17 junio 2024
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Ser amado por Allah

Dice un hadiz qudsi:

Quien causa mal a alguno de Mis aliados (‘awliyya) Yo le declaro la guerra. Por nada mejor me complace Mi servidor, sino por el cumplimiento de aquello lo cual Yo le he ordenado. Mi servidor creyente se acerca a Mi a través de obras supe rogatorias (nafila) hasta que Yo le amo; y cuando Yo le amo, Me convierto en el oído con el que escucha, el ojo con el que ve, la mano con la que toma y el pie con el que camina. Si Me pide alguna cosa Yo se la concedo y si Me pide protección, se la acuerdo.

 ¿Cuáles son esas obras supe rogatorias, que no siendo obligatorias hacen que Allâh nos ame? ¿Son ellas de tal manera voluntarias que cada uno de nosotros pueda escoger cuáles realizar a fin de lograr dicho objetivo?

Para ilustrar esto voy a referiros un hecho real que ocurrió en Bélgica; una conversación entre el imam de una mezquita y un chayj de esos a los que el Corán se refiere cuando nombra a “las gentes del recuerdo”.

Es de costumbre que cuando se hace la circuncisión a un niño se disponga de una comida y se inviten a ella a los familiares y amigos y a un grupo de alfaquíes que recitan Corán y hacen du’as para el pequeño y la familia. En una de estas reuniones coincidieron el Imam de una mezquita (Al Amal) de Anderlecht y el sabio al cual acabo de referirme.

Hablaron de loa awliya, es decir, aquellos que son los amados de Allâh. El Imam propuso que para ser amado por Allâh bastaba con ayunar mucho e ir siempre a la mezquita. Y que estas dos últimas obras eran a las que había que recurrir para ser un wali. El sabio le dijo:

¿Qué ocurre con vosotros? ¿Tenéis una fábrica de producir awliyya como si fuera una cadena de montaje? El wali nace wali, y la wilaya le ha sido predestinada por Allâh de tal manera que sus actos y las circunstancias de su vida confluyen en este camino. ¿Acaso por el hecho de ayunar mucho e ir a la mezquita siempre se convierte una mala persona en una buena, habida cuenta de cuál es el comportamiento nefasto de muchas gentes que pueblan las mezquitas a diario, ayunan los días blancos, etc?

A esto el Imam ya no supo replicar. Efectivamente, hay actos que no convierten al musulmán en amado de Allâh, sino que antes bien le sirven para obtener recompensa. Los actos supe rogatorios a los que se refiere el hadiz son otros y no los podemos elegir por nosotros mismos sin ciencia, simplemente por el hecho de que son los que hemos decidido hacer.

Como siempre, cuando los creyentes tienen una duda sobre como obrar en materia de Religión tienen que cumplir con el precepto coránico que en toda evidencia les iluminará al respecto:

Preguntad a las gentes del Recuerdo si vosotros no sabéis (21-7 y 16-43)

¿Quiénes son estas gentes del recuerdo? ¿Los alfaquíes?¿Los ulama? – No, en absoluto – se trata de gentes que han purificado sus corazones así como su visión interior, de tal manera que pueden poner luz en cualquier asunto que se refiera al conocimiento y a la práctica de la Religión. Pues ser alfaqui o alim no es una garantía de bondad.

Aquellos que recuerdan a Allah de pie, sentados o recostados sobre sus costados y constantemente reflexionan sobre la creación de los cielos y la Tierra, y dicen: ¡Señor nuestro! No creaste esto sino con una sabia razón ¡Glorificado seas! ¡Sálvanos del castigo del Fuego!» (3:190-191).

que es una Recitación noble(77)en un Libro oculto(78)que no tocan sino los purificados(79) – surat 56

hombres a quienes ni el negocio ni el comercio distraen del Recuerdo de Allah” 24-37

En verdad los creyentes son aquellos quienes cuyos corazones tiemblan a la mención del Nombre de Allah” 27-226

«Los siervos del Misericordioso son aquéllos que caminan por la tierra humildemente y que cuando los ignorantes les dirigen la palabra, dicen: Paz.

Y los que pasan la noche postrados y en pie, por su Señor. 25- 63 y 64

En casas que Allah ha permitido que se levanten y se recuerde en ellas Su nombre y en las que Le glorifican mañana y tarde. Hombres a los que ni el negocio ni el comercio les distraen del recuerdo de Allah, de establecer el salat y de entregar el zakat. Temen un día en el que los corazones y la vista se desencajen (24 – 36 y 37)

Según Abu Hurayra – que Allah esté satisfecho de él -, el Enviado de Allah – sobre él la plegaria y la paz – ha dicho: “Allah dispone de ángeles nobles quienes recorren la tierra en busca de las asambleas del Recuerdo (dikr); cuando encuentran una de ellas, la rodean y se colocan unos por encima de los otros, cubriéndolas con sus alas superpuestas hasta el cielo. Allah – ta’ala – se dirige entonces a ellos: – ¿De dónde venís?

– Venimos de la compañía de Tus siervos quienes Te glorifican, Te magnifican, Te alaban, afirman Tu Unicidad, Te suplican y buscan Tu protección, responden los ángeles.

– ¿Que me piden? (y él lo conoce mejor que ellos)

-Te piden el Paraíso

-¿Lo han visto?

-No, ¡oh Señor!

– ¡Que dirían si lo vieran! ¿De qué quieren que Yo les proteja? -Del fuego

-¿Lo han visto?

-No. -¡Que dirían si lo vieran!

Después El añade:

– Sed testigos de que Yo les he perdonado, les he concedido lo que Me piden y les he protegido de aquello de lo cual temen. Los ángeles intervienen entonces:

– Señor nuestro, un siervo tuyo pecador se encuentra entre ellos. Pasaba simplemente por allí y se ha sentado con ellos. Entonces Allah les responde:

– Yo le perdono también, pues forma parte de un grupo cuyos componentes no serán nunca desdichados.” (Muslim y Hakim)

Bayhaqi relata de Anas – que Allah esté satisfecho de él – como el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – ha dicho: Invocar a Allah – exaltado sea – en compañía de un grupo de gentes, de la plegaria del alba hasta la salida del sol, me es más agradable que todo éste bajo mundo y cuanto él contiene. Invocar a Allah – exaltado sea – en compañía de un grupo de gentes, de la plegaria del ‘Asr hasta la puesta del sol, me es más agradable que todo éste bajo mundo y cuanto él contiene”

El Profeta ha dicho igualmente – sobre él la plegaria y la paz – : He aquí que Allah – exaltado sea – proclama: «El día de la Resurrección, se sabrá distinguir a los nobles de aquellos quienes amasan» Alguien dijo entonces: “¿Quiénes son los nobles, Enviado de Allah? – Las gentes de las asambleas de Recuerdo, respondió el Profeta”- Kanz al Ummal 1931

El ha dicho – sobre él la plegaria y la paz -:

A la derecha del Misericordioso – en realidad Sus dos Manos son diestras -, se encuentran hombres quienes no son ni profetas ni mártires, y cuya claridad de rostro deslumbra a todo quien les mira. Los profetas y los mártires les envidian a causa de su plaza y de su proximidad a Allah – exaltado sea. Alguien le preguntó: – ¿Quiénes son ellos? – El Profeta respondió: “Es una asamblea de personas pertenecientes a clanes diferentes, quienes se reúnen en vista del Recuerdo de Allah, escogiendo decir las mejores palabras, así como un goloso no selecciona sino los mejores dátiles” Hakim y Kanz al Ummal

El ha dicho – sobre él la plegaria y la paz –: “Multiplicad la invocación de Allah hasta que los hipócritas digan: Es un loco”; o de aquellos quienes han sido tratados de falsos devotos porque han seguido su consejo: “Multiplicad la invocación de Allah hasta que los hipócritas digan: Eso es ostentación” – Ibn Hanbal y Tabarani

A la vista de todas estas citas del Corán y de la Sunna podemos concluir que son las gentes del Recuerdo las que nos pueden indicar cuáles son las obras que nos acercan a Allâh y provocan que Allâh nos ame. Y esto es toda una ciencia que se ha desarrollado a y que se ha heredado a través de los siglos del profeta mismo y de los compañeros. Por el conocimiento certero que nos ha llegado sobre este asunto, así como por la experiencia personal obtenida a través de una cuarentena de años, estas obras se fundamentan principalmente en:

Pedir perdón a Allâh – Realizar salat sobre el Profeta – Recitar La ilaha illa Allah. Así como prescindir de nuestras propias voluntades para sustituirlas por la Voluntad de Allâh.

Pero el éxito de todo esto sería imposible sin la ayuda de una de esas gentes del recuerdo que ya han recorrido ese camino y son de los amados de Allâh; pues nosotros en un principio no podremos llegar a discernir sin su ayuda lo que procede de Allâh de lo que procede del nafs, o del chaytan. Pues no nos ha sido dado sino un poco de Ciencia como dice el Corán, y estando en las tinieblas tenemos que salir de ellas a la luz del discernimiento y de la Verdad.