18 junio 2024
Destacadas

Miguel Ávila Cabezas, el último nazarí

El escritor granadino saca a la luz su último libro de poemas, “Jarchas del inmigrante” junto con su versión mozárabe a cargo de Jesús Flores Contín, con transcripción al árabe y al hebreo.

La obra, patrocinada por ACEDI, constituye todo un hito en el panorama actual de las letras hispanas.

ENTREVISTA AL AUTOR

Esislam: Tu infancia fue, un barrio de Granada…

Miguel– Nací en la calle Santa Fe, en el Barrio del Cañaveral de Granada, en la zona donde hoy unos grandes almacenes tiene asentados sus reales, sus falsas rebajas y sus sustanciosas celebraciones (del Padre, de la Madre y del Espíritu Santo). Muy pronto, tan pronto que ni siquiera me acuerdo de ello, mis padres, junto con sus tres hijos (incluido yo, claro está), se fueron a vivir al Carmen de la Cruz, lugar de paso hacia la calle Zenete en cuyo Colegio Nacional, de la mano noble de mi maestro Don Antonio, aprendí los primeros rudimentos de la realidad, las cuentas y los saldos de una infancia aterida, siempre, de frío y asombro.

E-Y poblada de recuerdos

M-Por el laberinto de calles transversales a la de Elvira, y especialmente en dirección norte, me explayaba todas las tardes jugando con mis iguales a deslizarnos normalmente sobre un trozo de cartón por la pendiente del monte Taboada, y a las guerrillas jugábamos (alguna que otra pedrada recibí y alguna que otra de seguro que di: gajes de la cosa lúdica), y al churro-pico-terna, a las bolas (los zombos, de barro, que valían una gorda, las de cristal, que valían, por lo menos dos reales), al soslayo y a los platicos, y también al intercambio constante de cromos de los equipos de fútbol que por aquellos lejanos entonces alimentaban nuestro famélico imaginario. A causa de unas lluvias torrenciales, tuvimos que abandonar de prisa y corriendo la casa del Carmen de la Cruz y refugiarnos por unos días en el Cerrillo de Maracena, en la casa de Pepe, el Faenas, y Magdalena. Recuerdo ahora con absoluta claridad que aquella noche nos dieron de cena el mejor manjar de todos los posibles: patatas fritas con huevos. Trasladados a la calle Cruz de Quirós, en ella transcurrió el resto de mi infancia y también el tiempo de mi febril adolescencia, hasta que a los 18 años nos fuimos a vivir a la calle Maestro Lecuona, cerca de un río Genil, que ya no baja precisamente “de la nieve al trigo”.

E- Y cuando te quedaba tiempo, estudiabas

M- Finalizados mis primeros estudios, aprobé el examen de ingreso en el Instituto “Padre Suárez”, de donde al año siguiente (hablo de 1962) salí más que académicamente escaldado camino del vecino colegio de los Salesianos donde, con un más productivo talante estudiantil, cursé el Bachillerato Elemental, el Superior de Letras y el Preu. Las idas y venidas a la Facultad de Letras (ahora en el Hospital Real, mañana en el Palacio de las Columnas de la calle Puentezuelas y traspasadomañana en el Campus de Cartuja), se sustanciaron, más tarde que nunca, y a trancas y barrancas, con la obtención de las licenciaturas en Románicas y héteme aquí que también en Hispánicas.

E- Y ahí empezó tu larga carrera literaria

M- Siempre tuve pruritos de cantante pero jamás los arrestos para dejarlo todo y seguir la llamada del más allá. Ya lo dejé dicho en el epílogo de Aguas Salobres, que lleva el título de “Yo siempre quise ser cantante”. Comencé a dar mis primeros pasos teatrales allá por el año 1972, en el grupo “Celosía” que fundamos Rafael Garrido, Gregorio Rosillo y yo, después de una tarde de escamoteadas cervezas en la cafetería Zeluán de la calle San Juan de Dios. Bajo la dirección de Miguel Alarcón estrenamos en el Colegio Sagrada Familia de Granada el espectáculo de creación colectiva sobre textos dramatizados de la literatura española (desde el Cantar de Mío Cid hasta textos propios), titulado Palabras de Amor y Muerte. “Era la era” del 19 de mayo de 1973. En los tres años siguientes seguimos representando la obra, con continuas versiones y añadidos, y ya como grupo de teatro independiente Aula-6. El 24 de febrero de 1977 estrenamos en el Salón de Actos del Instituto Francisco Javier de Burgos de Motril el nuevo espectáculo titulado Parábola, también bajo la dirección de Miguel Alarcón. Mucha “plasticidad, iluminación, efectos especiales”, y mucha descoyuntada expresión corporal, pero aquello no caló en absoluto en el público, que más discretamente quizás de lo previsto comenzó muy pronto a abandonar la sala, tal y como nos recuerda Andrés Molinari en el libro Parábola y Espiral de Miguel Alarcón. Textos para Aula 6 (Sevilla, 2003). Y llegaría, como suele ser inevitable, el “día de los días”, el día aquel en que, dentro del Primer Festival de Teatro Independiente de Andalucía, íbamos (gran tesitura) a representar la nueva versión (revisada, enmendada y demolida) de Parábola, que un afortunado accidente desde el techo falso del Auditorio de la Facultad de Ciencias sufrido por el incauto, torpe y alicorto Miguel Ávila impidió la repetición del fracaso motrileño. Aquel suceso significó, quizás malgré moi, mi salida del mundo de las tablas y aviesos tablones en techos falsos, y mi reinserción -por decirlo de alguna manera- en el ámbito académico. ¿Lo demás? Un matrimonio más que fallido, un hijo; un nuevo matrimonio, una hija (Ángela, enviada de los dioses). La incorporación a la enseñanza privada (Colegio “Lábor”, Academia “Tedy”), como profesor en la enseñanza pública en Canarias a partir de 1985, el agua/océano purificador, durante 7 años. Y Salobreña, de regreso al mar de la infancia (“El mar es la memoria de la infancia”), allá por al fastuoso 1992.

E- Y luego Casablanca

M-Y Casablanca, desde el año 2005 y hasta el 2011 (In sha Allah). Casablanca, Anfa, Adar al Baïda, “… la ciudad de los hombres solitarios / y mujeres ambiguas que me arrancan los ojos / con sus labios mojados / y un puñal de fuego hundido en la distancia.”. Y a partir del curso 2011/2012, Ceuta, la ciudad que mira a los dos mares y se sabe mirada por otros muchos más que anhelan besar sus orillas.

E- Por todo lo dicho, se le ve a usted conforme con su vida

M- Considero que no he de arrepentirme de nada. Tengo con mi padre una deuda inmensa que no deja nunca de manifestarse en versos con él concertados. He procurado por todos los medios ser feliz y hacer felices a quienes me rodean (¡épica tarea!). Con haberlo conseguido en alguna ocasión me doy por más que satisfecho. Soy, de verdad, buena gente.

E- Doy fe de ello.

E- Hablemos ahora de tu última obra, Jarchas del Inmigrante, ¿qué nos puedes contar sobre ella? Para empezar, ¿qué son las jarchas?

M-Son pequeñas composiciones líricas escritas por los poetas árabe-andalusíes o hebreos, durante el dominio musulmán en la Hispania. Las primeras aparecieron, entre el siglo XI y el siglo XV. Estos breves poemillas cerraban los poemas en árabe llamados moaxajas. Generalmente se escribían en árabe coloquial, pero las había en mozárabe, es decir, en lengua romance muy arcaica. En su mayoría son estrofas amatorias, la mayoría de no más de cuatro versos, puestas en boca de una muchacha enamorada, que invoca como confidente de su desahogo amoroso a su madre o, en ocasiones, a sus hermanas. En 1948 el hebraísta S. M. Stern dio a conocer el hallazgo de veinte moaxajas hebreas, imitadas en todo a de las árabes, provistas de versos finales en dicha lengua romance. Estos versos finales fueron acuñados con el nombre de jarchas (en árabe “salidas” ) por el arabista Emilio García Gómez.

E- Qué importancia tienen las jarchas para la literatura española y europea?

M-Tienen la importancia de que son una de las primeras manifestaciones de nuestra primitiva lírica. En palabras del propio García Gómez, conforman un género híbrido, de compromiso, de un lado entre poesía árabe y poesía romance, al fin fundidas; de otra parte, entre un género culto y otro popular. Así pues, se integran dentro de una armónica fusión entre el árabe, una lengua que ya lleva más de tres siglos de presencia en la península, y un primitvo romance hispano, que manifiesta sus primeros balbuceos líricos en estas piezas cortas de tono emotivo y raigambre popular.

E- ¿Por qué has querido escribir jarchas? ¿Has querido reivindicar algo revivificando este tipo de poemas líricos?

Lo digo en las palabras introductorias del libro. Fue, como todas las cosas sorprendentes de este mundo, por casualidad. Así es como lo expreso: Sucedió que en uno de los pasillos de la docta casa, y entre clase y clase, mi compañero de académicos lances, Jesús (sí, Jesús Flores), me comentó que él sabía mozárabe y que, incluso, en ocasión propicia había escrito alguna que otra jarcha en lengua aljamía. Hubo entonces algo que en mí se despertó, no sé, algo así como un fulgor que me vino al instante y que encendió en mi interior la primera de las cincuenta jarchas que, en forma la mayoría de cuartetas asonantadas, componen el libro. Sí, me imaginé a la amada, de rodillas frente a un mar tan inconcreto que bien pudiera ser todos los mares y desiertos del mundo por donde boga una humanidad errante a la busca de justicia, de paz, pan, libertad y esperanza.

E- Háblanos de la estructura de la obra

El libro está compuesto de 50 jarchas integradas, en series de diez, en 5 partes, cada una de las cuales lleva un título tomado de un verso de San Juan de la Cruz que también sirve de cita introductoria y desde el cual el santo carmelita proyecta su espíritu de búsqueda de la esencialidad humana en el imaginario de lo inalcanzable, de un lado Dios; del otro, en mis jarchas, el Amado, también con mayúscula, quien un día partiera hacia una tierra nueva que no habría de restituirle la dignidad y el sentido de la existencia pues nunca a ella llegaría.

E- ¿Cuál es la temática de las jarchas?

Hay, en parte, un cierto paralelismo temático con las de nuestra primitiva lírica e incluso con las cantigas de amigo galaico-portuguesas, es decir, se trata de la expresión del dolor de la amada ante la ausencia del amado que ha partido hacia una tierra falsamente prometida. El dolor que le causa su ausencia es tal que ella se refugia en la figura de la madre a la que, como confidente, le pide que interceda con su propia mirada en la busca del amado ausente. Pero la madre no puede consolarla ni tampoco los elementos de la naturaleza que también se apiadan de ella. Habrá de ser tan sólo en el sueño en donde la amada se encuentre con el amado ausente y se vea paseando con él por un “jardín de estrellas”. En su dolorida búsqueda se interpone todo tipo de trabas y obstáculos, así como la verificación de las injusticias, arbitrariedades y rechazo que sufren quienes consiguen alcanzar la otra orilla. El encuentro “gozoso”, y diálogo último entre amada y amado, no se producirá sino en el territorio sin trabas de la muerte.

E- ¿Qué relación ves entre las jarchas y los versos de San Juan de la Cruz?

Hay un punto de conexión temática y emocional entre la poesía de San Juan de la Cruz y mis jarchas, dado que en ambos casos lo que se sustancia es una búsqueda llena de pasión, dolor y todo tipo de dificultades. A fin de cuentas, una de las influencias clave en la poesía de San Juan de la Cruz fue, además del Cantar de los cantares y la poesía culta italianizante, la de la poesía popular y de Cancionero. Además, fue como un fulgor, una revelación: San Juan vino a mí y durante la gestación de las 50 jarchas me acompañó en esa incansable búsqueda.

E- ¿Qué importancia le ves al hecho de que se haya traducido al mozárabe y transcrito al arábigo y el hebreo?

Es de suma importancia el hecho de reconocer que las jarchas establecieron un puente de unión de tres culturas que convivieron en la península ibérica en la Edad Media: la judía, la musulmana y la cristiana. Piénsese que de las 76 jarchas que hasta la fecha se han descubierto, una parte sustancial de las mismas procede de la serie árabe y otra de la serie hebrea. Traducidas o transcritas, a las tres lenguas, con mis 50 jarchas también quiero reivindicar el relieve y alcance que siempre ha de tener la armónica y respetuosa avenencia entre las diversas culturas que interactúan en un mismo territorio. Ello enriquece y une a los pueblos, no los empobrece ni separa.

E-Como profesor, ¿crees que el acervo literario islámico y judío está suficientemente presente en la enseñanza de la literatura española?

Dada la gran carga de contenidos que presenta el actual currículum en la materia correspondiente de Lengua castellana y literatura, en la práctica se pasa de puntillas, por no decir ignorando su influjo e importancia, por las huellas que las literaturas islámica y judía dejaron en nuestra literatura, especialmente en sus primeros siglos de existencia. Bien es cierto que, de una manera u otra, manifestaciones como las cantigas de amor, de amigo, de escarnio o maldecir, así como la tradición del villancico y de la poesía de cancionero, sin olvidar los “dezires” del marqués de Santillana y otros autores de los siglos XV y XVI, así como la poesía de tono y temática popular que abordaron poetas como Jorge Manrique, Boscán, Francisco Imperial, Hernando de Acuña o Francisco de Aldana, los culteranos y conceptistas del XVII y muchos otros más hasta alcanzar la línea cronológica del 27 con el popularismo de un Lorca o un Alberti, bebieron de las fuentes de esta literatura esencial hispánica que no ha dejado de vibrar en el fondo creativo de muchos de nosotros.

E-¿Qué aporta Ceuta a tu visión de la cultura española?

Una dimensión enriquecedora, sin duda, y ello como ciudad que es paradigma y referente de convivencia intercultural. Esa diversidad que es también de carácter religioso y, por supuesto, lingüístico, permite cimentar un modelo de convivencia que hoy, más que nunca, es necesario en España y, por extensión, en toda Europa. No es que estemos condenados a entendernos, es que el no entenderse es la peor de las condenas que puede existir para un pueblo que ha de creer en que las diferencias construyen, no destruyen.

Jesús Flores. Esislam.com

CURRÍCULUM VITAE DEL AUTOR

MIGUEL ÁVILA CABEZAS (Granada, 1953) es licenciado en Filología Románica y Filología Hispánica por la Universidad de Granada y Doctor en Filología Románica por la Universidad de Almería. En la actualidad es profesor de Lengua y Literatura en un Instituto de Educación Secundaria. Como crítico teatral y literario colabora en diversas publicaciones periódicas de ámbito nacional e internacional. Coordinó y dirigió las «I Jornadas-Homenaje a José Martín Recuerda» celebradas en Salobreña en abril de 1999. Igualmente ha coordinado otros proyectos colectivos entre los que cabe destacar «Antología lírica del mar» (Motril, 2000) y «Versos para un fin de milenio» (Motril, 2001). Desde el año 2002 hasta el 2005 coordinó y dirigió la colección «Cuadernos Literarios de Salobreña». Hasta julio de 2011 coordinó y dirigió en el Instituto Español “Juan Ramón Jiménez” de Casablanca las colecciones bilingües «La bala de seda» y «La letra nazarí» en cuyo número 8/VIII ha publicado el tríptico titulado Miseria asoma. También es autor del breve poemario titulado El tiempo de la ausencia, publicado en la ciudad de Nador en el año 2016 como el número 5/V de las citadas colecciones bilingües.

También ha participado con colaboraciones propias en numerosos proyectos y libros colectivos, tales como: «Poemas» (Salobreña, 1996), «Semillas» (Motril, 1996), «Itinerarios históricos de Salobreña» (Salobreña, 1998), «Miras el tiempo sucederse en frutos» (Cádiar, 1998), «Más de cien poemas para la primavera» (Granada, 2000), «Árbol de bendición. (Antología literaria al olivo)» (Almería, 2001), «2002. Raíces granadinas» (Granada, 2002), «Granada en cuento. Antología» (núm. 6 de la Colección de Narrativa del diario Ideal. Granada, 2002), «Salobreña, la bella y la bestia» (Ayuntamiento de Salobreña, 2003), «No arrasadla. (Poetas por el medio ambiente» (Motril, 2003), «Una mirada a Huelva» (Huelva, 2004), «Solo de amigos. (Homenaje al poeta José G. Ladrón de Guevara)» (Granada, 2005), “El escritor impasible” (Granada, 2007), como homenaje al crítico y novelista Francisco Gil Craviotto, “Vitolas del Anaïs” (Granada, 2007), edición de las 50 primeras vitolas, Gabinete de voces. 16 poetas por las esquinas del agua (Huelva, 2008), “Marruecos en la poesía española actual” (Córdoba, 2008 “Los Cuadernos de Sandua”, núm. 154), “El oro líquido. (El aceite de oliva en la cultura)” (Madrid, 2008), “Motril: el puerto y el mar. Fotos de Familia” (Motril, 2008), “Los años compartidos. Homenaje al poeta Juan J. León” (Salobreña, 2010), “Antología poética en honor de Elena Martín Vivaldi” (Granada, 2011), “Un balón envenenado. Poesía y fútbol” (Madrid, 2012), “Recordando a Trina. Antología poética…” (Tetuán 2013), “III Espiral Poética por el Mundo” (Granada, 2013), “La luna en verso” (Granada, 2013), “Poetas de las dos Granadas. Antología” (vol.: Granada/España / vol.: Granada/Nicaragua) (2014), “Crónicas sexitanas” (Almuñécar, 2015, edición digital), “Todo es poesía en Granada” (Granada, 2015), “IV Espiral Poética por el Mundo (Lanzarote, 2015), “V Encuentro Hispano-Marroquí de Poesía “Dora Bociacoa”. Antología” (Tetuán, 2015), “Nueva poesía ceutí” (Ceuta, 2016), de la que fue coordinador, “Concierto poético para San Juan de la Cruz” (Málaga, 2016), “En unos pocos corazones fraternos. Antología solidaria” (Granada, 2017), “Caballo del alba. Voces de Granada para Federico” (Granada, 2018), “Lenguas, culturas y gastronomía: comunicación intercultural y contrastes” (Berlín, 2018), “Espiral VI. La última canana de Pancho Villa” (Granada, 2019), “Ceuta a pie de poesía” (Madrid, 2019), “Voces del Extremo. Poesía & Harragas” (Moguer, 2019) y XVI Festival Internacional “Poesía en el laurel” (La Zubia, 6 agosto 2019).

Es autor de los libros de poesía Fe de vida (o da lo mismo). Antología última (Motril, 1998), Aguas salobres (Salobreña, 1999), Huellas de sombra (Córdoba, 2002), Nuevo refranero universal (Salobreña, 2002), La casa del aire (Salobreña, 2003), con el que obtuvo el I Premio Nacional «Arenal de Sevilla», Un viento clandestino (Sevilla, 2005), Mas no desotra parte (Salobreña, 2007), Anfa (Tenerife, 2007), Restos de temporada. (Todo a cien) (Barcelona, 2010), El loco mundo (Salobreña, 2011), en versión bilingüe español-árabe. Es también autor de los poemarios A pedir de boca, publicado en Granada (2004) por la Asociación Cultural «El diente de oro» dentro de la Colección «Vitolas del Anaïs» (núm. 3), Analogías (Signum Edizioni D’Arte, Milán, 2009), con ilustraciones de Agustina Franco Follana, Música para indigentes (Salobreña, 2012), Todas las voces (Málaga, 2012), con el que obtuvo el XX Premio de Poesía “In memoriam Salvador Rueda), La luz adentro. Antología vital (1996-2012) (Salobreña, 2012), El sueño de Argos (Salobreña, 2014), Fin de trayecto (Barcelona, 2014), Sal en la herida (Sevilla, 2015), Galería de los espejos (Barcelona, 2016), Ladrón de limones (Salobreña, 2016), Sala de Espera (Benavente, 2017), Batalla perdida (Salobreña, 2018), Viejo perro cansado (Salobreña, 2019) y Jarchas del inmigrante (Salobreña, 2020). Igualmente es autor de los libros misceláneos de pensamiento titulados Loquinarias (Salobreña, 2004) y Segundo libro de las loquinarias (Salobreña, 2013), así como del diario titulado Con Virgilio en el sofá (Salobreña, 2014). También es autor del breve poemario titulado Oratorio en sí (Ceuta, 2012), publicado con motivo de la celebración de las I Jornadas de Arte Compartido.

Como filólogo e investigador teatral ha colaborado en diversos medios especializados (Revista «Qalat»; «Alhucema»; «EntreRíos», otras revistas de artes y letras; etc.). Es asimismo autor de las obras de investigación y crítica teatral, La dramaturgia de José Martín Recuerda. Recepción crítica y estudio semiótico de La Trotski y La llanura (Universidad de Almería, 2006), Edición crítica de La garduña de José Martín Recuerda (Salobreña, 2006) y Disyuntivas teatrales (o no) (Salobreña, 2009). Como autor teatral publica las colecciones de diez piezas cortas, El juego de las bolas (Huelva 2010), Juego de payasos (Barcelona, 2011), El juego de la verdad y la mentira (Ceuta, 2014), Enlatados (Barcelona, 2018) y Okupados (Salobreña, 2020). En el año 2008 publica en la Universidad de Granada una edición crítica de las Poesías y el «Discurso de de las potencias del alma y del buen uso dellas» del humanista cordobés Fernán Pérez de Oliva. Asimismo es autor de la obra de investigación lingüística titulada Interferencias lingüísticas en alumnos marroquíes de un centro integrado de titularidad española. Análisis de fenómenos (Salobreña, 2107).

Desde el año 1994 es miembro del Grupo de Investigación del P.A.I. de la Junta de Andalucía (Universidad de Almería), denominado «Teoría de la Literatura y Literatura Comparada». Asimismo pertenece al Grupo de Investigación “Lenguas Europeas y su Didáctica (LE y D)”, integrado en el Área de Humanidades de la Universidad de Alicante. Colabora con diversas universidades y otros centros e instituciones de enseñanza en impartición de cursos y conferencias sobre literatura y teatro.

Asimismo, es autor del corto “No Money. No God” (Casablanca, 2007), del guión para cortometraje titulado Blablablaaaaa (publicado en el núm. 22 de la Revista Alhucema) y del proyecto de poesía visual (actualmente en ejecución): Nueva poesía española. Parte de su obra ha sido traducida al francés, portugués, hebreo, mozárabe aragonés, tamazight, inglés y árabe.

Son muy numerosos los comentarios y críticas dedicados a su producción literaria.