13 abril 2024
Nuevos Musulmanes

La visión del Profeta en sueños

Abdul Karim Mullor

La visión del Profeta en sueños

Nunca quise tratar este asunto en precisión y profundidad, ya que temía faltar a la educación debida con Allâh. No he deseado dejar traslucir algunos detalles de mi vida personal. Por otra parte, he constatado que la visión del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – en sueños la han tenido un número reducidísimo de personas en la época en la que vivimos.

Decir que uno vio a Muḥammad en sueños a cualquiera es un acto de lo más inútil. Muy pocos, o casi ninguno de los que no lo vio pueden soportar que alguien lo haya visto y él no.

Tanto es así, que conozco casos en los que una persona pregunta a otra si ha realizado dicha visión. Este último responde que no. Y cuando entonces el que pregunta dice que si lo vio, el que negó su visión responde que sí lo vio y que no se acordaba en ese momento. Por eso dijo que no. ¿Veis lo que digo?

Por eso, os aconsejo a aquellos que llegasteis a verlo, que no le digáis a nadie, pues seguramente a casi ninguno le gustará saberlo.

Sé que este escrito va a conseguir que algunos al leerlo, o al saber de él, digan que vieron al Profeta de tal o cual manera para hacerse notar, aunque en realidad nunca le hayan visto, y así impresionar a la parroquia. Son los efectos colaterales de mis escritos. Algunos los pican, los modifican en algo, y luego los hacen rodar por todas partes haciendo creer que son suyos.

Como sabéis, suelo escribir sobre cosas de las que nadie escribe; y es fácil saber cómo, dónde y cuándo mis palabras van a parar.

Dicho esto, pasemos al hadiz:

Dijo Abu Hurayra – que Allâh esté satisfecho de él -: “Oí al Profeta Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz –  decir: “Quien me ve en un sueño me verá cuando esté despierto, y Satanás no puede adoptar mi forma”.(Bujari)

Abu Saˤid al Judri – que Allâh esté satisfecho de él – dijo: He escuchado al Profeta- sobre él la plegaria y la paz –  decir: “Quien me ve en sueños, en realidad me ve, pues el diablo no puede tomar mi forma. (Bujari)Este mismo hadiz ha sido transmitido por Ŷabir y se encuentra repertoriado en Muslim.

Aquellos que nunca le vieron

Una partida de aquellos que nunca vieron al Profeta en sueños han comenzado a poner límites y barreras a dicha visión. Les molesta profundamente que otros le puedan ver y ellos no. En realidad, aquél quien tiene experiencia en esta visión sabe que es irrisorio ponerla barreras; ya que, él conoce por experiencia cuáles son las modalidades y características de dicha visión, y sabe que ponerla barreras es un signo de ignorancia al respecto.

Suele ocurrir que la primera vez que alguien ve a Muḥammad en sueños ve solamente una parte de él. Es decir, su visión no es nítida: puede verle de espaldas, de lado, de lejos, etc.

Si esta persona continúa a visualizar al Profeta, entonces, la segunda o la tercera vez, puede ver al completo: su rostro, su cuerpo todo entero. Posteriormente, en las próximas visualizaciones, el Profeta le hablará, sentenciará sobre él, le dará nuevas o le informará sobre su estado personal.

Pero después de esto, esa misma persona podrá ver al Profeta en diversas formas, e incluso con diversos rostros. Esto es negado por aquellos que nunca le vieron, pobres diablos. Ellos son tan atrevidos que quieren legislar en el Otro Mundo, como si conocieran algo de él. ¿Veis cual es el producto de la envidia y el desazón?

Citaremos únicamente al célebre Ibn Sirin. El llega a sugerir que incluso hay gentes que pueden llegar a ver al Profeta con su propia forma; es decir, ellos vnen que son el Profeta. No hay que alarmarse de ello, puesto que se trata de un signo de que esa persona se ha convertido en Muḥammadi. Lo que quiere decir, que se ha convertido en un verdadero seguidor del Profeta, tanto en el aspecto externo, como en el espiritual.

Lo que interpretaba Ibn Sirin de la visión del Profeta en sueños

Ver al Profeta Muhammad en un sueño en un sueño sobre un hombre que sufre de tropiezos materiales y acumulación de deudas indica la recuperación de su situación financiera y podrá pagar la deuda en el próximo período.

Ver al Profeta, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, en un sueño es uno de los sueños dignos de alabanza que anuncia al dueño de su estatus elevado en el Más Allá, la felicidad eterna y el logro de los grados más altos del Paraíso.

Ver el Sello de los Profetas y Mensajeros en un sueño sobre un trabajador indica que alcanzará los puestos más altos en su trabajo debido a su extrema maestría y dedicación para realizar al máximo las tareas que se le exigen.

Si el Mensajero de Dios viene a él con una cara confusa y se ve feliz en un sueño, entonces su posición se elevará y se volverá influyente y poderoso en el próximo período.

Y si el vidente está sujeto a la injusticia y la opresión en la vida real, entonces ver al Profeta en un sueño simboliza que Dios aceptará la ruptura de su corazón y le devolverá todos sus derechos usurpados.

El sueño de ver al Mensajero en un sueño en una forma desagradable es una clara indicación de que el soñador seguirá el camino de Satanás y su distancia de Dios en la vida real.

Claro que…

Ibn Sirin expresó lo que en aquella época representaba ver al Profeta – sobre él la plegaria y la paz -. Sus dichos pueden ser tomados como una referencia válida. No obstante, ellos no pueden ser concebidos como una explicación a las visiones de ahora. Desde él hasta nuestros días las condiciones han cambiado. Así mismo lo han hecho el tipo de creyentes de hoy con respecto a los de las épocas pasadas.

Es importante saber…


Que la visión del Profeta es un gran acontecimiento. Que dicha visión asegura al que tiene la visión de morir en la fe y seguramente de ir al Paraíso. Pero un verdadero creyente no debe contentarse con eso.

En cuanto a aquellos que han elegido el camino del conocimiento y del acercamiento a Allâh…

Se ha de saber que ver al Profeta – sobre él la plegaria y la paz – en sueños es el comienzo de un verdadero acercamiento a la Sunna verdadera. Esta no es otra que la de adquirir los rasgos del carácter externo y espiritual de Muḥammad.

Ello es, asimismo una prueba inefable de que se encuentran en un camino seguro. Ellos forman parte de aquellos que Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz – nombró como “ahbabi” (mi familia).

Ellos han iniciado el camino de ascenso celeste, tal y como lo hizo su amado Muḥammad. Llegarán en él hasta donde Allâh haya decidido, sin añadir ni quitar nada.

Hay más, pero…

Uno debe cesar cuando no es necesario ir más allá. Efectivamente, en este asunto existen bastantes aspectos que no debo ni quiero reseñar. No son de utilidad y no pueden ser comprendidos como se debe. Solamente puedo decir, que la forma física del Profeta es una cosa y la visión espiritual de su forma completa es otra bastante diferente, aunque ambas sean complementarias y verdaderas.