17 junio 2024
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Muhammad – El Corán andante

Abdul Karim Mullor

Muhammad – El Corán andante

Son la vida y los actos del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – el testimonio viviente de las Palabras de Allâh en el Corán.

Se preguntó a nuestra madre Aiša Bint Abi Bakr – que Allâh esté satisfecho de ambos – sobre cuál era el carácter y el comportamiento del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – y ella dijo al interlocutor:

¿Acaso no has leído el Corán? – El respondió afirmativamente, y Aiša continuó – Pues el carácter y el comportamiento del Profeta eran el Corán.

En efecto, lo que llamamos Sunna o costumbre del Profeta no es otra cosa que la explicación del Corán. Sin ella no podríamos rezar y muchas más cosas que el Corán ordena, pero que el Libro de Allâh no especifica cómo debe hacerse para así dejar paso a la Sunna del Profeta.

¡Y es que Allâh conoce al Ser humano de Su creación y sabe de sus debilidades y virtudes!

El Libro de Allâh nos ordena de forma taxativa obedecer al Profeta, a Muḥammad, al Enviado, que son una y la misma persona.

Esos que siguen al Mensajero, el Profeta iletrado, al que encuentran descrito en la Torá y en el Inŷil, y que les ordena lo reconocido y les prohíbe lo reprobable, les hace lícitas las cosas buenas e ilícitas las malas y los libera de las cargas y de las cadenas que pesaban sobre ellos.
Y aquéllos que creen en él, le honran, le ayudan y siguen la luz que fue descendida con él; ésos son los afortunados.
(8-157)

Di: Si amáis a Allâh seguidme, que Allâh os amará y perdonará vuestras faltas. Allâh es Perdonador y Compasivo. (3-31)

Di: Obedeced a Allâh y al Mensajero, pero si os apartáis…Ciertamente Allâh no ama a los que reniegan. (3-32)

¡Vosotros que creéis! Obedeced a Allâh, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros quienes tengan autoridad. Y si disputáis sobre algo, remitidlo a Allâh y al Mensajero, si creéis en Allâh y en el Último día. Esto es preferible y tiene mejor resultado. (4-58)

Quien obedece al Mensajero está obedeciendo a Allâh. Y quien le da la espalda…No te hemos enviado a ellos para que seas su guardián. (4-79)

¡Vosotros que creéis! Obedeced a Allâh y a Su Mensajero, y puesto que podéis oír no os desentendáis de él. (8-20)

Di: Obedeced a Allâh y obedeced al Mensajero… Pero si os apartáis, a él solo se le pedirán cuentas de aquello que se le ha encomendado, así como se os pedirán a vosotros de lo que se os ha encomendado. Y si le obedecéis seréis guiados. Al Mensajero no le corresponde sino transmitir con claridad (24-52)

Y estableced el salat, entregar el zakat y obedeced al Mensajero para que se os pueda dar Misericordia (24-54)

No corresponde a ningún creyente ni a ninguna creyente elegir cuando Allâh y Su Mensajero han decidido algún asunto. Quien desobedezca a Allâh y a Su Mensajero se habrá extraviado en un extravío indudable (33-36)

¡Vosotros que creéis! Obedeced a Allâh, obedeced al Mensajero y no echéis a perder vuestras obras. (47-34)

Cuando una persona cualquiera lee el Corán y contrasta con la Sunna, no llegando a comprender las conexiones entre ellos, no ha de hacer otra cosa que, humildemente, decirse a sí mismo que no comprende. Puede que no sea sincero o que lleve una vida no acorde con el Islâm, visto lo cual es totalmente comprensible que su corazón se encuentre pleno de oscuridad. Puede que su orgullo le ciegue y se crea por encima de sus semejantes, sin llegar a saber ni aceptar que Allâh, en su sabiduría, creó millones mejores y más sabios que él.

Cuando este rechazo de la Sunna se establece en determinados grupos, entonces estamos hablando de la conspiración de acoso y derribo del Islâm encabezada por lo que se ha dado a llamar el Sionismo, que, junto a la Masonería, es la oficina de dirección de la empresa de Harut y Marut.

No obstante, para cualquier musulmán con un mínimo de buena voluntad, la Sunna es siempre la explicación del Corán.

¡Nada hemos visto expresado de manera más clara en el Libro de Allâh!

Los mandatos del Corán son de obligado cumplimiento. En cuanto a la Sunna, cuando ella hace referencia a un mandato coránico es obligatoria.

Por otra parte, cuando esa misma Sunna se refiere a recomendaciones y a consejos para mejorar la práctica de la Religión, así como para completar el interior de los creyentes y hacerlos más aptos para recibir las luces divinas, en ese caso, cumplir la Sunna es mejor, aunque no obligatorio.

Esto lo explican claramente unas palabras del Profeta al efecto:

La Sunna tiene dos ramas: una sunna que es considerada como una prescripción y otra que no lo es. La primera encuentra sus raíces en el Qur’an (el libro de Allâh –exaltado-); tomarla será una guía y desatenderla será un extravío. En cuanto a la segunda que no tiene sus raíces en el libro de Allâh – exaltado-, seguirla es una parte de la virtud, y desatenderla no constituye una falta.

(Recopilado por A-t-Tabarani)