17 junio 2024
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La adaptación del Islam a la época

La adaptación del Islam a la época

Un hadiz que encontramos en la colección Ŷamiˤa-ṣ-Ṣagir del muhaddiz egipcio Ŷalalu-d-Dîn A-s-Suŷutî dice que Allâh enviaría alguien de la Comunidad musulmana cada 100 años para renovar la Religión.

Dicha renovación significa adaptar los principios de la práctica religiosa a las características y peculiaridades de los tiempos y de las gentes. Todo ello manteniendo indemnes las bases y los pilares de la Religión.

Allâh quiere para vosotros lo fácil y no lo difícil (2-185)

Es entonces necesario comprender que la adecuación necesaria de cada época ha de realizarse siguiendo los principios de facilidad y Misericordia.

El representante de Allâh de cada siglo, es asimismo el representante de Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz –. De esta manera, él deberá conducirse tal y como el ejemplo del Profeta ilustra.

Y no te hemos enviado sino como misericordia para los mundos. (21-107)

No es necesario entonces prescindir de los principios universales del Islam para adaptar la práctica del Din a la Humanidad actual. Estos principios guardan en ellos la versatilidad suficiente para manifestarse en cada época de la manera que es conveniente hacerlo.

Algunos, sedientos de fama y de pública aprobación, han encontrado un nicho de negocio tratando de demoler las bases religiosas. Hacen esto bajo la excusa de adaptar estas en lugar de hacerlo con sus manifestaciones externas. Tratando de hacerse ver y notar, aprovechando la ausencia actual de referencias religiosas conocidas y reconocidas, persisten en su labor destructiva. Y lo hacen aprovechando, por otra parte, la ignorancia generalizada que gran parte de los musulmanes tienen de su propia religión.

La característica peculiar de esta época es precisamente la ausencia de ese hombre del siglo que se anunciaen el hadiz. El último de ellos, se convenía en la época, que era el Šayj Ahmad Ibn Mustafa Al ˤAlawi, creador de la Tariqa ˤAlawiyya. Además de guiar a un buen número de discípulos y permitir que estos participaran en la liberación de sus propios países de la presencia extranjera, el šayj fue asimismo editor de un periódico de referencia en el Norte de Africa llamado Bálaga. Desde él daba directrices para reformar las costumbres islámicas. Desde él abogó por la traducción del Corán a las lenguas no árabes. Suponiendo, claro está, que se tratara de una traducción y no de una adulteración como hoy estamos viendo ocurre en determinados casos.

No puede ser, por otra parte, que en estos 100 años que ya han pasado deje de cumplirse el hadiz. Por lo cual estamos esperando al hombre del siglo, que, muy probablemente, y si los signos de los tiempos los hemos interpretado debidamente, será ese Mahdi que todos estamos esperando.

Dice Ibn ˤArabi en sus Futuhhat al Makkiya que El Mahdi terminará con las escuelas jurídicas del Islam. Dejará en vigor únicamente la que existía en tiempos del Profeta. Esto no quiere decir que haya que abandonar hoy en día las cuatro escuelas, que son de obligado cumplimiento. Hay que esperar que él venga con el designio Divino de cómo debe hacerse.

No obstante, y, a pesar de que el hombre de este siglo no se ha presentado aún, sí podemos decir que existen gentes que pueden cumplir dicha labor de una manera objetiva y suficiente, aunque no lleguen a hacerlo como el reformador.

A ellos se refiere un hadiz de la misma colección. Este hadiz expresa que habrá siempre, al menos 40 de la Umma con el corazón como el del Jalil (sayyidinâ Ibrâhîm). Se trata entonces de ellos y de aquellos que les reconocen y ayudan.

En aras de esto último, los que estamos detrás de esta web, nos encontramos cumpliendo con esta misión de manera consciente. En realidad, es el cumplimiento de esta labor lo que nos ha impulsado y motivado para crear este espacio desde el cual lanzamos consejos, proclamas, avisos y directivas.

¿Qué es entonces adaptar?

Podemos decir que existen dos órdenes diferenciados en los cuales podemos adaptar las bases del Islam a la época actual:

El primero de ellos es el del cumplimiento de los preceptos legales (obligaciones y prohibiciones).

El segundo es el que atañe a las obras consideradas voluntarias, que de alguna manera acercan al conocimiento de ese Dios al que todos adoramos.

En cuanto al primero podemos decir que las obligaciones y prohibiciones siguen siendo tales en sus principios esenciales. Ahora bien, por determinadas circunstancias, que tiempo atrás podían ser susceptibles de ser consideradas como “de fuerza mayor”, y que hoy forman parte de las condiciones de la vida misma, su cumplimiento ha de adaptarse a las condiciones que les son propias. A este respecto podemos decir que se trata de adaptar el cumplimiento de las obligaciones a las condiciones externas. En cuanto a las prohibiciones se refiere, hay que mantenerlas siempre tal y como se expresan en el Corán y en la Sunna.

En cuanto a los actos voluntarios, de purificación y de acercamiento a Allâh, estos se adaptan completamente a la época en la que nos encontramos.

Por poner un ejemplo suficientemente gráfico, hablando el otro día de la Jalwa o retiro espiritual, expresábamos que hoy en día la soledad y acercamiento a Allâh que se experimentaba en ella en otros tiempos, habían sido actualizadas de tal manera que la persona adecuada los podía experimentar en su vida pública y en el cumplimiento de sus deberes legales.

El enconamiento de algunos que pretenden vivir y hacer como en tiempos del Profeta y de los compañeros, no deja de ser una cómica expresión de la más profunda de las ignorancias.