La plegaria islámica de los esposos

La paz sobre vosotros

Consejo islámico Abu Madiam

Disposición 1 – 14 de Šawal de 1442 – 26 de mayo de 2021

En el Nombre de Allâh – el Todo Misericordioso, el que Manifiesta Su Misericordia – y la plegaria y la paz sobre el Enviado de Allâh.

Hoy vamos a tratar de la oración realizada por el esposo y la esposa juntos. En principio dicha oración ha de desarrollarse al igual que cuando se reza entre dos hombres, es decir: uno hace las veces de imam y el otro le sigue, con la diferencia de que, en el caso de un matrimonio, es el esposo quien siempre debe hacer las veces de imam.

Hay que decir que para este tipo de salat no se debe tomar como modelo las posiciones prescritas para las que se realizan en las mezquitas, ya que un salat no se considera en grupo sino es a partir de tres personas; con lo cual, la oración conjunta del esposo y la esposa no se considera salat en ŷamaˤ o salat en comunidad.

Hemos de decir primeramente que es totalmente normal que no existan hadices que relaten cómo el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – rezara con cualquiera de sus esposas, de esta o de otra manera, por la sencilla razón que el Profeta siempre presidía en la mezquita las oraciones obligatorias y no se le presentaba la oportunidad de rezarlas junto a sus esposas.

No existe pues ningún hadiz que indique la posición en la cual deben rezar hombre y mujer juntos en el matrimonio.

Ahora bien, hemos de saber, y desgraciadamente muchos no saben, que cuando no existen indicaciones ni en el Qur’an ni en la Sunna de un hecho preciso, debemos referirnos a la tercera fuente de Jurisprudencia, la cual es el consenso.

Un hadiz dice: “La Mano de Allah está con el consenso”; y otro, el cual siempre se ha esgrimido para hacer valer el poder legislador del consenso, dice:

Mi comunidad no puede estar unánime en el error (Abu Dawud, Tirmidi e Ibn Maŷa)

Lo cierto es que en todos los siglos del Islam la oración entre los esposos siempre se ha desarrollado de una forma tal que se puede realizar de dos maneras diferentes: una es el esposo haciendo las veces de imam a la izquierda y la esposa a su derecha sin adelantarle en sus movimientos. Otra forma, que algunos han preferido, es que la esposa se coloque levemente detrás del esposo. Ambas formas son correctas, y ninguna es preferible sobre la otra.

Es solamente cuando se sale de este ámbito matrimonial que las mujeres han de colocarse detrás de los hombres en todas y cada una de las circunstancias y combinaciones posibles.

Ahora bien, hoy, algunos que se hacen pasar por sabios, han decidido prohibir que la esposa rece junto al esposo a su altura sin sobrepasarle, diciendo que es obligatorio que la esposa se posicione detrás. Esto no se basa sino en inventos sin consistencia y es una innovación, de esas innovaciones reprobables introducidas por aquellos que intentan confundir a los musulmanes y llevarlos por el camino del error y la disidencia.

Un tal Ibn Baz, al que gente equivocada tiene por sabio, declara que es obligatorio que la esposa rece detrás del esposo cuando están solos basándose, o mejor dicho, diciendo basarse, en un hadiz transmitido por Anas Ibn Malik en el cual éste manifiesta que rezando él junto al Enviado de Allâh – sobre él la plegaria la paz – una señora de edad se posicionó detrás de ellos.

 No se corresponde una situación tal, en la que rezaron dos hombres y una mujer, con la de los dos esposos. Y tomar este hadiz para justificar una prohibición nos parece un acto grave de innovación (bida’) del que este señor llamado Ibn Baz tendrá que dar cuentas el Día de la Verdad; un acto de innovación tendente a confundir a los musulmanes prohibiendo lo que Allâh y el profeta no han prohibido de manera alguna.

Una afirmación tal es suficiente para tachar a Ibn Baz de innovador y acusarle de contrariar el Consenso, que es la tercera fuente de Jurisprudencia en Islam.

Este señor, así como Ibn Uzaymin y Fawzan, ya iremos explicando y rebatiendo claramente sus dichos, forman parte de una escuela de innovación bien conocida; forman parte de una secta que actúa contra las directrices del Consenso de los musulmanes de las cuatro escuelas, y no deben ser escuchados ni seguidos por nadie que aprecie la religión, el Libro de Allâh y la Sunna del Enviado.

Dice un hadiz:

La comunidad de los creyentes es una misericordia, y la separación de ella es un castigo.

(Recopilado por Al Bayhaqi)

Otro hadiz dice lo que sigue:

Desdicha a mi comunidad a causa de los malos sabios que enseñan el mal. (De Anas, recopilado por Al-Hakim)

Es así entonces que todo aquél quien se aparte del Consenso de la Comunidad, Consenso este que ha actuado durante siglos, sobre el cual se encuentra la Mano de Allâh, y el cual no puede ser unánime en un error, quien se aparte de él es un innovador, y sus palabras no deben ser escuchadas, mucho menos seguidas y puestas en práctica.

Iremos, paso a paso, deshaciendo las consignas de esta escuela de innovadores a la que pertenecen los ya citados con anterioridad.