19 julio 2024
DestacadasEditorial

¿Qué es la Libertad ?

Abdul Karim Mullor

¿Qué es la Libertad ?

Hace tiempo escribí una suerte de adagio en el que dije literalmente:

“La Libertad no consiste en la facultad de poder escoger, sino en llegar a prescindir de la necesidad de elegir”.

Esta definición se me antoja incompleta desde el momento en el que no explicaba cómo llegar a prescindir de dicha necesidad. Y aunque algunos pudieran entender por qué lo dije, no así la mayoría.

Hoy, que todo se compra y se vende, también se hace con el concepto de Libertad. Tal y como es utilizado comúnmente, resulta ser una entelequia y una utopía. La utopía nunca se alcanza, porque por su definición misma resulta ser inalcanzable, irreal. Nos preguntamos por qué correr y trabajar en pos de algo que nunca puede llegar a realizarse. Podemos considerar esto como el trabajo perdido de toda una vida.

Como la utopía es algo inalcanzable, entonces se han inventado pequeñas libertades consistentes en poder elegir en cada momento entre dos o más posibilidades. Y a la disposición de poder elegir entre estas pequeñas cosas la llamamos con el seudónimo de “libertad”. Al no poder alcanzar la utópica nos conformamos con las sobras.

Esas migajas consisten en poder elegir entre las cosas que conocemos, pero no entre ellas y las que no conocemos.

Es así que este concepto de Libertad viene limitado por aquello que no sabemos. No es esta una verdadera Libertad, ya que sus posibilidades se encuentran limitadas por la ignorancia.

Tenemos entonces algo interesante: para poder ejercer la Libertad se ha de ser sabio. Quien no conoce la naturaleza Humana y la relación de ésta con lo Universal nunca puede ser libre, porque no puede ni sabe escoger.

Esto demuestra fácilmente que lo que se entiende por Libertad en realidad no lo es.

La naturaleza humana es caprichosa. Si hoy escogemos algo es muy probable que mañana lo detestemos al constatar que eso que elegimos no nos sirve para nada. Y así, de esta manera, nos damos la palabra a nosotros mismos que queremos o vamos a hacer esto o lo otro, y la rompemos inmediatamente. Este hecho, que es el más común en toda la Humanidad, no es otra cosa que una esclavitud del capricho y de la ignorancia.

Dijimos que no podemos ejercer la Libertad sino somos sabios. Lo mantenemos, por supuesto.

Claro está que aunque escojamos entre una gama posible de cosas buenas, aquello que elegimos no sea la mejor para nosotros en ese momento. Con lo cual, podemos concluir que, aparte de ser sabios, para ejercer la Libertad es necesario otro factor superior. En este orden de cosas, entra en juego el factor de la Voluntad.

Pudiera ser que siendo sabios nos convenga escoger la menos buena entre dos cosas buenas, porque sea la que mejor nos conviene según las circunstancias personales que nos rodean.

Esto nos lleva entonces a una Realidad y una Voluntad superiores. Aceptando esto, podemos decir que no se puede ser verdaderamente libre hasta que no se esté en consonancia con esa Voluntad. Ella se impondrá siempre a nosotros, por muy sabios que creamos ser.

Sin embargo, si conocemos esa Voluntad superior y sabemos lo que ella desea de nosotros, entonces habremos comprendido que ella nos aleja de nuestra propia voluntad. Se trata entonces de ejercer una metamorfosis que finalice en sustituir nuestra voluntad propia por la Voluntad superior.

Cuando esto hemos hecho, esa Voluntad superior nos absorbe y anula la nuestra, haciéndola perecer de una vez por todas. Y desde ese momento somos portadores de una Voluntad que se manifiesta en nosotros.

Al haber perdido nuestra voluntad nos hemos liberado de nuestras cadenas, aquellas que nos impedían ser libres de verdad.

Ahora, ejerciendo esa Voluntad superior en cada orden de nuestra vida, entran dentro de nosotros esas infinitas posibilidades que ella puede llegar a proponer. Esa Voluntad es libre, no tiene barreras, pues es la de Allâh, y ejerciéndola nos liberamos de todas nuestras cadenas, de nuestra propia ignorancia, de nuestro capricho veleidoso.

Ahora somos libres y ejercemos la verdadera Libertad.