19 julio 2024
Fiqh y jurisprudenciaNuevos Musulmanes

La gran sorpresa

Abdul Karim Mullor

La gran sorpresa

No tenemos absolutamente duda alguna que el día que Allâh prepare al Mahdi para comenzar su misión en el mundo, la mayoría de los musulmanes dirán algo así como lo que encontramos en esta aleya de la surat Sad:

¿Cómo puede ser que, de entre todos nosotros, se le haya hecho descender el Recuerdo a él? (38-8).

Efectivamente, una vez leído y comprendido el capítulo relativo a la venida del Mahdi escrito por el maestro Ibn ˤArabi, podemos decir, casi con exactitud, y Allâh sabe más, que el personaje a quien se le otorgue dicha misión, no coincidirá en absoluto con la imagen que la mayor parte de los musulmanes se habrán hecho de él.

Esto es lo que se comprende asimismo de aquel hadiz en el que se dice que todo el mundo sabrá que se trata del Mahdi, el día que el ejército de A-s-Sufyani sea engullido por la tierra cuando se encuentre a medio camino entre Madina y Makka mukarrama. Y ello a pesar de que, ya antes de eso, el habrá iniciado su misión a varios miles de kilómetros de las ciudades santas.

Si el Qurayš se extrañó que la profecía se le hubiera otorgado a alguien a quien ellos no tenían en alta consideración, imaginemos entonces que pasará con el Mahdi.

No es de extrañar que el día en el que comience su misión, si, como dice Abbas- que Allâh esté satisfecho de él – , el tío de Profeta – sobre él la plegaria y la paz – aparecerá un signo en el cielo relativo al sol, salgan Mahdis por todas partes. Es cuando el verdadero Mahdi comience su misión que será seguido por un buen número de gentes que le auxilien. Comenzará por el Magreb, y de allí se dirigirá al Oriente Medio, en concreto Meca. Es ahí donde será reconocido por todos los musulmanes en virtud del acontecimiento que acabamos de explicar.

Imaginad pues, una persona, elegida por Allâh, que comienza una misión exitosa en el Occidente musulmán. Dice el hadiz relatado por ˤAbdu-l-Lah Ibn Masˤud – que Allâh esté satisfecho de él – que desde el día en el que el Mahdi comience su misión no sufrirá derrota alguna. Uno de sus signos será que sus partidarios se encontrarán flanqueados de estandartes blancos y amarillos en los que se verá escrito el Nombre Santo de Allâh.

¿Cómo es posible que aún a pesar de un hecho tan maravilloso y singular, haya gentes del Islam que aún no hayan creído en él y que necesiten ver que todo un ejército menos uno es tragado por la tierra? ¡A fe, que los corazones de muchos musulmanes son duros como las piedras!

Nos encontramos ante una época clave, ante una situación realmente crítica. Los valores Humanos se pierden día a día, al igual que si estuvieran contenidos en un saco roto por debajo. La educación que se imparte a nuestros menores dista mucho de ser inofensiva y útil. Se les educa para formar parte de la maquinaria de este sistema que esclaviza a las gentes bajo la falsa apariencia de libertad.

No hay libertad donde no hay medios para ejercerla. No hay libertad donde hay mentira y manipulación. En otras palabras, no hay humanidad cuando el ser humano es tratado como un esclavo útil por otros de su misma especie.

En este contexto, en esta situación, la llegada del Mahdi parece inminente. Sí, es cierto, Allâh sabe más. Pero hay que decir que en la época en la cual iba a comenzar el Profeta su misión, algunos estaban esperando su inminente venida. Los signos eran claros, como ahora lo son aquellos que preceden la aparición del Mahdi. ¿Es cosa de semanas, de meses, o quizás de un número de años de una sola cifra? Nosotros estamos por lo segundo, pero Allâh sabe más.

No somos adivinos, pero de alguna manera, sabemos por los signos que este acontecimiento se encuentra a las puertas.

Y sí, hermanos/as; cuando el Mahdi aparezca tendrá enemigos incluso en las mismas filas de los musulmanes. Hemos llegado hasta esta situación. La Umma está rota en mil pedazos. Nadie se fía de nadie. Pocos trabajan por Allâh y el Islam y muchos para sus propios intereses, que no han de ver con el bien común.

Y este es otro signo definitivo de la inminente aparición del Mahdi. El vendrá a remendar las piezas rotas y descosidas de la religión, haciendo que todos los musulmanes sigamos la misma vía. Y por ende, que muchísimos, hoy no musulmanes, se conviertan al Islâm, comprendiendo que esos prodigios no pueden venir de otra fuente que la del poder de Allâh – exaltado sea -.

Pudiera ser, hermanos/as, que la siguiente vez que escribiera sobre este asunto, ya tuviéramos al personaje en cuestión cumpliendo su santa y noble misión. ¡Allâh lo quiera!

¡Abrid bien los ojos! El tiempo se acerca. Sed de aquellos que saben reconocer el poder de Allâh, y cuando venga el Mahdi apresuraos a auxiliarle con lo que esté en vuestras posibilidades. ¡Ser de los primeros es siempre un privilegio!

Si, como dice el hadiz, esperar al Mahdi es adoración, imaginad entonces que será auxiliarle.