Islam en Hispanoamérica – Consejo Islámico Abu Madian

A-s-salamu alaykum – La paz sea sobre vosotros

En el Nombre de Allah – el Todo Misericordioso, el que manifiesta Su Misericordia

Y la plegaria y la paz perfecta sea sobre el Enviado, su familia y compañeros

Estas palabras van dirigidas a nuestros hermanos musulmanes en América, fundamentalmente a los de Latinoamérica. Están dichas con espíritu de verdad y para obtener beneficio espiritual. Espero que reflexionéis seriamente en ellas y comprendáis la situación que vive el Islam en América Latina con sus muchas limitaciones y falta de información fidedigna, así como con sus virtudes, que también las hay y corresponden a los corazones de los nuevos musulmanes que han abrazado nuestra religión con amor y sinceridad.

La situación del conocimiento del Islam en esta región del globo, como ya veréis, difiere grandemente de la que se ha tenido y tiene en España debido a la cercanía de los países musulmanes y a los contactos estrechos con gentes y maestros.

He de deciros que algunos, como es mi caso, tuvimos una suerte inmensa al haber aceptado el Islam, en mi caso hace casi 42 años. En aquellos entonces, en España, no había centros islámicos ni mezquita alguna. Debimos aprender de un chayj argelino miembro de la Tariqa Alawiya, tariqa esta que practicaba el Islam tal y como se hacía en tiempos del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – y tal y como se practicó a través de los siglos hasta la irrupción de las sectas seudo islámicas formadas por la  Gran Bretaña y sus clientes árabes.

Como hemos dicho en bastantes ocasiones Inglaterra necesitaba destruir el califato y desintegrarlo en pequeños reinos de taifas, como al final ocurrió, y para ello debían corromper la religión. Así el Wahhabismo y su primo hermano el salafismo fueron creados en Arabia Saudita de la mano del espía M. Hempher y el mercenario Muhammad Ibn Abdil Wahhab. En Pakistán se creó el Tabligh y el Deobandi y en Egipto los Hermanos Musulmanes; todos ellos hijos de la misma madre; hijos de la Gran Bretaña.

Más tarde, y esto ya es una versión moderna, se crearon dos nuevas corrientes: la de los coranistas y negacionistas del hadiz, habiéndose dado cuenta el reino de su graciosa (que no simpática) majestad de que el hadiz era el soporte adecuado y fidedigno para explicar el Corán, demostrando así que estos diablos anglosajones conocen el Islam mejor que la mayor parte de los musulmanes. Posteriormente se creó un falso Sufismo apoyado fundamentalmente en un grupo llamado Naqshbandi Haqqani cuyo formador llegó a decir la gran blasfemia de que Allah no podría existir sino hubiera creación.  Esta secta sufragada, cómo no, por Inglaterra y sus primos norteamericanos.

Todas estas sectas han contado con una gran cantidad de dinero y medios materiales para construir centros, comprar voluntades y corromper el Islam, que es al fin y al cabo lo que buscan; y gracias a sus medios económicos obtenidos por fuentes prohibidas por nuestra religión edificaron lujosos centros y fueron haciendo prédica de un Islam desnaturalizado y arrancado de sus principios benditos y verídicos.

Irán no fue menos; compró voluntades, edificó centros y realizó una propaganda capciosa basada en la falsa figura que ellos llaman Ahlul Bayt. Haciendo creer que el chiismo partía de sayyidina Ali – que Allah ennoblezca su rostro – y de sus hijos, cuando en realidad fue formado dos generaciones después de Ya’far Sadiq de la mano del Islamilismo, convirtiéndose en una religión local. Los persas, que siempre han conservado un marcado espíritu nacional, odiaban a Umar por haberles conquistado su bello país de la forma que lo hizo, infringiéndoles las más vergonzosas derrotas. Había que crear pues una nueva nación, con nuevos héroes y nuevos villanos; y es de esas cenizas que nació, se alimentó y se alimenta lo que se llama chiismo

El Islam verdadero, aquel que se practicó por la gran mayoría de los musulmanes, desde la época del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – no cuenta apoyo financiero de ningún país, aunque si conserva como reducto la universidad islámica del Qarqwiyyin, situada en Fes, de la cual salen los ‘ulama del verdadero Islam, los cuales, una vez en ruta, han de enfrentarse a un mundo hostil, a un sistema religioso donde el dinero prima sobre la sabiduría, la ciencia y el bien. Este Islam entonces no dispone de medios financieros para extenderse, contando solamente con la buena voluntad de sus practicantes, sus esfuerzos personales y sus inquebrantables sinceridad y constancia.

Es así que ese Islam no pudo llegar nunca a América sino con cuentagotas, y al no ser financiado por nación ni estamento alguno no ha tenido la oportunidad de darse a conocer.

En realidad, visto lo visto, los nuevos musulmanes de América no tienen culpa de haber recibido ese Islam lacrado y manipulado de unos y de otros. Es lo que les ha llegado, y pienso que con la mejor de las voluntades ellos han escogido lo que han podido conocer. A esta oscura realidad se suma el hecho de que los libros y publicaciones que han fecundado durante siglos la práctica del verdadero Islam no han sido traducidos en español salvo algunas obras, dejando si cabe, a los nuevos musulmanes más indefensos.

LAS PAGAS MENSUALES – COMPRA VENTA DE ALMAS Y VOLUNTADES

No se puede extender la mentira sino se compran voluntades. Y a este respecto sabemos que las embajadas de Arabia Saudita, Qatar, Pakistán e Irán, han estado pagando y siguen haciéndolo a aquellos que, extendiendo sus respectivas doctrinas, han echado a andar sus llamadas mezquitas y centros culturales. Han formado en sus sectas a personas que dedican todo su tiempo a extender sus postulados, quienes, para seguir recibiendo dinero, han dejado a un lado sus convicciones personales, si es que algún día llegaron a tenerlas, a favor de los retorcidos mensajes de las sectas que les dan de comer. Y no solamente de comer, ya que los estipendios son en algunos casos tan cuantiosos y jugosos que con ellos pueden vivir como reyes.

LA SITUACION ACTUAL

La situación actual con respecto a la práctica del Islam en Hispanoamérica es totalmente caótica. No podemos saber cuántos hermanos americanos se han convertido al Islam, pero puede ser que ya hayan alcanzado algunos centenares de miles. No hay estadísticas ni estudios serios al efecto. Sea como sea, cualquier musulmán puede ver que existen fundamentalmente dos facciones enfrentadas: Wahabitas-salafistas y chias; enfrentados de manera violenta y despiadada. Acompañando a esto existen algunos centros de la Yama’ del Tabligh (Islam wahabita de Pakistán); un falso Sufismo Naqshbandi cuyos miembros hacen infame reverencia a un personaje sin oficio ni beneficio. Además de esto tenemos algunos elementos  que viniendo de Egipto están extendiendo la Aqida Tahawiyya, la cual por otra parte, curiosamente, goza de una pequeña minoría de seguidores en el país de origen, y no es una doctrina de referencia.

Resumiendo: no aparece el verdadero Islam en parte alguna, salvo, como ya hemos dicho, en algunas familias y estrechos círculos.

LA CONFUSION SOBRE EL SUNNISMO

Una de las cosas que llama fuertemente la atención es la amada guerra que mantienen entre chias y wahabitas salafistas. El desconocimiento del Islam es tal que lo que los chias toman por suníes no son otra cosa que los miembros de estas dos sectas masónicas financiadas por Arabia Saudita. En realidad salafis y wahabís no son sunitas; son anti Sunna; pues sus maestros y formadores atacaron a la verdadera Sunna del profeta de manera feroz dando muerte a todo aquel que se les oponía. Sencillamente, para quien conozca el Islam resulta pintoresco escuchar que a esas gentes se les llame sunitas.

Pero aquí, tanto de parte de las sectas como de los chias, no se trata ni mucho menos de inocencia, sino de malicia interesada. Efectivamente, los bolsillos repletos de aquellos que transmiten el chiismo están muy contentos de que a sus enemigos wahabitas y salafis se les llame Sunnitas, aunque no lo sean. Porque así ellos se dan permiso para criticar la Sunna con esta malévola excusa. Ellos viven bien en esas aguas turbias donde se tienen que enfrentar a los miembros de estas sectas. Ellos están en contra de la Sunna, al igual que Persia odia a Umar. Por eso llamar sunnies a estas heréticas sectas les viene francamente bien, al igual que a los miembros de las sectas les viene bien que se les tenga por tales. De esta manera se esconde que hay una verdadera Sunna de la cual unos y otros se declaran como cumplidos enemigos.

Ahora bien, la malicia y la traición nunca fueron patrimonio del Islam. La Taqiyya o disimulo de la verdad a la que hacen alusión miles de chiitas no es otra cosa que la traición. Pues Allah lo puede perdonar todo salvo la mentira, y Ali – que Allah ennoblezca su rostro – jamás fue mentiroso ni cobarde. De esta manera, los pretendidos seguidores de Ali le traicionan, y no solamente a él sino a toda la Comunidad musulmana. Pues como dijo Rasulu-l-Lah:

Quien nos engaña no es de los nuestros

EL CONSEJO ISLAMICO ABU MADIAN DE NUEVACREACION

En estas circunstancias, en las que la práctica del Islam no es mucho mejor en Europa que en América, lo aconsejable es aunar fuerzas y recoger en un mismo barco a todos los musulmanes que necesiten y deseen practicar el Islam verdadero, que como hemos dicho ha sido durante siglos y siglos el mayoritario.

Por este motivo quisimos llegar a todos los musulmanes hispanohablantes con nuestra web www.esislam.com

Un Islam que, además de estar vinculado estrechamente con el Corán y con la Sunna, lo está asimismo con el Tasawwuf, pues es este último el que recoge los altos grados del Iman y del Ihsan. Nuestras raíces se vinculan al Profeta – sobre él la plegaria y la paz – , siguiendo por sayyidina Ali – que Allah ennoblezca su rostro – , por su hijo Hassan – que Allah está satisfecho de él – y por una serie ininterrumpida de casi 50 maestros hasta nuestros días.

Nuestras prácticas y conocimientos toman fundamento de la práctica profética y sirven como fundamento, valga la redundancia, de ella en nuestros días. Esta cadena ininterrumpida de casi 50 eslabones garantiza una transmisión fidedigna de las verdades islámicas en toda su amplitud y esplendor.

Por eso, contando con el beneplácito de nuestro maestro, Salah Badr, descendiente directo del Chayj al Alawi, decidimos crear este Consejo Islámico que cuenta con una práctica islámica perfecta y fiable, con una doctrina luminosa y conocimientos extraídos de la fuente original de la Sabiduría profética.

Es así que con él ya hicimos nuestra entrada en América Latina haciendo un tratado de colaboración con la Comunidad islámica de Oaxaca y su representante Jadir Hakim. Y es con este consejo que comenzamos a dar seminarios, el primero de los cuales acaba de terminar recientemente.

Nuestra convicción es que estamos convenientemente preparados para constituirnos en una referencia de Islam, tanto a nivel español, como hispanoamericano, aspirando así a terminar tan pronto como posible con la nefasta influencia que las sectas están teniendo sobre las almas de nuestros hermanos, a quienes se desvía una y otra vez, de 1001 maneras del verdadero mensaje del Islam.

Abu Madian de momento somos nosotros, pero algún día hemos de serlo todos, pues como dijo el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – , los creyentes en su amor y ayuda mutuos son como un cuerpo, de tal manera que cuando un miembro se enferma todo el cuerpo lo padece.

La puerta de Allah está abierta, así como lo están nuestros corazones.

Que Allah guíe al extraviado, satisfaga al necesitado, premie al agradecido y cure a los enfermos de corazón.