La Surat de la Caverna – sus significados

A-s-salamu alaykum – La paz sobre vosotros

Las enseñanzas que se encuentran recogidas en la Surat al Kahf son en realidad de un grado muy elevado. Pudiera ser, y Allâh sabe más, que por ello sea recomendable recitarla los viernes.

Asimismo esta la recitación de esta surat nos ha sido aconsejada en el momento de la aparición del Daŷŷal a fin de preservarnos de su corrupción y de su astucia.

Primeramente esta surat nos enseña la historia de los durmientes. Es esta historia la que da nombre a la Surat.

La historia de unos jóvenes cuyo significado ya escribimos hace algún tiempo en estas líneas.

Durmieron durante 309 años, según dice el Corán, y cuando bajaron a la ciudad encontraron a sus gentes, otrora politeístas, adorando al Dios Único. Los habitantes de la ciudad al saber su historia maravillosa hicieron un santuario de la caverna donde se refugiaron y yacieron.

El dinero que antes estaba en curso, 309 años después ya no se acuñaba; de la misma  manera que cuando el alma muere a su propio Ego, las acciones de antes no tienen curso en la nueva vida.

Se trataba entonces de una metamorfosis en toda regla, facilitada por la adoración a un Dios Único cuando nadie sino ellos eran fieles a Él.

Y sé constante en la compañía de aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde anhelando Su Faz (18-28)

Ciertamente, mañana y tarde no se corresponde con las horas del salat. Con lo cual, Allâh está hablando de una invocación cuya operatividad se acrecienta con la compañía de aquellos que invocan. ¡Parece mentira que aleyas como estas pasen desapercibidas hasta el punto que muchos las olvidan!

Preguntad a las gentes del Recuerdo si vosotros no sabéis (21-7 y 16-43)

¿Es esta invocación obligatoria pues nos es citada en el Corán? La Sunna nos dirá que es aconsejable, dejando el aspecto obligatorio como oración únicamente a las cinco plegarias diarias, que son las que Allâh impuso, y no otras.

Pero si es obligatorio, y el Corán lo ordena, frecuentar y escuchar a los que invocan mañana y tarde y a las gentes del Recuerdo. Y aquel que diga que no se debe de hacer, simplemente no conoce el Libro de Allâh y lo recita por recitar sin que pase de su garganta; ¡que Allâh nos preserve de la ignorancia y del orgullo!

Más adelante, Allâh nos recuerda que debemos ser agradecidos con Sus innumerables dones y favores. Nos relata la historia de dos personas: una a la que se le había concedido dos grandes jardines que producían múltiples frutos, y a otro a quien se le había concedido mucho menos. El rico, no solamente desdeñaba al pobre, sino que no escuchó las advertencias de éste que le decía que agradeciera a Allâh y no se ensoberbeciera. El rico no le escuchó y fue de los perdedores.

El ser humano es olvidadizo; cuando uno se acomoda y regocija en la vida de este mundo, agranda su Ego y pierde su corazón. Se vuelve esclavo de las posesiones, que le dominan por dentro y por fuera, y que hacen de él un poseído por la engañosa sonrisa de los bienes de este mundo.

Sigue la Surat La caverna con el relato de la postración de los ángeles ante Adam – sobre él la paz – y la negativa de Iblis; todo esto para ilustrar con ello la grandeza de la creación del ser Humano, grandeza que será alcanzada solamente por quienes sean amados por su Señor, Quien estará satisfecho de ellos y ellos de El (Radiya-l-Lâhu ˤanhum wa radû ˤanhu) surat al Bayyinat; las gentes del recuerdo, los que invocan mañana y tarde.

Seguidamente Allâh nos ilustra con el acontecimiento ocurrido entre sayyidinâ Mûsâ – sobre él la paz – y sayydina Al Jadir.

En este episodio se nos ilustra sobre una Gracia y una Ciencia divinas, con las que había sido agraciado Al Jadir, la cual enseño al profeta Moisés; ciencia esta que, tal y como dijimos el pasado fin de semana en el seminario, desde el Profeta Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz – se organiza de manera clara, y que ha sido transmitida a través de los siglos en las aproximadamente 48 generaciones que se han sucedido desde Muḥammad.

Con esto, Allâh muestra que existe una ciencia superior a la de las prescripciones legales y a la de las consideraciones sociales; una ciencia innegable, que se interioriza, de la cual El Corán ilustra, informa y da detalles en numerosas aleyas, para que aquellos que no tienen una enfermedad en el corazón interioricen su adoración, la cual es dicho en numerosos hadices que es mejor llevar en secreto que en público.

El saber, en tanto que ciencia organizada, es de dos clases; el que es adquirido por el corazón es el más útil, mientras que aquel que se adquiere de boca en boca es una prueba contra el hijo de Adam.(Transmitido por Ŷabir Ibn ˤAbdi-l-Lah, recopilado por Al-Jat)

Posteriormente nos relata la historia de Dul Qarnayn, a quien Allâh había dado un poder y un conocimiento.

Y te preguntan sobre Dhul Qarnayn, di: Voy a recitaros una mención sobre él. Verdaderamente le dimos poder en la tierra y de cada cosa le dimos un medio. (18-84)

El encontró varios tipos de gentes en su camino: unos que se encontraban donde el Sol parecía ponerse por encima de un manantial cenagoso a quienes Allâh le dijo que podrían ser tratados de la manera que él escogiera. Entonces Dul Qarnayn respondió que obraría con ellos según la justicia o injusticia de cada uno de ellos.

Seguidamente encontró a una gente por donde salía el Sol para después encontrar otros que no podían comprender una sola palabra. Para terminar edificando una muralla de bronce a fin de aprisionar a Gog y Magog, quienes asolaban a este último pueblo, y quienes en tiempos de la estancia de sayyidinâ Isâ en la tierra, saldrán de la muralla llenando todo con su pestilencia, antes de ser anegados en el mar.

Mucho nos tememos que un gran número de hermanos recitan esta surat los viernes creyendo que con ello cumplen con la Sunna; pero no es así.

Porque la Sunna de recitar el Kahf los viernes es más reflexionar y comprenderla que recitarla. Recitarla sin comprenderla no es suficiente, aunque es un primer paso. Ahora bien, aquellos que no pueden recitarla y la comprenden y asimilan sus enseñanzas; ellos cumplen mucho mejor la Sunna que quien la recita de corrido, aunque para ello la haya aprendido de memoria; porque por desgracia, el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – nos ha dicho en algunos hadices que hay recitadores del Corán en los que éste no pasa de sus gargantas. Y ello de la misma manera y a guisa de aquellos que con el ayuno del Ramadán solamente consiguen pasar hambre y sed. ¡Que Allâh nos preserve de ello.

Así pues cuando escuchemos y recitemos esta Surat, sepamos que ella trata de los siguientes temas sobre los cuales es necesario reflexionar, además de obedecer los mandatos divinos reflejados en ella:

Los durmientes (sueño y resurrección) – adoración incondicional a un Dios Único.

El dueño de los jardines y el pobre: agradecimiento a los dones de Allah.

La postración de los ángeles ante Adam – los que invocan mañana y tarde – Las gentes del recuerdo.

El encuentro de Mûsâ con alguien a quien Allâh había agraciado con la Ciencia. Una ciencia que existió en tiempos del profeta y que existe hoy.

El conocimiento y el poder otorgados a Dul Qarnayn.

El destino en la Otra vida para unos y otros.