13 abril 2024
Nuevos Musulmanes

Obligaciones, prohibiciones, recomendaciones para Ramadán

Abdul Karim Mullor

Obligaciones, prohibiciones, recomendaciones para Ramadán

Ya que el lunes o el martes próximo comienza el Ramadán, vamos hoy a recordar cuáles son las obligaciones y prohibiciones de este mes, así como las recomendaciones y lo desaconsejado, acompañado todo ello de su significado y repercusión en el interior de las personas.

 Las obligaciones del que ayuna son:

1 / Comenzar y terminar el ayuno en el día preciso.

Allâh ha establecido un cómputo del tiempo para que se le respete. Cuando el creciente es visible es un signo externo de que la relación servidor-Señor especial para este mes se abre y se hace efectiva. El día antes al comienzo dicha relación era otra. El último día de Ša’aban es desaconsejado ayunar, y el día 1 de Šawal (ˤAid a-s-saguir) se prohíbe el ayuno.

2 / Dejar de comer, beber, fumar y tener relaciones maritales desde el tiempo de la Aurora hasta la puesta del Sol.

 Es en ese momento en el que el cuerpo se purifica, y, al igual que las bacterias buenas destruyen las malas durante ese tiempo, las buenas obras destruyen las malas, con la consiguiente purificación que se deriva de ello.

3 / Pagar el zaqat durante los últimos días del mes de Ramadán, y antes del salat del ˤAid.

Esto equivale a tomar una responsabilidad sobre los menos favorecidos, así como para recordar que Allâh ha favorecido con Sabiduría a unos con respecto a otros, siendo que el que la tiene está obligado a darla a conocer.

4/ Los y las que no puedan ayunar por estar de viaje, enfermos/as o a consecuencia de la menstruación, están obligados/as a compensar cada día con una limosna, o, si pueden, recuperar dichos días durante el año, siempre que se haga antes del próximo Ramadán.

Allâh nos ha ordenado una serie de actos, como es el ayuno, del que no podemos eximirnos. Si no podemos realizarlos en el acto, debemos hacerlo más tarde. Esto significa que todo aquello que no hayamos podido limpiar en nuestro interior, queda allí hasta que lo saquemos y podamos avanzar hacia nuevos horizontes y metas en el camino de la virtud y de la verdad.

Las prohibiciones del que ayuna son:

1 / Como hemos dicho, está prohibido comenzar y terminar el Ramadán en otros días que los prescritos. Se encuentra prohibido recurrir al cálculo astronómico para comenzar y terminar el mes, siempre y cuando no sea un país en el que existen verdaderas dificultades paara visualizarla, en el cual no haya otra opción que el cálculo, por ejemplo, Bélgica, Holanda, Irlanda, así como Noruega, Suecia, Dinamarca, Islandia y los Países Bálticos en invierno

2 / Si ya se encuentra prohibido mentir y pelearse en cualquier tiempo, en Ramadán lo es mucho más.

Un mes de purificación no puede ser utilizado para lo contrario. Al igual, el que inicia una vía de purificación interior no tiene derecho a perder lo que ha ganado por verse envuelto en actos o decisiones contrarias a les exigencias de dicho camino.

3 / Tomar medicamentos en tiempo de ayuno cuando puede cambiarse la hora de la toma sin consecuencias para la salud.

4 / Al contrario, está prohibido ayunar cuando con ello se está arriesgando la salud.

Uno no debe intentar hacer lo que no se encuentra dentro de sus posibilidades, e intentar hacerse mejor de lo que puede ser. Esto es un defecto del nafs y un error de medida y de equilibrio que hará mal a uno y a los que le rodean.

Las recomendaciones y cosas desaconsejadas para el mes de Ramadán son:

1 / Permanecer el mayor tiempo posible en estado de ablución.

Si ya estamos purificando nuestra persona mediante el ayuno, debemos ser consecuentes y facilitar dicha purificación estando en estado de pureza exterior.

2 / Evitar reuniones fútiles en las que no se recuerda a Allâh.

Esto nos ayuda a que las voces internas del nafs se apacigüen y se vayan corrigiendo.

3 / Ser generosos. Demos dar sadaqa con la consciencia de que en Ramadán ella se multiplica por varias veces.

Dar es desprenderse de lo superfluo. Es desprenderse de esos vicios ocultos que se imponen sobre nosotros una y otra vez.

4 / No hacer un gran suhur, ser cauteloso en la cantidad de comida durante el iftar, y rezar el Magreb inmediatamente después de romper el ayuno, de preferencia con dátiles y/o agua.

Comer puede asimilarse a aprender. No podemos aprenderlo todo de una vez. Hay que consolidar un saber para comenzar con el siguiente.

5 / Hay que evitar mostrar orgullo por estar ayunando y acusar a quienes no lo hacen sin conocer sus motivos.

Allâh no ama a los jactanciosos.

6 /  Aprovechar la luz del ayuno para acoger nuevos buenos comportamientos y rechazar antiguos vicios arraizados en nuestra alma.

Porque si dejamos penetrar la luz, ella actúa como un fuego que purifica nuestro ser. Si no permitimos que Allâh nos haga salir de las tinieblas a la luz nunca prosperaremos y siempre permaneceremos estancados, e incluso retrocederemos lo ya avanzado en nuestro camino.

7 / Especialmente ese mes, no se debe hablar mal de nadie, excepto en la misión de ordenar el bien y prohibir el mal.

Hablar mal aunque se tenga razón nace del vicio del orgullo. En caso de que sea para defender la religión, si con ese señalar, evitamos que se extienda el mal, la corrupción y que se perjudique a otros, entonces se trata de una obligación para aquellos que se encuentren capacitados para hacerlo.

8 / Ir al Tara         wih, siempre que de ello no se haga una obligación y que no se critique a otros por no hacerlo. El Tarawih es recomendable, ¡no es obligatorio! Lo que sí es un mal es criticar a quienes no lo hacen. ¿De qué te sirve tu Tarawih si críticas a otros por no hacerlo?

Conclusiones

Hay que aprovechar este mes de luz. Raro es que no se experimente un aumento considerable de luz interior durante este mes.

Hay que erradicar los vicios, aunque no se trate de cosas prohibidas. Debemos aumentar el bien hacer y adquirir nuevas virtudes que constotuyen una nueva riqueza en nuestro haber.

Hay que habilitar y hacer trabajar la inteligencia.

Hay que recordar mucho a Allâh. Considerar que ayunamos por El; que nos privamos de la comida y de la bebida por amor a Él, y que eso nos acerca a Él a pasos agigantados.  

Debemos salir de Ramadán mejores de como entramos. Y, no solamente eso, sino que debemos conservar lo que adquiramos y entrar con ello en el Ramadán próximo, para, a su vez, incrementarlo y multiplicarlo.

¡Que Allâh acepte nuestro ayuno! ¡Que nos haga Misericordia!

¡Ya Allâh aporta a nuestra Umma la solución a todos sus males y carencias en este Ramadán, in ša’a Allâh!

¡Allâhumma, por favor, estamos esperando con mucha intensidad!