18 abril 2024
Ceuta

La confluencia de los dos mares

La paz sobre vosotros

La confluencia de los dos mares

Siempre, atravesando el Estrecho de Gibraltar en barco, en el trayecto que separa Algeciras de Ceuta, se puede ver una banda de un kilómetro de ancho aproximadamente que hace de barrera entre los dos mares. Es una banda que, posicionada perpendicularmente entre Algeciras y Tarifa, muere en la costa ceutí antes de llegar a Benzú.

Cuando leemos en el Corán los detalles del encuentro entre el profeta Mûsâ y el Jadir, no podemos menos que maravillarnos por la precisión de los detalles; más aún cuando verificamos geográficamente su exactitud.

Y cuando Musa le dijo a su criado: No cesaré hasta alcanzar la confluencia de los dos mares o haber andado durante mucho tiempo. (18-60)

O haber andado durante mucho tiempo”.

Esto es indicativo de la distancia física que separa aquel lugar en el que Mûsâ hace esta declaración, que puede ser Palestina o la Península del Sinaí, hasta la verdadera confluencia de esos dos mares que se encuentra en el Estrecho de Gibraltar.

Ahora bien, ¿en qué lugar de ese Estrecho se encontraron Mûsâ y Yuša (Josué) con al Jadir? Esto nos lo relatan las siguientes aleyas de la surat de la Caverna.

Y cuando llegaron a la confluencia de los dos mares se olvidaron del pez que tenían y éste tomó su camino hacia el mar como a través de un túnel.
Y una vez hubieron cruzado le dijo al criado: Trae nuestra comida pues a causa del viaje nos hallamos fatigados. Dijo: Mira lo que ha pasado: Al guarecernos en la roca me olvidé del pez, sólo el Shaytán me hizo olvidarme de él, y éste emprendió su camino hacia el mar prodigiosamente.
Dijo: Eso es lo que estábamos buscando y volvieron sobre sus pasos rastreando.
Así dieron con uno de Nuestros siervos al que le habíamos concedido una gracia procedente de Nosotros y al que habíamos enseñado un conocimiento de Nuestra parte.
(18- 61 a 65)

Este lugar no se puede encontrar en otro lugar que en Ceuta, justo en los bordes de la carretera de Benzú, que es donde brota agua de una fuente cuya agua se filtra al mar, el cual está a menos de 10 metros, y en cuya zona los pescadores manifiestan que el agua dulce de la fuente se puede encontrar y beber ya adentrada en el mar.

¿Cuál es la razón por la que ese encuentro se produjera tan lejos del territorio donde Mûsâ se encontraba en ese momento realizando su misión profética? Sin duda, Allâh no hace nada sin una razón.

Sabemos por los testimonios de Ibn Kazir y otros sabios que al Jadir se encuentra en vida, que al beber del agua de esa fuente se volvió sabio y longevo, y que Allâh ha asistido mediante él a muchos de Sus santos, de Sus awliyya. Tal fue el caso de Ibn ˤArabi que se encontró con él en Algeciras, o de Ibrâhîm Ben Adham, sultán de Balj, al que al Jadir le visitó para aconsejarle que se volviera a Allâh. Sabemos que gentes la han encontrado en Meca haciendo tawwaf. Pero no sabemos cuál es la sabiduría que se encuentra detrás de su longevidad, es decir, no sabemos por qué es tan longevo.

Curiosamente, gentes de Ceuta dicen haber recibido la visita inesperada de un individuo, entrado en años, pero con aspecto joven, que luego desaparece sin dejar rastro alguno; estamos hablando de estos últimos años. Nosotros mismos hemos tenido un encuentro de esta índole en esa misma fuente, que es donde recogemos agua cuando estamos en Ceuta. Sin duda alguna se trata de él, y siempre nos hemos preguntado cuál es en realidad su misión; pero Allâh sabe más, y Él sabe por qué, extrañamente este personaje santo y sabio se encuentra adscrito de alguna manera a ese lugar llamado por el Corán: “Confluencia de los dos mares”.

Escasamente el Corán habla de lugares benditos, pero sorprendentemente habla del Estrecho de Gibraltar, lugar que se encuentra sumamente lejos de Makka y Madina donde fue revelado. Esto nos hace comprender que este lugar no es un lugar cualquiera, y que el hecho de que haya servido de escenario de un encuentro tan crucial nos hace comprender que en ello hay un secreto que sería fútil desdeñar. Es cierto que es un encuentro crucial e importantísimo a fin de que los creyentes sean informados de la grandeza e importancia de la Ciencia que detenta al Jadir; tanto lo es que hubo de enseñarla a un profeta de Allâh como es Mûsâ – sobre él la paz -.

Y asimismo el hecho de que este lugar sea nombrado en el Libro de Allâh puede hacer entender que cualquier portentoso acontecimiento podría aquí ocurrir en el momento en el que Allâh lo decida. El hecho de que este personaje, al Jadir, haya sido visto numerosas veces en el Estrecho denota que aún tienen que pasar cosas por este lugar.

Y ahora vayamos a lo que es el significado de la “Confluencia de los dos mares” desde el punto de vista del “ˤIlm al laduni” que es la Ciencia que detenta al Jadir; una ciencia, recordemos, como dice Allâh, procedente de Nos.

Aquí confluyen el pequeño mar (Mediterráneo) y el Gran Océano Atlántico. Dos mares de ciencia, dos tesoros, de los cuales, uno se sobrepone sobre el otro. El Atlántico se sobrepone sobre el Mediterráneo; es decir, el mar de la Šaria es sobrepasado por el mar de la Ḥaqiqa (océano espiritual). Por eso Mûsâ hubo de recorrer la ribera del Mediterráneo para llegar al lugar donde el océano comienza. La confluencia de las dos Ciencias: una representada por el profeta Mûsâ – sobre él la paz -; la otra detentada por al Jadir, la cual hubo de enseñar a Mûsâ para que pudiera completar su misión y pudiera tener la paciencia necesaria para soportar a su pueblo que tantas problemas le dio. Por eso al Jadir siempre le decía: “no tendrás paciencia conmigo”.

Los que vivimos en esta comarca hermos experimentado un hecho que, por lo normal que se ha covertido en nuestras vidas pocas veces pensamos en él. El hecho es que cuando estamos en Algeciras o Tarifa, es decir, en una de las dos riberas del Estrecho el sol, podemos decir que alumbra con su luz de una manera normal. Ahora bien, cuando pasamos a la otra ribera, en concreto a Ceuta, podemos observar que la luz del Sol es mucho más potente. Más aún, cuando vamos 40 kilómetros al Sur y nos encontramos en Tetuán, donde esta luz se duplica con respecto a la de Ceuta. Es un fenómeno físico que es fácil de contemplar a simple vista, pero que es extraordinariamente llamativo para todos los que no hemos pasado la niñez y la juventud en esta zona.

Esperamos pues que este lugar bendito, mencionado en el Corán, sea el escenario desde el que podamos contemplar y vivir cosas maravillosas que necesitamos que nos lleguen, pues la situación mundial de esclavitud humana que estamos viviendo se ha vuelto insoportable, y los responsables de todo ese abuso deben, si Allâh quiere, comenzar a sentir el Rigor de un Dios que no ama que se extienda el mal y la injusticia por la Tierra que El Mismo creó. Amin.