18 junio 2024
Hadiz

Hacia donde va el mundo

Abdul karim Mullor

Hacia donde va el mundo

Muy descuidado hay que estar para no comprender que el mundo se acerca a marchas forzadas a un cambio profundo, y, muy probablemente, irreversible.

Es delicado para nosotros comentar los acontecimientos actuales con soltura, no sea que se nos acuse de toma de partido, precisamente porque algunos no lleguen a comprender nuestra línea de pensamiento.

No somos de aquellos musulmanes puritanos que dicen que todo está pervertido, y de que el Ser humano en general se encuentra en una perdición total. Hay que reconocer que esta interpretación simplista es propia de aquellos cuyo ego engorda con la autosatisfacción de creerse por encima del mal, y así sentirse superiores a la mayor parte de los seres humanos.

No somos simpatizantes ni de Putin, ni de USA, ni de la UE, que conste y quede bien claro. No somos ni amigos ni enemigos de absolutamente ninguno de los actores en liza en esta deplorable situación a la que el mundo está llegando a marchas forzadas. Estamos en contra de las injusticias, vengan de donde y de quienes vengan. Y hoy parece que vienen de todas partes.

Desde esta plataforma, que nos permite tomar altas posiciones, podemos divisar y evaluar la situación de una manera más libre y efectiva. En dos palabras, de forma más independiente y veraz.

El mundo en general se encuentra asolado por la injusticia. Se mire por donde se mire, la injusticia campa por sus respetos por todo el Orbe. Lo peor de todo es que la vida humana y el honor, así como el respeto que se les debe a todos los habitantes de la Tierra, se han perdido casi por completo.

Los habitantes de la tierra se han convertido en títeres manejados por el poder, representado éste por todos los poderes parciales que encarnan, digámoslo con un lenguaje apocalíptico, el Mal; los bajos instintos del hombre.

Se justifican guerras, matanzas de inocentes, espolios, abusos de todo tipo; todo esto mediante una propaganda al efecto repleta de clichés, diseñados para que resuenen en las mentes de los habitantes de la tierra.

Es un mal que asola el mundo en general.

Y nosotros desde aquí os decimos que somos pesimistas. Perdón, a mejor decir, realistas. Nos acercamos a un conflicto mundial que puede ser devastador, si ya no está comenzando a serlo.

No somos conspiranoicos, pero tampoco cándidos ni fáciles de convencer. Se pueden ver las garras de un poder siniestro que lo está devastando todo. Se hace patente un plan diablesco, en apariencia para hacer desalojar parte de los habitantes de la tierra hacia el más allá. Al menos, eso es lo que se puede deducir aplicando lo más elemental de la lógica, y es lo que todo el mundo dice por las calles. Mucha gente no es tonta, sabe donde debe y donde no debe hablar.

Cuando vemos que todas las matanzas que se están dando en esta época no parecen suficientes para llegar a los fines que algunos se han propuesto y que ellos quieren más ¿a qué otra lógica podíamos acudir? Que haya tanta gente en el mundo parece que molesta a X y Y, y probablemente a Z. Aquí la presunción de inocencia no tiene cabida. Vaya usted a saber lo que tiene esa gente en la cabeza, si es que cabeza tiene, que puede ser, pero sentimientos seguro que no.

El caso es que la Humanidad observa con pasividad lo que se le viene encima. En un conflicto mundial como el que se está acercando, parece que el bisturí se puede quedar muy corto, y muy pasado de moda. Con la técnica de control y de intervenciones mediante el uso del bisturí se van encendiendo fuegos por todas partes. Y estos fuegos podrían llegar a encenderse en al menos las 2/3 partes del Orbe, ardiendo al unísono.

Se busca crear un caos controlado, y eso !mire usted si es complicado!

No se puede calibrar, ni controlar lo que va a suceder si estalla una macro guerra como las anteriores. En la primera y en la segunda, más o menos, se podía llegar mediante cálculos a una horquilla de máximos y de mínimos en cuanto a víctimas se refiere. Actualmente estos cálculos se arriesgan a ser sobrepasados, y además con creces. Ese botón nuclear tan famoso, si se activa; ya sabemos…

Ya no habrá un Yalta.

Muchos musulmanes se creen que el Daŷŷal es una persona X. Lo es, por supuesto; pero su espíritu, hoy por hoy gobierna el mundo. Ese ojo derecho como una uva; ese llegar con consignas a todos los rincones de la tierra. Ese premiar a sus súbditos y perseguir a los disidentes; ese recorrer la tierra a una velocidad sorprendente. Todo eso se está dando en la actualidad, aún a pesar que, el día de su venida a la tierra, venga desde Jorasán y se quede durante 14 meses y medio antes de ser matado por ˤIsa (Jesús) – sobre él la paz – en su segunda venida.

Los que creen que gobiernan la tierra, amigos, no piensan en vosotros. Solamente buscan vuestro sometimiento, y, en todo caso, sacar provecho de vuestra presencia. Son gentes cuya humanidad ha sido vendida a ese espíritu del Daŷŷal que gobierna el mundo. Eres un número. Eres de todo menos humano para ellos.

Ellos excitan a conciencia la indiferencia ante lo que es importante, la increencia en un Dios Todo poderoso, la aberración en las costumbres; en dos palabras: el Caos.

En oposición a esto, cuando llegue a la tierra ese Mahdi esperado que restablecerá la justicia y el honor humano en un mundo injusto, él encontrará que hay gentes de buen corazón. Gentes estas que no tenían fuerza para oponerse a tanta injusticia, que estaban parapetadas siendo espectadores y víctimas de todo cuanto estamos denunciando.

No creemos en lo que creen los puritanos, a saber: que todo el mundo está perdido. No, nosotros creemos, sin embargo, en que la mayoría de los habitantes de la tierra cobijan un bien escondido en sus corazones, y que cuando aparezca el Mahdi esperado tendrán la oportunidad para demostrarlo.

Creemos firmemente que su llegada está muy cerca. Está tocando a la puerta, y cuando llegue el momento se manifestará. Con la ayuda de Allâh cambiará la faz del mundo, y toda gente humilde y simple en la tierra cantará victoria. ¿Qué victoria?

La de la Humanidad.