19 julio 2024
Nuevos Musulmanes

La historia de Ouways al Qarni y los compañeros del Profeta

A-s-salamu alaykum – La paz sobre vosotros

Esta historia ha llegado a nuestro conocimiento por ‘Usayr Ibn Amr, llamado asimismo Usayr Ibn Ŷabir:

Cuando venían los refuerzos de Yemen, Umar Ibn al Jattab les preguntaba si Ouways Ibn ‘Amir se encontraba entre ellos, y eso hasta que al fin encontró a Ouways. Umar le dijo: ¿Eres tu Ouways Ibn Amir? – respondió Ouways – ¿de la tribu de Murad y del clan de Qaram?- sí – respondió Ouways de nuevo – ¿tu madre está en vida?– preguntó Umar – sí.

Umar le comunicó entonces que el Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

Llegará con los refuerzos del Yemen Ouways Ibn Amir, de la tribu del Murad y del clan de Qaran. Estuvo leproso y después se curó, aunque de ello le quedó una marca del tamaño de un dírham. Tiene una madre de la que él se ocupa con piedad filial, si él hiciera un juramento para que Allâh le otorgue algo, Allâh no desmentiría su juramento. Si puedes pedirle que él rece por tu absolución, hazlo entonces

Y es entonces lo que Umar hizo.

Seguidamente, Umar le dijo – ¿dónde te diriges? – A Kufa – respondió Ouways – ¿Quieres que te escriba una carta de recomendación para el gobernador? – Prefiero mejor estar entre los humildes – dijo Ouways.

Al año siguiente, uno de sus nobles fue en peregrinaje a Meca. Encontró casualmente a Umar quien le pidió nuevas sobre Ouways. El hombre le dijo: “Le he dejado viviendo en una casa muy modesta y sin apenas posesiones”.

Umar le explicó entonces lo que el Mensajero de Allâh dijo sobre Ouways.

Entonces el noble yemení a su vuelta se dirigió a él para pedirle que rezara por su perdón. Ouways le dijo: “Es a ti, antes bien a quien corresponde pedir por el mío pues tu acabas de regresar del viaje a Meca. ¿Te has encontrado con Umar?- sí – le respondió el noble. Entonces Ouways pidió a Allâh por su perdón.

Después de esto las gentes comprendieron lo importante que era Ouways, pero él se retiró lejos de ellos.

Encontramos en la obra de Fariduddin Attar “El memorial de los santos”, un hadiz en el que el Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – habla sobre el Yemen:

Es por ese lado que escucho el sonido de la Misericordia del Señor Altísimo

Dijo además el Enviado:

Cuando llegue el Día de la Resurrección el Señor Altísimo creará 70.000 ángeles a quienes revestirá con el aspecto de Ouways al Qarani. Ellos le acompañarán durante el Yawma-l-Quiyama, después entrarán todos al Paraíso sin que nadie pueda distinguir quien de entre ellos es Oways al Qarani: ello porque durante su vida en este bajo mundo él se escondía de todos para dedicarse a los actos de adoración y de obediencia; por ello él debe quedarse asimismo de incógnito en la otra vida.

Otro hadiz dice:

Hay un hombre en mi Umma, que en el día de la Resurrección presentará un número de plegarias que igualará en número al de los pelos de los corderos de Rabi’ah y de Mudar. ¿Cuál es este hombre? – preguntaron los compañeros – es un servidor del Altísimo – ¿cuál es su nombre? – preguntaron- Ouways al Qarni.- ¿Ha venido a visitarnos en alguna ocasión? – preguntaron de nuevo – El no nos ve con sus ojos corporales – Es realmente extraño que un hombre devoto como él no haya venido aún a visitarnos – dijeron ellos – a lo que el profeta dijo: Hay dos razones que le impiden venir a visitarme: uno que él no puede dejar un solo momento de adorar a Allâh Misericordioso; el segundo es que él es un observador de la ley, y que no puede venir, porque no puede dejar sola a su madre ciega, privada como está del uso de sus manos y de sus pies. Durante el día trabaja como camellero, y él consagra lo que gana en ocuparse de su madre – ¿Nosotros podremos verle? – preguntaron los compañeros – Umar y ˤAlî ciertamente le verán; y he aquí su descripción: Es un hombre velludo; en su mano izquierda hay un signo blanco del tamaño de una moneda; es un signo y no una herida. Cuando le veáis os encargo de enviarle mi Salam y de pedirle que interceda por su pueblo. El Enviado añadió: “Entre los santos en la corte del Altísimo, el mejor y más amado es aquel que practica las buenas obras en secreto; y este es Ouways al Qarni.

Esta obra “El memorial de los santos”, relata aún otros hadices más.

Sea como fuere, la enseñanza que podemos extraer de esta historia real es que Allâh escoge a Sus servidores a Su manera y sin pedir explicaciones a nadie; Allah no sigue normas, las impone o recomienda.

Por otra parte esta historia pone de relieve el hecho de que la vista del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – era penetrante y que él podía visualizar y conocer aquello que los otros no podrían soñar en saber.

Cuentan asimismo los otros relatos sobre Oways al Qarni que él declaraba estar siempre en compañía del profeta, pues como dice el hadiz: él les veía y conocía de otra manera diferente que la de los compañeros.

En lo que respecta al punto de vista de los compañeros, esta historia tiene cierto parecido a la del profeta Mûsâ y Al Jadir, relatada en la Surat a      l Kahf, en la que Musa pensaba que era el hombre más sabio, y Allâh le informó de la existencia de un hombre a quien El le había concedido la sabiduría, al que debía visitar.

Y es que, como hemos dicho, Allâh tiene Sus normas, Sus predilecciones, y en eso no puede ni debe entrar absolutamente nadie.