13 octubre 2026
Nuevos Musulmanes

Los halcones y las aves de corral

Los halcones y las aves de corral

Ciertamente, hoy en día, hay personas dentro del Islâm que se sienten cerca del Sufismo. Puede ser que se vean en esa tesitura a causa de una especie de simpatía o espíritu de complicidad. Pudiera ser, y es el caso de los menos, que desearan implicarse en él como constituyendo una especie de reivindicación personal que expanda los horizontes de sus expectativas vitales.

Y el tercer caso, que es el más raro y el que un menor número de personas atrae, es el de participar activamente en su doctrina siguiéndolo de alguna manera.

Claro es que, dentro de este grupo existen diferentes tipos de personalidades y niveles diferentes de implicación personal.

El menos  numeroso de este menos numeroso de los grupos es el de aquellos que con toda la sinceridad de su corazón no desean otra cosa que acercarse a Allâh y conocerle, estando dispuestos a sacrificar sus propias ideas, sus propias personas, sus propias vidas

Por debajo de estos se encuentra el grupo de los tibios. Los tibios son aquellas personas que buscan en una cofradía el calor de la amistad y del compañerismo. Ello por encima de su vocación de conocer a Allâh. Muchos se quedan atascados en ciertos grupos porque, en su fuero interno, saben que no pueden ir más allá. Encontrarse o pensar en encontrarse, frente a frente, ante Allâh es inconcebible para ellos. Saben que no pueden, y en su interior parece que existe un testigo que les indica que por ahí no pueden pasar.

Este grupo que acabamos de mencionar lo llevaría muy sino estuviera expuesto; o, a mejor decir, muy expuesto a las astucias del šaytan.

Efectivamente; hoy, por desgracia, la gran mayoría de las cofradías, antiguas tariqas, han sido remodeladas en círculos de negocios. Siendo la mercancía, no otra, que las personas cándidas que a ellas acuden. Los gerifaltes de estos grupos extraen su oscuro poder del número de almas que pueden llegar a controlar.

¡Objetivo! El Nasdaq 35

Hoy, dedicamos nuestro tiempo y nuestro escrito, para desenmascarar las artes de aquellos que dirigen estos grupos de tibios o de personas cándidas; llamadles como queráis.

No obstante, si debemos decir que en los grupos reducidos en los que se encuentran aquellos sinceros cuya sola vocación sea la de acercarse a Allâh y conocerle, existe una relación desinteresada de tipo personal mucho mayor y más estrecha que la existente en esos grupos multitudinarios en los que se refugian aquellos que buscan relaciones personales.

O se es, o no se es

En esto del Sufismo no hay medias tintas. O se busca el conocimiento o no se es propiamente sufí en el sentido concreto del término. Como hemos dicho, las antiguas tariqas se han convertido en centros de negocio; siendo que el verdadero Sufismo, en nuestros días, se encuentra en ciertos pequeños grupos protegidos por Allâh de las miradas de espectadores indiscretos, así como de las argucias de los vendedores “de aspiradoras y de alfombras”.

En estos grupos de negocios, siempre, en toda ocasión, hay un dirigente de naturaleza chaytani. En lugar de reconocer su propia impotencia para intentar conocer a Allâh y ayudar a los suyos a vincularse a un verdadero wali, se hacen pasar ellos mismos por conocedores, engañando al resto.

Algunos de sus acólitos se dejan engañar a conciencia y se convierten en las manos derechas de estos vendedores de nubes. Es una manera de gozar de un puesto de poder y de control sobre otros, cosa esta que tanto acaricia las aspiraciones de esa alma avocada al capricho.

Y a partir de aquí:

¡No me puedo resistir en sacar a pasear al jocoso e irónico que hay dentro de mí! ¡Perdonad! Al hablar de lo que voy a hablar me ha resultado irresistible.

¿Qué mejor manera de sentirse especial pensando que se forma parte de una élite? Una élite de traficantes de vientos, seguidores de nubes y artistas en el arte de los gestos de afectación. Y es que, mirando por encima del hombro al resto, poco falta, como dice el Corán, que sus voces nos recuerden a las de aquellos simpáticos animalitos cuyo nombre utilizamos para llamar bruto a cualquiera.

¡No seas b…! decimos, con mucho cariño; aunque a veces (las más) lo digamos con cierto fastidio.

¿Y cuáles artes utilizan estas aves de mal agüero que tratan de convencer a unos y otros de sus estados de devoradores de piezas muertas cazadas por otros depredadores?

¡Curioso es que algunos, debido a su falta de visión, vean como águilas y halcones a aquellos a quienes nosotros vemos como gallinas y otras aves de corral!

Todos ellos, cual capos de la Mafia, se rodean de gentes que hacen filtro para que a ellos no pueda llegar aquél que pueda contradecirles, descubrirles y dejarles al descubierto. Solamente los pusilánimes, los acoquinados y los mentirosos se rodean de guardaespaldas.

Peter Pan y Walt Disney

¡Y aquellos del hermoso gorrico verde a lo Peter Pan, vestimenta propia de los filmes de Walt Disney tan coloristas! ¡Ese mundo en el que los sueños se hacen realidad! ¡Esos sultanes de los awliya con su marca del sultanato en su turbante de ensueño!

¡Nos lo han puesto en bandeja para rechiflar!

¡Esas frases plenas de sentido oculto (por lo vergonzoso de su contenido) en el que dicen que Allâh no puede existir sin Creación; o que los ángeles van a desjarretar a los médicos que hayan practicado cesáreas; o que el Imam Mahdi es su colega y toma el té (o lo que sea) con él todos los días! Y digo “o lo que sea” porque sus discípulos le dan a lo uno o a lo otro. Cosa que no voy a decir porque ya se entiende.

Y no sigo con ellos, porque no me quiero poner a mal con la realeza británica ni con los Clinton porque fueron ellos los que crearon y financiaron y financian el grupo. A ver si por mi culpa, ahora no nos devuelven Gibraltar.

¡Gloria a Disney que no ha muerto!

Ya, habiendo hablado de la Tariqa de Peter Pan y del malvado Capitán Garfio, vayamos a otros lugares en nuestro recorrido turístico de esas cofradías que ya cotizan en bolsa.

Pero antes pasemos por un aspirante:

El taxista contable

Un tío que se planta en un cementerio y dice que el muerto (¿qué culpa tiene él de la cara dl visitante?), en una visión, le ha hecho chayj. Así, de golpe y sin avisar.

Contento y ufano deja el taxi y se mete a chayj. Total el contador marca más y mejor siendo chayj que taxista. Se lo dice su alma de contable, en busca del óptimo rendimiento «espiritual» en forma de Mibras esterlinas. Monta un grupo, se deja una barba de medio metro, dentro de la cual puede disimular el típico plato pakistaní de arroz con pollo y, así, de esta peculiar guisa, se pone a decir que es el chayj Fulano.

Introduce a la gente en habitaciones, les dice que apaguen la luz y que él les va a poner en contacto con Allâh. Y es entonces cuando el diablo este pone a trabajar a sus genios chaytani para embaucar a la gente por medio de alucinaciones procedentes de las falsas luces de la morada del Mal.

Este pícaro de baja escuela pica alto. Ni chaytan sueña con controlar a la gente como quiere hacerlo él. Un maestro de verdad ayuda, es como un padre o un hermano mayor; pero no alguien que te controle de tal manera que tengas que estar sometido a él como un muñeco de cartón.

Siempre hablamos de la picardía de los taxistas. Pero mira; lo mismo va a ser verdad

Un inciso

De nuevo os ruego encarecidamente me perdonéis el tono jocoso, totalmente consciente de mi parte, por cierto. Porque lo que no es serio y es mentira, una de dos, o te vas a Mina a lanzarle piedras o lo presentas como un circo, que es lo que yo estoy haciendo, con vuestro inestimable y nunca suficientemente ponderado permiso.

Fofó y Miliki.

Y su grupo llamado Karkariya, vestidos como lo que son. De peques en el circo nos lo pasábamos mejor con esos payasos que se gastaban un 55 de pie.

El Ruh tiene defectos (¿Cómo…..?!!!!)

Algunos se delatan diciendo esta gran mentira, que el Ruh tiene defectos.

Estos cotizan en bolsa. Llevan dos siglos montados en el Franco primero, y el Dólar después; sin despreciar el Euro cuando llega que bueno es.

Pocas veces una mentira ha sido tan aclaratoria del desajuste interior del que la emite. Lo he dicho, cuando uno no tiene una sinceridad total y no hace de la búsqueda del conocimiento de Allâh los objetivos uno, dos, tres, cuatro, cinco… de su vida cae presa de estos farsantes.

Los que han derivado en la Masonería

Ciertas antiguas tariqas derivaron en la Masonería. Ocurrió, por poner algunos ejemplos, con la falsa rama Shadili de Salama Radi y su discípulo Guénon, así como a ciertas ramas de la Alawiyya, que derivaron en Marianiyya. En eso están asimismo los de Walt Disney, que ya hemos nombrado, y algunos más de cuyos nombres no queremos acordarnos.

Me han llegado noticias de…

Es algo muy feo. Voy a decir lo que es, pero no donde. No trae cuenta.

El caso es que ciertas, hoy falsas tariqas, de ciertos países están intentando derivar la religión hacia la visión masona, que es la religión del Dajjal. No digo que se haga esto a nivel de países, sino de grupos.

Os llevaríais unas sorpresas increíbles si os dijera quiénes son y dónde están.

Pero mucho me da que hoy a pocos les interesa saber dónde se encuentra la mentira. Solamente les importa a aquellos de quienes dice el Corán:

Saben reconocer lo esencial

Y también a aquellos que intentan ser de estos.

Esislam.com - Comunidad de Islam en español para el Diálogo Intercultural
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.