17 junio 2024
Ceuta

La dimensión inter cultural – Expo “Ni nueva ni ajena” en Ceuta

Abdul Karim Mullor

La dimensión inter cultural – Expo “Ni nueva ni ajena” en Ceuta

Ayer tarde, tuvimos el privilegio de asistir a la inauguración de una exposición presentada por la Fundación Pluralismo y Convivencia en la antigua estación de ferrocarril de Ceuta, reformada en centro cultural.

El título de la exposición es “Ni nueva ni ajena”, refiriéndose a la diversidad religiosa y a la convivencia que ella entraña de manera natural.

Juan Antonio Ranz presentó la exposición acompañado por la Consejera de Educación, Cultura y Juventud de Ceuta, Pilar Orozco.

Compartimos asimismo con Ernesto Sáez de Navarrete de la Fundación Premio Convivencia y nuestros amigos de la Asociación Cultural Al Idrissi, Abdel Kader y Jalil.

Desde aquí un cordial saludo a todos, y deciros que ha sido un honor compartir este tiempo con vosotros.

La exposición estaba compuesta de varios paneles (15) que resaltan la evolución de la libertad y la diversidad religiosa en nuestro país. Paneles que merecen verse por la cantidad de buena información que se encuentra trazada en ellos, ya que están dispuestos por épocas y por hitos evolutivos de la diversidad religiosa en nuestro país.

Juan Antonio Ranz destacó a Ceuta como un ejemplo de dicha diversidad y convivencia.

https://www.ceutaactualidad.com/articulo/cultura/ni-nueva-ni-ajena-exposicion-que-celebra-diversidad-religiosa-espana/20240522202236200462.html

Nosotros, como parte de la Comunidad Musulmana de España en Ceuta, podemos asegurar por experiencia que, aunque es cierto que se han dado grandes pasos en estos últimos decenios para naturalizar las relaciones entre diferentes comunidades, queda aún bastante por hacer.

Primeramente, como musulmanes que somos, y parte de ese mundo asociativo de comunidades islámicas, hemos de confesar que no somos una comunidad unida como tal. Cualquier musulmán sabe que la forma de vida, de pensamiento, e incluso la base doctrinal difieren, a veces profundamente entre unas comunidades y otras.

También es necesario reconocer que el nivel medio de formación islámica y de conocimiento de la propia religión de buena parte de dichas comunidades musulmanas es desdichada y alarmantemente bajo. Digamos, en base a esto, que la plataforma islámica desde la que se debería dar una imagen precisa de nuestra religión brilla por su ausencia.

Dice nuestro Corán:

¡Hombres! Os hemos creado a partir de un varón y de una hembra y os hemos hecho pueblos y tribus distintos para que os reconocierais unos a otros.[1]

Esta recomendación divina debería por ella misma predisponernos a vivir e inter actual en un mundo diversificado. Y para esto hacer son necesarias tres premisas fundamentales, a saber: la buena fe – el espíritu de misericordia y de ayuda desprendida – el respeto hacia todos los seres humanos.

No estamos proponiendo una fusión cultural con otras confesiones; no trabajamos en aras de esto. Pero sí estamos por el respeto, el diálogo y los buenos sentimientos hacia el prójimo.

Dijo ˤAli Ibn Abi Talib:

Los hombres, si no son Hermanos en la religión, lo son en Humanidad.

¿Qué debemos transmitir entonces como musulmanes a ese mundo diversificado en diferentes culturas?

Simplemente, una sola cosa: ser lo que decimos ser.

Nuestros valores, si es que somos verdaderos musulmanes, son varios y de una entidad nada desdeñable:

La veracidad- La honestidad – el cumplimiento de nuestros compromisos – la generosidad – la misericordia – la paz – el amor – la disponibilidad para todos; sobre y ante todo con los más débiles.

El célebre ceutí Qadi Iyyad dijo con respecto a la amabilidad y el buen carácter con las gentes:

Significa mezclarse con la gente de una manera amable y alegre, ser amigable y cuidarlos, ser tolerante, mostrar paciencia con ellos en momentos de dificultad, no ser arrogante con la gente, evitar ser ásperos y enojarse, y no reprenderlos o culparlos.

Muchos musulmanes enarbolan la bandera de encontrarse en la Verdad y miran con desprecio a otros por no ser como ellos No caen en la cuenta de que si se consideran privilegiados han de dar gracias a Allâh por ello, ya que como dice el Corán, el bien que tenemos procede de Allâh y el mal de nosotros mismos.

¿Qué imagen de encontrarse en la Verdad puede dar ante el prójimo aquél que detesta a las gentes y les critica en cada momento y situación? ¿Cómo nadie puede ni tan siquiera escuchar a aquél que muestra su orgullo a los cuatro vientos?

Estos han comprendido mal el Mensaje de Allâh y del Profeta – sobre él la plegaria y la paz -. El Profeta fue paciente, nada más y nada menos que con el Quraysh. Ese fue su ejemplo, y muchos hacen exactamente lo contrario.


[1] Corán 49-13.