27 mayo 2024
Corán

Los herederos del Corán

A-s-salamu alaykum – La paz sobre vosotros

Todos los musulmanes leen el sagrado Corán; muchos lo recitan; pocos se ocupan en intentar entender su significado, y, muy pocos lo entienden.

Estas dos aleyas son la prueba fidedigna de esta afirmación que acabamos de expresar. Se trata de esas aleyas que se leen de corrido porque no impactan sino se abren los ojos de par en par; y, sin embargo, su significado es vital, mejor aún, de una importancia capital.

Y lo que te hemos inspirado del Libro es la verdad que confirma lo que había.
Allâh tiene pleno conocimiento de Sus siervos y los ve.
Después hemos dado en herencia el Libro a aquéllos de Nuestros siervos que hemos elegido. Y entre ellos, unos serán injustos consigo mismos, otros se mantendrán en el término medio y otros, con permiso de Allâh, se pondrán por delante en acciones de bien. Ese es el gran favor.
(35 – 31 y 32)

Primeramente, Allâh habla del Corán, de cómo ha sido inspirado a Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz -, y cómo confirma las revelaciones pasadas, que también son de Allâh.

Seguidamente Allâh generaliza hablando de Sus siervos, aludiendo, y Allâh es el más sabio, a toda la Humanidad.

Más tarde, Allâh asegura que el Libro ha sido dado en herencia a Sus siervos elegidos. Para inmediatamente pasar a especificar a toda la ‘Umma y dividirla en tres grupos: los que son injustos con ellos mismos; lo que estarán entre la justicia y la injusticia; y finalmente los adelantados en las acciones de bien. Culmina entonces refiriéndose a este último grupo, diciendo que ellos han recibido Su gran favor.

En toda evidencia, el Corán ha sido dado en herencia a los siervos que se han puesto por delante en acciones de bien, ya que no podría ser posible que Él lo hubiera otorgado a los que son injustos con ellos mismos, ni tampoco a aquellos quienes están a la mitad del camino entre unos y otros. De manera tal que, Sus siervos son toda la Humanidad, y los siervos que Él ha elegido han recibido en herencia el Libro con la sabiduría y la guía que contiene. En el mismo párrafo pues, Allâh distingue a Sus siervos de aquellos elegidos que heredan el Corán.

Como acabamos de decir, quienes leen el Libro de corrido no se aperciben de esta diferencia, que no es tan sutil que digamos como para pasar desapercibida. Ahora bien, Allâh nubla la vista de aquellos que viven en el olvido cuando éstos leen el Corán. Hay en sus mentes una barrera que les impide reconocer lo leído y lo leen de corrido considerando que están cumpliendo con una obligación, entiendan o no lo que se lee.

Como siempre, el Corán completa estas afirmaciones con otras aleyas, pues, sin duda alguna, la correlación entre aleyas diferentes que se encuentran, unas en una surats y otras en otras, es fiel y preclara para quienes reflexionan.

Ahora pasamos a otros pasajes del Corán que nos especifica las características de aquellos siervos de Allâh que han recibido en herencia Su Libro sagrado.

Y juro por el ocaso de los astros, lo cual, si supierais es un gran juramento,
que es una Recitación noble en un Libro oculto que no tocan sino los purificados.
Revelación descendida por el Señor de todos los mundos
. (56 – 75 a 80).

Como no podría ser de otra manera, el mismo Libro nos da la respuesta sobre el enigma presentado en las aleyas anteriores. Es decir, siendo el enigma saber a quiénes Allâh ha dado el Corán en herencia, en estas aleyas la verdad se va aclarando con una característica que les define: “ellos son los purificados”.

Seguimos con el Libro de Allâh para tratar de localizar a los siervos Suyos que han heredado el Corán. Y entonces encontramos:

Preguntad a las Gentes del Recuerdo si vosotros no sabéis.” (Corán, 21:7 y 16:43) – fa-s’alû ahlu-ddikre in kuntum la taˤlamûn

Ahora ya, sabemos que los que han heredado el Corán son los purificados y las Gentes del recuerdo. Vayamos entonces a ver quiénes son estas gentes para así poder tener un conocimiento más próximo de sus características.

En casas que Allâh ha permitido que se levanten y se recuerde en ellas Su Nombre y en las que Le glorifican mañana y tarde.

Hombres a los que ni el negocio ni el comercio les distraen del recuerdo de Allâh, de establecer el ṣalat y de entregar el zakat. Temen un día en el que los corazones y la vista se desencajen (24 – 36 y 37)

Ahora ya, todo comienza a aclararse, y, afortunadamente ya tenemos una característica fundamental de estas Gentes del recuerdo, es decir: ni el negocio ni el comercio les distraer del recuerdo de Allâh, que añadido a lo anterior, da como resultado: los adelantados en las acciones de bien, Gentes del recuerdo a quienes ni en negocio ni el comercio distraen del recuerdo de Allâh. Esto, añadido a que Allâh ha permitido que se levanten casas donde Él es glorificado mañana y tarde da como resultado: los adelantados en las acciones de bien, las Gentes del recuerdo a quienes ni en negocio ni el comercio distraen del recuerdo de Allâh y que además le glorifican mañana y tarde en casas que El ha permitido que se levanten para Su Gloria.

 ¿Estas casas son las mezquitas? Pues no lo parece, porque en las mezquitas se reza 5 veces al día; y no mañana y tarde, sino tarde y noche fundamentalmente, si tomamos el salat Dohr como el principio de la tarde. Siendo honestos, no es esta la función que cumplen las mezquitas. Por otra parte, Allâh ha utilizado la palabra mezquita cuando ha querido aludir al lugar de rezo de todos los musulmanes; y aquí está utilizando el término “buyût” que es el plural de casa o habitación.

¿Y cómo glorifican a Allâh estas gentes del recuerdo. Vayamos a la Sunna y presentemos únicamente dos hadices muy significativos, extraídos entre las decenas de ellos que hablan del Recuerdo de Allâh.

Según Abu Hurayra – que Allâh esté satisfecho de él -, el Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – ha dicho: “Allâh dispone de ángeles nobles quienes recorren la tierra en busca de las asambleas del Recuerdo (dikr); cuando encuentran una de ellas, la rodean y se colocan unos por encima de los otros, cubriéndolas con sus alas superpuestas hasta el cielo. Allâh – ta’ala – se dirige entonces a ellos: – ¿De dónde venís?

– Venimos de la compañía de Tus siervos quienes Te glorifican, Te magnifican, Te alaban, afirman Tu Unicidad, Te suplican y buscan Tu protección, responden los ángeles.

– ¿Que me piden? (y él lo conoce mejor que ellos)

-Te piden el Paraíso

-¿Lo han visto?

-No, ¡oh Señor!

– ¡Que dirían si lo vieran! ¿De qué quieren que Yo les proteja? -Del fuego

-¿Lo han visto?

-No. -¡Que dirían si lo vieran!

Después El añade:

– Sed testigos de que Yo les he perdonado, les he concedido lo que Me piden y les he protegido de aquello de lo cual temen. Los ángeles intervienen entonces:

– Señor nuestro, un siervo tuyo pecador se encuentra entre ellos. Pasaba simplemente por allí y se ha sentado con ellos. Entonces Allâh les responde:

– Yo le perdono también, pues forma parte de un grupo cuyos componentes no serán nunca desdichados.” (Muslim y Hakim)

El ha dicho – sobre él la plegaria y la paz -:

A la derecha del Misericordioso – en realidad Sus dos Manos son diestras -, se encuentran hombres quienes no son ni profetas ni mártires, y cuya claridad de rostro deslumbra a todo quien les mira. Los profetas y los mártires les envidian a causa de su plaza y de su proximidad a Allâh – exaltado sea. Alguien le preguntó: – ¿Quiénes son ellos? – El Profeta respondió: “Es una asamblea de personas pertenecientes a clanes diferentes, quienes se reúnen en vista del Recuerdo de Allâh, escogiendo decir las mejores palabras, así como un goloso no selecciona sino los mejores dátiles” Hakim y Kanz al Ummal

Así pues, y aunque no hemos utilizado todas las citas del Corán y de la Sunna que hablan de ello, ya sabemos quiénes son los siervos de Allâh que han heredado el Corán.

¡Los hemos localizado con la ayuda de Allâh!

Los adelantados en las acciones de bien, las Gentes del recuerdo a quienes ni en negocio ni el comercio distraen del recuerdo de Allâh y que además le glorifican mañana y tarde en casas que Él ha permitido que se levanten para Su Gloria. Gentes estas que se reúnen en las asambleas del Recuerdo y que escogen las mejores palabras para recordar a Allâh.

Ellos, hermanos/as, y no los charlatanes, son aquellos que han heredado el Corán, y en consecuencia, son ellos los verdaderos imames de la ‘Umma de Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz -; son los julafa (califas) de Allâh en la tierra, sus representantes legítimos.

Si la Umma los sigue triunfará; si la Umma los humilla, ella será humillada por Allâh.

Triunfará quien la purifique[1] (Surat Šams)

¿Veis si se presta atención al Corán cuánta verdad y cuántas conclusiones se pueden sacar?

Y Allâh sabe más.


[1] El alma.