19 julio 2024
EditorialSufismo

Sobre el Ayuno – De Abdul Qadir Jilani

De la obra Sirru-l-asrar (El secreto de los secretos) de Abdul Qadir Ŷilani – traducido por Abdul Karim (José Luis) Mullor

El ayuno prescrito por la religión consiste en abstenerse de comer, beber y tener relaciones sexuales desde el  alba hasta la puesta del sol, mientras que el ayuno espiritual consiste en, además de eso, proteger los sentidos y los pensamientos de todo cuanto es ilícito. Es abandonar todo cuanto se encuentra en desarmonía tanto exterior como interiormente. La menor infracción cometida en este sentido rompe el ayuno. El ayuno religioso se encuentra limitado por el tiempo, mientras que el espiritual es continuo y dura durante toda la vida temporal y eterna. Y este es el verdadero ayuno.

Nuestro maestro, el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

Son numerosos los que ayunan y por sus esfuerzos no obtienen otra cosa que el hambre y la sed, y ningún otro beneficio.

Los hay que rompen el ayuno cuando comen por la noche, y aquellos quienes continúan ayunando incluso después de haber comido. Estos son los que guardan sus sentidos y pensamientos al abrigo del mal y que evitan que sus manos y lenguas dañen a cualquiera. Es a estos que Allâh – Altísimo – ha prometido

Ayunar es una obra hecha por mi Amor y soy Yo quien otorga la recompensa

A propósito de estas dos formas de ayuno nuestro señor el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

Aquel que ayuna tiene dos satisfacciones. La primera es cuando él rompe el ayuno al final del día. La segunda cuando él ve.

Los que conocen la forma externa de la religión dicen que la primera satisfacción del que ayuna es la de comer y beber después de todo el día ayunando, y el sentido de esta expresión “cuando él ve”, se refiere a cuando él ve la luna anunciando el fin del mes de ayuno que da lugar al comienzo de la festividad del Aid. Mientras que los que conocen el sentido interior del ayuno dicen que la alegría de romper el ayuno se refiere al día en el que el creyente entrará en el Paraíso y tomará parte en sus maravillas, y que la gran alegría “cuando él ve” significa lo que experimenta el creyente viendo la Verdad de Allâh con el ojo secreto de su corazón.

Aun más preciosa que estas dos formas de ayuno es el ayuno de la verdad, que consiste en impedir al corazón de adorar cualquier otra cosa que no sea la Esencia de Allâh. Esto se hace volviendo el ojo del corazón ciego de todo cuanto existe, aun si fuera el reino escondido detrás de esta bajo mundo, salvo al amor de Allâh. Pues, bien que Allâh haya creado toda cosa para el hombre, Él ha creado al hombre únicamente para El, pues Él ha dicho (hadiz qudsi):

El ser humano es Mi secreto, y Yo soy su secreto.

Este secreto es una luz procedente de la luz Divina de Allâh. Él es el centro del corazón, hecho de la más sutil de las materias. Es el alma que conoce todas las verdades secretas. Es el lazo secreto entre la criatura y su Creador. Y este secreto no tiene ni amor ni inclinación por ningún otro que por Allâh.

Él no tiene nada preciado que esperar, no tiene otra finalidad, ni ningún bien amado en este mundo y en el otro que Allâh. Si un átomo de cualquier cosa que no sea el Amor de Allâh entra en el corazón, el ayuno de verdad, el verdadero ayuno, se rompe. Es necesario en este caso restablecerlo, revivificar la voluntad y la intención, retornar a Su Amor, aquí y en el más allá. Pues Allâh dice (hadiz qudsi):

Es únicamente por Mí que se ayuna, y soy Yo quien otorga la recompensa.