13 octubre 2026
Ceuta

Lo sentimos chavales – Los mastodontes os han engañado

Abdul Karim Mullor

Lo sentimos chavales – Los mastodontes os han engañado

Los acontecimientos que han tenido lugar en la frontera de Marruecos con Ceuta, por inexplicables que puedan parecer, al menos es posible analizarlos desde diferentes perspectivas.

No escribo para contentar ni enfadar a nadie. Pero mi tiempo pasado en Tetuán, pues estoy jubilado, sin dejar de residir en Ceuta, me ha hecho tener perspectiva sobre este asunto.

Vuelvo a decir que, aunque tenga mi manera de pensar al respecto, no voy a entrar en analizar causas políticas en uno u otro país. Lo que yo piense es asunto privado.

No obstante, si he sido testigo un verano y otro de lo perverso de una situación que procede ni más ni menos de esa Europa que los pobres chavales consideran como un paraíso, pero que en realidad puede llegar a ser una prisión en determinados casos.

Hoy mismo una señora que vive en España sin papeles, ingeniera según ella, ha acosado telefónicamente a mi esposa creyendo que nosotros tenemos la llave de su prosperidad. Nosotros, dos jubilados, uno español y una marroquí que estamos muy tranquilos en nuestras casas ¿qué podríamos hacer para dar papeles a nadie? Ni podemos, ni queremos. Queremos que nos dejen en paz con estas historias, eso sí. Nuestra asociación cultural y nuestra comunidad religiosa están para otros menesteres menos turbios.

Todos los veranos vienen aquellos mastodontes; porque no podemos evaluarlos de otra manera, de Bélgica, Alemania, Francia y España, paseándose con sus autos (que no son tan nuevos como muchos de los que hay todo el año en Tetuán) haciendo creer a los pobres chavales que han triunfado; que han ganado mucho dinero.

Pero su realidad es otra, a saber: están cosidos de deudas hasta los dientes y sus coches los compraron por menos de 5.000 euros en el mejor de los casos en aquellos mercadillos de Exen (Alemania) y de Bom (Bélgica). La mitad viven del paro y de las ayudas de cada uno de los países donde emigraron. Esto lo sé a ciencia cierta porqué pasé 17 años en Bélgica.

¡Qué os voy a contar! ¡He visto de todo! Paro para toda la vida y gentes que, como ese Hajj esponja dicharachero de los vídeos, viven de las ayudas públicas, medrando y sin trabajar.

Invitan a las gentes en las teterías y cafeterías sacando ostentosamente sus billetes de 50 Euros[1], cuando no de 100, dejando extasiada a la concurrencia.

No soy yo quien va a sugerir que se suspenda la “Operación Paso del Estrecho”; aunque me gustaría ver como este tipo de mastodontes se quedara al otro lado y no pudiera cruzar el mar. Hacen más mal que bien.

Aunque es cierto que alguna gente con ganas de trabajar ha prosperado, y mucho, en Marruecos, también es cierto que no todo el mundo puede. Pero aquí se puede vivir, e irse a Europa para trabajar de vez en cuando y pagar un alquiler, dejando, entre ello y la manutención todo el sueldo, resulta ser una locura.

Los chavales que se han movilizado, si es que lo han hecho espontáneamente, que tengo mis dudas, no saben esto. Creen que en Europa van a llegar, les van a dar una paga, se van a comprar un coche y prácticamente les van a costear el alquiler. Lo creen porque se lo han dicho los mastodontes que vienen de Europa para reírse de ellos.

Viajas por Marruecos y ves campos sin cultivar. Hectáreas y hectáreas; a veces te preguntas por qué no se pueden explotar. Mi experiencia me dice que nadie quiere trabajar el campo. Allí no hay Wifi.

¿Quién se va a dedicar a plantar tomates y cebollas en un lugar donde tu teléfono resulta ser un objeto sin valor, y los Nike que sacaste a tu madre de sus ahorros con exigencia no puedan exhibirse? Conozco a pequeños agricultores que se hicieron pequeños propietarios y prosperaron. Doblando el lomo, eso sí. Pero hoy, ¿quién quiere doblar el lomo si desde niño ha sido educado en el capricho y el consentimiento?

¿Cómo es posible que chavales que nacieron y se criaron en el mundo de la picaresca se dejen engañar tan fácilmente por estos mastodontes que vienen alardeando de billetes, de coches, con fanfarronería?

¿Qué puede hacer Marruecos para paliar y redirigir la situación? Eso, seguro que no me atañe.

Europa no tiene trabajo para todos. Hay mucha gente parada. Porque Europa es una sociedad ultra capitalista en la que los ricos abusan de los pobres con sus centenas de maneras legales de hacerlo. Lo que legalmente no es abuso, moralmente lo es. Es imposible ocuparse de otros.

Nosotros, los pensionistas, antes no tributábamos en IRPF. Ahora, hasta eso hemos perdido. Llegamos con la pensión, si podemos, a fin de mes, y nada más.

No vivimos en el paraíso.

Lo sentimos chavales marroquíes, “los mastodontes os han engañado”.

Tratad de conseguir en vuestro país lo que queréis encontrar fuera con inteligencia, con trabajo y con voluntad de sacar el país adelante. Es vuestro país, el de vuestros padres y ancestros.

Si queréis algo o lo necesitáis, tenéis derecho a pedirlo. Siempre con las maneras aceptables que nos indica una religión que se está olvidando, que es el Islam.

Esto lo dice un musulmán, antiguo sindicalista, que de joven salía a las manifestaciones para pedir mejoras. Con educación, con respeto, con buenas maneras. Si no no vale, el que agrede se queda retratado.


[1] En Marruecos el billete más grande es de 200 DH (=19 euros).

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