Las maravillas del Corán

El Sagrado Corán es ya, por sí mismo un Libro maravilloso, en cada una de sus partes y de versículos.

Ahora bien hay una serie de pasajes de tal manera espectaculares, deslumbrantes y portentosos, que solamente leerlos hace que se nos ericen los cabellos y se emocione el corazón, debido a la grandeza y a la fuerza de la expresión Divina.

Hay un hadiz que dice que cuando se lee el Corán se llora, y si no se llora hay que hacer por llorar. Pero las aleyas, los pasajes que tenemos la alegría de presentaros hacen llorar por ellos mismos al alma más dura y a las rocas más densas y compactas. Seguro que no son todos los que os presentamos, pero hemos tenido a bien escoger por vosotros y escuchar vuestras sugerencias, que sin duda serán acertadas y útiles.

Versículo del Trono

Allâh, no hay dios sino Él, el Viviente, el Sustentador. Ni la somnolencia ni el sueño Le afectan. Suyo es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. ¿Quién puede interceder por alguien ante Él, si no es con Su permiso? Sabe lo que hay ante ellos y lo que hay tras ellos, y no abarcan nada de Su conocimiento a menos que Él quiera. El escabel de Su trono abarca los cielos y la tierra y no Le causa fatiga mantenerlos.Él es el Elevado, el Inmenso.

Aleya final de la surat al Baqara

Allâh no impone a nadie sino en la medida de su capacidad; tendrá a su favor lo que haya obtenido y en su contra lo que se haya buscado.
¡Señor nuestro! No nos tomes en cuenta si olvidamos o erramos.
¡Señor nuestro! No pongas sobre nosotros un peso similar al que pusiste sobre los que nos precedieron.
¡Señor nuestro! No nos hagas llevar lo que no podamos soportar.
Bórranos las faltas, perdónanos y ten compasión de nosotros.
Tú eres nuestro Dueño, auxílianos contra la gente incrédula.

Qur’an (33-35):

En verdad que a los musulmanes y a las musulmanas, a los creyentes y a las creyentes, a los obedientes y a las obedientes, a los veraces y a las veraces, a los pacientes y a las pacientes, a los humildes y a las humildes ; a los que dan con sinceridad y a las que dan con sinceridad, a los que ayunan y a las que ayunan, a los que guardan sus partes íntimas y a las que las guardan y a los que recuerdan mucho a Allâh y a las que le recuerdan, Allâh les ha preparado un perdón y una enorme recompensa.

Versículo de la Luz (24-35)

Allah es la luz de los cielos y la tierra. Su luz es como una hornacina en la que hay una lámpara; la lámpara está dentro de un vidrio y el vidrio es como un astro radiante.
Se enciende gracias a un árbol bendito, un olivo que no es ni oriental ni occidental, cuyo aceite casí alumbra sin que lo toque el fuego. Luz sobre luz. Allah guía hacia Su luz a quien quiere.
Allah llama la atención de los hombres con ejemplos y Allah conoce todas las cosas.

(24-37)

Hombres a los que ni el negocio ni el comercio les distraen del recuerdo de Allah, de establecer el salat y de entregar el zakat. Temen un día en el que los corazones y la vista se desencajen.

(12-4 a 6)

Cuando Yusuf dijo a su padre: ¡Padre mío! He visto once estrellas, al sol y a la luna; y los he visto postrados ante mí. Dijo: ¡Hijo mío! No cuentes tu visión a tus hermanos porque si lo haces tramarán algo contra ti, verdaderamente el Shaytán es un claro enemigo para el hombre. Así es como tu Señor te ha escogido y te enseñará parte de la interpretación de los relatos, completando Su bendición sobre ti y sobre la familia de Yaqub, como ya hizo anteriormente con tus abuelos Ibrahim e Ishaq. Es cierto que tu Señor es Conocedor y Sabio.

Surat Maryam (16 a 34)

Y recuerda en el Libro a Maryam cuando se apartó de su familia retirándose en algún lugar hacia oriente. Entonces se ocultó de ellos con un velo y le enviamos a Nuestro espíritu que tomó la apariencia de un ser humano completo. Dijo: Me refugio de ti en el Misericordioso, si tienes temor. Dijo: Yo sólo soy el mensajero de tu Señor para concederte un niño puro.
Dijo: ¿Cómo habría de tener un niño si ningún mortal me ha tocado y no soy una fornicadora?
Dijo: Así lo ha dicho tu Señor: Eso es simple para Mí, para hacerlo un signo para los hombres y una misericordia de Nuestra parte.
Es un asunto decretado.

Así pues lo concibió y se retiró a un lugar apartado. Y le sobrevino el parto junto al tronco de la palmera. Dijo: ¡Ojalá y hubiera muerto antes de esto desapareciendo en el olvido! Y la llamó desde abajo: No te entristezcas, tu Señor ha puesto un arroyo a tus pies. Sacude hacia ti el tronco de la palmera y caerán dátiles maduros y frescos. Come y bebe, y refresca tus ojos. Y si ves a algún humano dile: He hecho promesa de ayuno al Misericordioso y hoy no puedo hablar con nadie.
Y llegó a su gente llevándolo en sus brazos, dijeron: ¡Maryam! Has traído algo muy grave. ¡Hermana de Harún! Tu padre no ha sido un hombre de mal ni tu madre una fornicadora.
Entonces hizo un gesto señalándolo, dijeron: ¿Cómo vamos a hablar con un niño de pecho? Dijo: Yo soy el siervo de Allâh. Él me ha dado el Libro y me ha hecho profeta. Y me ha hecho bendito dondequiera que esté y me ha encomendado la Oración y la purificación mientras viva. Y ser bondadoso con mi madre; no me ha hecho ni insolente ni rebelde. La paz sea sobre mí el día en que nací, el día de mi muerte y el día en que sea devuelto a la vida.
Ese es Isa, el hijo de Maryam, la palabra de la Verdad, sobre el que dudan.

Surat Maryam 58

Esos son los que Allâh ha favorecido entre los profetas de la descendencia de Adam, los que llevamos con Nuh, la descendencia de Ibrahim e Israil* y los que guiamos y escogimos.
Cuando se les recitaban los signos del Misericordioso caían postrados llorando.

Surat A-ḍ-Ḍuḥa

Juro por la mañana cuando resplandece y por la noche cuando todo está en calma, que tu Señor no te ha abandonado ni está enojado contigo. Y, ciertamente, la otra vida será mejor para ti que la primera y pronto te dará tu Señor y estarás satisfecho. ¿Acaso no te encontró huérfano y te amparó? ¿Y te encontró perdido y te guio? ¿Y te encontró pobre y te enriqueció? Así pues, no oprimas al huérfano ni alejes al mendigo y proclama la merced de tu Señor.

Surat de la Victoria

En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo.
Cuando llegue la victoria de Allâh y la conquista, y veas a la gente entrar por grupos en la adoración de Allâh.
Glorifica a tu Señor con Su alabanza y pídele perdón.
Él siempre acepta a quien a Él se vuelve.