Los días de Allâh

Abdul Karim Mullor 

Los días de Allâh

Hoy es el primer día del mes sagrado de Raŷab. Un hadiz por todos conocido dice que este mes es de Allâh, el mes siguiente, Ša’aban, es el mes de Rasûl y Ramadán es el mes de la Umma (comunidad musulmana). Digámoslo claro, nadie es capaz de explicar por qué uno de ellos es el mes de Allâh (Raŷab) y por qué otro (Ša’aban) es el mes de Rasûl. Simplemente todos lo dicen porque el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – lo dijo, y nada más. Como mucho, algunos pueden llegar a hacerse de esto una vaga idea

Sin embargo, hoy, todo el día he estado reflexionando sobre la importancia de estos meses y he llegado a la conclusión de que todos los meses y días son de Allâh. Lo es incluso el viernes, que es el mejor día sobre el que sale el Sol.

Evidentemente, no voy a negar la santidad de estos meses ni la del día del viernes. No es eso lo que pretendo. Pero sí diré que Allâh hace y dice todo con una finalidad determinada. Y creo, Allâh sabe más, que ya capté hace tiempo el porqué de resaltar la importancia de estos meses y la del mismo día de viernes.

Desde el punto de vista del servidor de Allâh, estos meses tienen una consideración especial. Asimismo, desde la perspectiva de Allâh podemos decir que Él tiene una gran consideración por el esfuerzo que hacemos al ayunar como está prescrito.

No obstante, en completa sinceridad os digo que yo no veo, de ninguna manera, por qué estos dos meses que preceden Ramadán hayan de ser, por decirlo de alguna forma, un pre calentamiento para Ramadán. Cómo si ayunar fuera entrar en una competición piadosa.

Quiero decir con esto que todo es cuestión de mentalidad. Que puede ser lógico que en el Islam se haya resaltado le importancia de estos dos meses en cuestión debido a la cantidad de musulmanes que, imbuidos en la Dunya, se olviden de Allâh durante el resto del año.

La misma consideración para el viernes toma lugar, es decir, que Allâh ha resaltado la importancia del viernes para aquellos que le olvidan toda la semana. Por eso ha establecido la obligatoriedad de rezar la plegaria comunitaria. Aun así, el viernes continúa siendo el gran día que es. Hay que comprender que con estas palabras estoy persiguiendo un fin determinado.

Por supuesto que estas reflexiones tienen un punto de relatividad. Aun así no podemos cuantificar los favores divinos dados en cada época en función de fechas determinadas por sagradas que sean.

Quiero decir que el adorador tiene obligaciones, ventajas e inconvenientes, pero que Allâh no las tiene.

No se pueden limitar los Favores de Allâh en el tiempo. Allâh es libre, y para El no hay tiempo sagrado que le obligue ni determine para hacer tal o cual cosa.

Esto dicho, quiero significar que hay adoradores de Allâh que Le recuerdan todos los días con todas sus fuerzas. Ellos no se esfuerzan más en los meses sagrados y en los viernes que durante el resto del tiempo.

Esto demuestra que para ellos todos los días son viernes; todos los meses son sagrados. Allâh no cambia, es el mismo en todo momento. No crece ni mengua. Lo posee todo en todo momento y situación. Si alguien adora a Allâh con la misma intensidad todos los días, hay dos posibilidades: que todos los días sean iguales para los salihin, o que todos los días y todos los meses sean sagrados. No hay una tercera opción.

Y Allâh es Du-l-Faḍli-l-ˤAẓim (el Dueño del Favor inmenso)

Con esto no quiero decirte hermano que no ayunes ni te esfuerces en los meses que preceden Ramadán, y en Ramadán mismo. Quiero decirte que no es suficiente, y no lo será hasta que no llegues a hacerlo todos los días.

Me ocurre que en estos meses me encuentro con gente que me interroga sobre lo que hago como obra voluntaria. Yo les digo que lo que hago todo el año; que todo el año tiene importancia para mí con respecto a la adoración y dedicación a mi religión. Evidentemente, soy un incomprendido; no hay quien realice que esto sea posible, exceptuados los que actúan con la misma mentalidad que la mía.

No soy un buen asistente al Tarawih, ni soy dado a redoblar ayunos estos meses. Guardo una velocidad de crucero, que es la mía, durante todo el año. Eso sí, mi corazón escudriña lo bueno que podría haber en estos meses; aunque, todo hay que decirlo, eso lo hago durante todo el año. Y les guardo una consideración especial, simplemente por respeto a Allâh que es quien se la ha dado. Y eso basta para mí.

Con esto quiero animaros a esforzaros durante estos tres meses. Eso sí, a condición de que no bajéis la guardia durante el resto del año. Pues si se vive en el olvido de Allâh durante todo el año, malamente se le va a poder recordar estos meses. Con Allâh no hay comercio, hermanos/as. O se es o no se es. O se está o no se está