ansiedad, que ha llegado a conocerse a sí mismo y que ha encontrado la paz de espíritu. Estas imágenes son las delicias que él encontrará en el Paraíso – el gusto, los alimentos celestiales, los perfumes y los sonidos del Paraíso.

Quien se encuentra en este último estado soñará con animales y pájaros que se asemejan a sus más bellas réplicas en este mundo. Los animales observados en estos sueños pertenecen en realidad al Paraíso. Por ejemplo, el camello es un animal del Paraíso. El caballo es una montura que transporta al santo guerrero en el combate contra el descreído que se encuentra fuera y dentro de él. El buey ha sido utilizado por el profeta Adam – sobre él la paz – para laborar la tierra a fin de que crezca la hierba. El cordero viene de la miel del Paraíso; el camello ha sido creado a partir de la luz del Paraíso; el caballo a partir de la basílica[2] del Paraíso; el buey a partir del azafrán del Paraíso.

La mula representa el estado más bajo de aquellos que han encontrado la paz del corazón y del espíritu. Soñar con una mula es un signo de que se es negligente y perezoso en su adoración porque sus deseos carnales y su ego le impiden ocuparse de ella con más celo, hasta el punto de no extraer beneficio alguno de sus esfuerzos espirituales. Conviene entonces que se arrepienta y que sea constante en sus buenas acciones a fin de llegar a obtener un buen resultado.

El asno ha sido creado a partir de una piedra del Paraíso y puesto al servicio de Adam – sobre él la paz – y de su descendencia. El asno es el símbolo de la carne y de las necesidades materiales, del ego y de su egoísmo. La carne es una montura para el alma. Si el hombre es esclavo de su carne, es como uno que lleva un asno sobre su espalda; pero el hombre verdadero cabalga sobre el asno de su ser material. El asno representa pues los medios por los cuales él dirige sus asuntos en este mundo.

Hablar con un joven radiante con aspecto puro y espiritual es, para aquel que lo sueña, un signo de que las manifestaciones divinas le han alcanzado, porque aquellos que han alcanzado la iluminación de las manifestaciones divinas en el Paraíso aparecerán bajo esta forma magnífica. Nuestro maestro, el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – les describe como estando bien proporcionados, plenos de gracia, con bellos ojos negros. El mismo ha dicho:

He visto a mi Señor bajo la forma de un joven magnífico

Como Allah se encuentra más allá de toda forma o figura, esta afirmación es interpretada como la manifestación de los atributos de la belleza del Señor reflejadas en el espejo del alma pura. Este reflejo es llamado el hijo predilecto. La apariencia material, el cuerpo, es el espejo del cual se sirve la inteligencia divina para educarnos y formarnos. Esta imagen reflejada es asimismo el lazo entre el servidor y su Señor. Ali – que Allah esté satisfecho de él – ha dicho:

Si yo no hubiera sido formado por mi Señor, no habría llegado a conocerle.

Para la formación espiritual se precisa de la enseñanza y del ejemplo de un guía bajo la forma de un maestro vivo. Estos maestros son los profetas y aquellos próximos de Allah que heredan su sabiduría. No es sino por su enseñanza que el corazón y el ser son iluminados, esparciendo la luz sobre el camino. Es por ellos que se puede encontrar al alma inspirada en el fondo de nosotros mismos. Allah dice:

Él es Quien eleva en grados, el Dueño del Trono, Quien hace caer el espíritu que viene de Su mandato sobre quien quiere de Sus siervos para que se convierta en un advertidor del día del Encuentro. (40-15)

Para la salud de vuestro corazón es necesario encontrar un maestro que os inspire a través de su alma.

El Imam Gazali – que Allah santifique su secreto – ha dicho:

Es lícito ver a Allah Altísimo en un sueño como una imagen magnífica. Esta imagen es un símbolo que depende del propio estado espiritual de quien lo sueña. Lo que es contemplado no es en realidad la Esencia divina, pues Allah se encuentra más allá de toda forma y figura. Nuestro maestro el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – no puede él mismo ser visto en un sueño bajo su forma real, salvo por aquellos que son los herederos de su sabiduría, de su conocimiento y de sus acciones, y que le seguirán enteramente. Los demás, cuando sueñan con él, sueñan con símbolos en función de su potencial y su estado, pero ellos no lo ven como realmente es.

En el comentario de la colección de hadices del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – de Muslim encontramos una afirmación que dice:

Es lícito soñar con Allah como siendo una luz o bajo una forma humana.

El Mismo se manifiesta bajo la forma de Sus atributos. Al profeta Musa – sobre él la paz – Allah se le ha aparecido como un fuego en un arbusto en llamas. Es la aparición de la palabra divina que el profeta Musa escuchó bajo la forma de un arbusto en llamas que decía:

¿Y qué es lo que hay en tu mano derecha, Oh Musa? (20-17)

Lo que se apareció a Musa como un fuego era en realidad la luz divina. El, la vio bajo la forma de un fuego en función de su nivel y de su deseo, pues él estaba buscando fuego. Para el ser humano el nivel más bajo del ser es el de los vegetales, del árbol, después el del animal que se encuentra en él. ¿Resultaría ser un milagro de que aquel que se haya purificado de los niveles inferiores del ser y habiéndose convertido en el hombre perfecto vea la verdad divina manifestarse bajo la forma de un arbusto ardiente? A otros Allah ha manifiestado Sus palabras en tanto que tales, haciéndolas salir de sus propios labios. Bayazid al Bastamí – que Allah santifique su secreto – ha pronunciado las palabras siguientes estando en un estado de inspiración divina:

El Glorioso dice: Mi Esencia es el Uno Glorioso. Cuán grande es mi honor[3]

Existen grandes secretos en los niveles alcanzados por los hombres perfectos. Son muy difíciles de comprender y resulta muy largo explicarlo aquí. No conciernen sino a aquellos que consagran sus vidas a obtener el conocimiento interior.

Para ser un receptáculo de la manifestación divina y estar en contacto con el espíritu de nuestro Maestro, el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – , es necesario recibir una enseñanza, ser formado y conducido a un determinado nivel espiritual. El buscador que acaba de entrar en el camino espiritual no puede esperar poder entrar en relación con Allah Altísimo o con Su Profeta –sobre él la plegaria y la paz – sin intermediario. Él debe primeramente ser preparado y formado por un maestro que le sea próximo. Entre un maestro que sea próximo a Allah y a nuestro Maestro, el profeta – sobre él la plegaria y la paz – existe una relación que trasciende el mundo físico. Si el Profeta  – sobre él la plegaria y la paz – estuviera vivo, se  podría recibir el conocimiento directamente de él y no habría necesidad de intermediario. Pero él se encuentra ahora en el más allá, separado de este mundo y en un estado inmaterial. No se puede entonces tener un contacto directo con él. Lo mismo es verdad para los grandes maestros. Cuando ellos dejan este mundo no se puede aprender más de ellos.

No comprenderéis sino sois perspicaces; si no tratad de hacerlo. Tratad de llegar a esta forma de comprensión gracias a la contemplación, de manera que podáis dominar las tinieblas del ego con la luz de la iluminación. Tenéis necesidad de luz para ver, para comprender, no podréis ver en la oscuridad. La luz cae solamente sobre los lugares que han sido puestos en orden y adecentados, sobre lugares honorables. El principiante no puede ponerse en orden a sí mismo y es por eso que tiene necesidad de un maestro.

Un maestro vivo debe estar en relación con nuestro Maestro, el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – , es decir, debe ser un verdadero heredero del estado del Profeta. En su enseñanza, él recibe la guía del Profeta y le es ordenado ser un verdadero servidor de Allah. Por esta ayuda, él se convierte en el medio por el cual se continúa el camino interior. El resto es un secreto. Solamente aquellos que están destinados para llegar a la realización la completarán.

De Allah es el poder y de Su mensajero y de los creyentes (63-8)

Este estado de honor constituye el secreto.

La educación espiritual no es una cosa fácil. El alma material se encuentra contenida en el cuerpo y educada con él. El lugar del alma espiritual es el corazón. El lugar del espíritu de santidad es el secreto. El secreto es un medio de relación entre la verdad y el creyente. Él es un intérprete que traduce la verdad para el buscador, porque el secreto pertenece a Allah, es próximo a Él y es Su confidente.

Ciertos sueños son el resultado de malos caracteres. Ellos muestran los atributos de un ego poderoso, uno se ve realizando malas acciones, y no obstante es incapaz de acabar con ellas.

Mismamente en un estado mejor que éste que acabamos de exponer, cuando uno se ve llamado por Allah para acabar con sus pecados y sus errores, uno sueña con animales salvajes, leones, tigres, lobos, osos, perros y jabalíes y de bestias más pequeñas como son: zorros, liebres, gatos, serpientes, escorpiones y animales carnívoros, venenosos o malignos.

Mencionemos algunos de los vicios que representan las visiones de estos animales:

El tigre simboliza el orgullo y el egocentrismo llevados a un punto tal que uno se vuelve arrogante incluso delante de Allah.

Es cierto que a los que tachan de mentira Nuestros signos y se muestran soberbios ante ellos, no se les abrirán las puertas del cielo, ni entrarán en el Jardín hasta que no pase el camello por el ojo de la aguja. Así es como pagamos a los que hacen el mal. (7-40)

El mismo castigo es aplicado a aquellos que son arrogantes con las gentes.

El león es un símbolo del amor excesivo a uno mismo y de auto alabanza.

El oso representa la cólera, la rabia y la tiranía que se impone a aquellos sobre los que se tiene control.

El lobo representa la glotonería, sin poner atención en lo que es lícito o no lo es, a lo que es limpio o sucio.

El perro es el símbolo del amor de este mundo, de sus males y aspectos negativos.

El cerdo es el símbolo de la envidia, de la ambición, de la venganza y del deseo sexual.

El zorro es el símbolo de la mentira, del engaño y de la estafa en los asuntos mundanales.

La liebre es el símbolo de estas mismas acciones, pero cuando son hechas sin prestar atención, de manera inconsciente.

Soñar con un leopardo es signo de un esfuerzo insensato e irracional, o igualmente de un deseo de ser conocido o tener fama.

El gato es un símbolo de la avaricia y la falsedad.

La serpiente representa la mentira, el chismorreo, el hecho de acusar falsamente a las gentes, y de tiranizarles mediante palabras.

El escorpión es el signo de la crítica negativa, que se utiliza para reírse de las gentes y rechazarlas.

La avispa representa el lenguaje subversivo que daña a las gentes.

Si uno sueña que se pelea contra una de estas bestias sin vencerla, es que tiene necesidad de redoblar sus esfuerzos, su adoración y su recuerdo consciente hasta que estos animales se borren de golpe. Si uno sueña que mata a estas bestias, ello significa que ha cesado de errar y de causar mal a otro. Allah hace mención de esto:

Él les borra sus malas obras y mejora su condición. (47-2)

Si uno sueña que uno de estos animales se convierte en un ser humano, es el signo de que un estado anterior negativo se ha vuelto en correcto y que se le ha aceptado su arrepentimiento. En efecto, el verdadero signo de que su arrepentimiento ha sido aceptado es que uno se ha vuelto incapaz de recomenzar las malas obras.

Salvo aquel que se arrepiente, cree y realiza una buena obra; para esos Allah cambiará sus malas acciones en buenas. (25-70)

Cuando uno se libera de lo falso y de la maldad, debe tener un gran cuidado en no sentirse en seguridad, pues la carne y el ego retoman su fuerza a la menor traza de desobediencia, de rebeldía y de vicio, y le devuelven por los viejos caminos. Es fácil de perder el estado del alma en paz. La razón por la que Allah ha ordenado a Sus servidores abstenerse de lo ilícito es la de crear una advertencia continua que obligue a permanecer vigilante permanentemente.

El ego que ordena hacer el mal puede a veces aparecer en los sueños bajo la forma de un descreído, el yo que se autocritica bajo la forma de un judío, y el alma inspirada bajo la de un cristiano.


[1] Se refiere a un estado anterior al sueño profundo en el cual ya no se tiene control sobre las imágenes que nos llegan.

[2] Hierba aromática que lleva este nombre.

[3] Hay que tomar esto en la misma medida que tomamos un hadiz qudsi