19 julio 2024
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¿Qué es una Tariqa? ¿Qué es el Maqam?

Abdul Karim Mullor

¿Qué es una Tariqa? ¿Qué es el Maqam?

Un termómetro que evalúa el nivel de sabiduría o ignorancia que se vive en el Islâm; ya sea a nivel particular, como general, es que hoy, casi nadie, o muy pocos conocen, lo que es el Tasawwuf (Sufismo). Sin embargo, estamos hablando de la mitad elevada del ‘Imân y del ‘Iḥsân.

La mayoría hablan de manera errada de él, ya sea por ignorancia, o porque escuchan a otros sus diatribas, ya sea porque el verdadero Sufismo va contra sus intereses materiales o políticos.

Sea como fuere, se cumplen las palabras de Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz – que nos enseñan cómo cada generación es peor que la precedente.

Recordamos, una y otra vez, que en estos tiempos el Profeta ha dicho que la gran mayoría de predicadores son ignorantes y que los verdaderos musulmanes son o somos extraños.

Todo esto nos retrata una situación general poco halagüeña, y no obstante, real.

La ignorancia ha tomado las mezquitas, las casas, los lugares de reunión, los caminos, los foros, los mercados y las plazas públicas. No es extraño entonces constatar como la mayoría de los musulmanes no conocen los principios fundamentales del ‘Islâm a todos los niveles.

La Tariqa

Un tal Vicente (Mansur Mota) se quejaba, cual plañidera, de que el Sufismo fuera impartido exclusivamente en una Tariqa. El pobre ignorante no sabe lo que es el Sufismo ni lo qué es una Tariqa. Todo el mundo cree que el Sufismo es como una especie de Filosofía Islámica avanzada, y una Tariqa un grupo de personas dirigidas por un maestro. ¡Falso!

Si sabiendo tan poco, y lo poco que se sabe se conoce mal, resulta de ello una osadía hablar de aquello que no se conoce. A eso, en lenguaje vulgar, lo llamamos “charlatanería” o “cháchara locuaz”, y en Filosofía se llama “sofismo”[1]. Añadiremos a esto, que en religión hablar de lo que no se sabe está terminantemente prohibido; es decir: es Haram.

Y si alguien que pretende enseñar se baña en las aguas turbias del Haram, no entendemos cómo puede haber personas que le escuchen o que pierdan su tiempo en escuchar su palabrería. Pero el Profeta lo dijo: “ignorantes que siguen a ignorantes”.

Una Tariqa es un recinto sagrado. No es un lugar, no es un grupo de personas, no es una institución. La Tariqa es el cuerpo de una transmisión de conocimiento sagrado que procede del Profeta y que ha llegado indemne hasta nuestros días, facilitado por la Gracia que Allâh ha depositado en una cadena de conocedores y sabios que procede de Muḥammad sin interrupción.

Hablemos entonces de los principios. Y aunque la situación actual de los grupos que se autodenominan sufí deje mucho que desear, esto no influye en absoluto en las bases y los cimientos del Tasawwuf que han quedado incólumes hasta nuestros tiempos, como podemos comprobar, por ejemplo, en el grupo al cual pertenece este que os escribe.

En ese recinto sagrado se producen fuerzas y se imparten enseñanzas que no se pueden expresar en parte alguna. Nuestro profeta dijo:

Hablad a cada uno según su capacidad de comprensión

De esta manera, Muḥammad hablaba para todos los musulmanes en sus sermones y enseñaba a un número reducido de sahaba en otras reuniones. Esta enseñanza que Muḥammad impartía en pequeños grupos es el Tasawwuf o Sufismo.

Muchos, en sus ansias de negar esto como sea, se han olvidado del episodio del encuentro entre Al Jadir y Mûsâ – sobre ambos la paz – repertoriado en la Surat La caverna. Y cuando les argumentas al efecto, ves que callan y no tiene nada que decir. ¿Van a contradecir acaso a Allâh?

¡En sus ansias negacionistas no pueden llegar a tanto!

Es entonces, emulando al Profeta – sobre él la plegaria y la paz –, que una Tariqa es un recinto aparte. Y no se trata de un local ode  una zawiyya, sino el lugar sagrado e inmaterial en el que se manifiestan las fuerzas angélicas y proféticas de una manera mucho más potente que fuera de ella. Dichas fuerzas, se encuentran dirigidas por Allâh, y actúan para lavar el corazón del discípulo, purificar su nafs y otorgarle el Conocimiento.

Todo ello con la ayuda de un maestro, tal y como lo constatamos en el encuentro del profeta Mûsâ y el entonces su maestro Al Jadir.

¡Todo está en el Corán; en la Sirat del Profeta y en los hadices!

El Maqam

Llamamos Maqam al estatus espiritual permanente. Llamamos Hal a una intuición espiritual determinada y temporal.

El Maqam entonces es el grado de Ciencia y de purificación que se obtiene en una Tariqa. No se puede obtener fuera de ella; y para demostrar esto volvamos al encuentro sagrado entre Mûsâ y Al jadir, demostrando que Mûsâ hubo de buscar a este último recorriendo una larga distancia (del Sinaí a Ceuta).

Al Maqam procede de Allâh; el maestro solamente administra las peculiaridades necesarias para obtenerlo, dejando que el discípulo se ocupe solamente de Allâh, de Allâh y después de Allâh. El maestro es un facilitador. ¡Pero un facilitador necesario; mucho cuidado!

Es así que el gran Maqam no es otro que el que Al Jadir enseñó a Mûsâ. Es por ello que el Profeta dijo en una ocasión:

Los sabios son los herederos de los profetas


[1] Ver los diálogos de Platón contra la ignorancia de los sofistas.