27 mayo 2024
Nuevos Musulmanes

El verdadero creyente – los representantes de la Verdad

«Habrán triunfado los creyentes. Aquellos que en su salat están presentes y se humillan. Los que de la frivolidad se apartan. Los que hacen efectivo el zakat. Y preservan sus partes privadas, excepto con sus esposas o las que poseen sus diestras, en cuyo caso no son censurables. Pero quien busque algo más allá de eso…Esos son los transgresores. Y aquellos que con lo que se les confía y de sus compromisos son cumplidores. Y los que cumplen sus oraciones. Ellos son los herederos, que heredarán el Firdaws, donde serán inmortales«.
Surat 23 – Los Creyentes 1 a 11

Dijo Rasulu-l-Lâh – sobre él la plegaria y la paz -:

La sinceridad conduce a las obras de bien, y las obras de bien conducen al Paraíso. Y el hombre no cesa de decir la verdad hasta que sea inscrito junto a Allâh como absolutamente verídico. Pero la mentira conduce a la rebelión contra Allâh. La rebelión contra Allâh conduce al Infierno. Y el hombre no cesa de mentir hasta que es inscrito junto a Allâh como un gran mentiroso.
(De Ibn Massud, recopilado por Al-Bujari y Muslim)
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Por Abdul Karim Mullor


«Habrán triunfado los creyentes. Aquellos que en su salat están presentes y se humillan«.


Los que están presentes y se humillan en el salat, es decir: los que son conscientes de que se encuentran ante la Presencia Divina y se humillan frente a Allâh en pleno reconocimiento y obediencia; los que hacen de su vida un salat y tienen consciencia de encontrarse frente Allâh en toda circunstancia y situación. No se trata entonces de aquellos que dicen que hay que concentrarse en el salat, sin saber cómo y en qué; no hay que concentrarse con el pensamiento, hermanos/as; hay que ir más allá. La única concentración válida es la consciencia de encontrarse ante el Único, el Misericordioso; y este sentimiento es en él mismo tan grande que no hay lugar para otra cosa.

«Los que de la frivolidad se apartan«.


Aquellos que tienen vergüenza de Allâh y se alejan de las cosas que les distraen de Su recuerdo, así como de los encuentros con gentes mundanas para tratar de cosas no necesarias y fútiles.

Sobre esto hay un hadiz que dice:

Apartaos de las reuniones en las que Allâh no es mencionado, tal y como os apartáis del cadáver de un burro en descomposición.

«Los que hacen efectivo el zakat«.


Aquellos que reconociendo el hecho de que toda subsistencia proviene de Allâh, y que su Señor se la ha concedido para probarles, distribuyen lo estipulado en beneficencia y además dan graciosamente de lo que no están obligados a dar.

«Y preservan sus partes privadas, excepto con sus esposas o las que poseen sus diestras, en cuyo caso no son censurables. Pero quien busque algo más allá de eso…Esos son los transgresores«.


Es decir, aquellos que se apartan de las relaciones prohibidas y de la efímera belleza de la Dunya; aquellos que solamente disponen de lo que Allâh les ha concedido como lícito, sustrayéndose de lo que se les ha prohibido aunque de una manera u otra se encuentre a su alcance. Aquellos que no revelan su intimidad personal, sea de orden externo o interno a otros que no pueden ni deben ser testigos de ella.

«Y aquellos que con lo que se les confía y de sus compromisos son cumplidores«.


Este es un asunto de gran importancia; asunto este que aparece todo a través del Libro de Allâh y de la Sunna de Muhammad -‘alayhi-s-salatu wa-s-salam» – : la fiabilidad, poder ser depositarios dignos de confianza. Este punto nos muestra claramente la entereza o debilidad de nuestra Fe (Iman). Aquellos que son conscientes de sus responsabilidades, que juzgan con equidad, aún si ello fuere en contra de sus propios intereses. Aquellos que cuando dan una palabra la cumplen. Tenemos un ejemplo de ello el el Tratado de Hudaybiyya según el cual el profeta aceptó un pacto con el Quraysh aparentemente en detrimento de los musulmanes. Los asociadores rompieron el pacto y ello fue el detonante de la conquista de Makka. Los sinceros, los íntegros.

«Y los que cumplen sus oraciones«.


Que dejan todo asunto para presentarse en oración ante el Señor de los mundos, Quien les ha creado y a Quien habrán de retornar.

«Ellos son los herederos, que heredarán el Firdaws, donde serán inmortales«.


Como ya hemos dicho en otras ocasiones el Firdaws es el Paraíso más elevado; el lugar donde se encuentra el Estanque del Profeta; de donde nacen los ríos del Paraíso; el lugar donde se encuentran los profetas y los puros (salihin), los conocientes (ˤarifin), los próximos a Allâh (muqarrabun), y asimismo, como se dice en este hadiz, al mu’minun. Porque los creyentes (mu’minun) no son cualesquiera de los musulmanes que podamos encontrar, no son aquellos que se contentan con realizar lo obligatorio y evitar lo prohibido. Ellos son aquellos que han trascendido sobre los vericuetos estrechos de la práctica de la virtud, y que han hecho de sus actos, palabras y pensamientos, excelencia. Ellos son aquellos que miran con la luz de Allâh; aquellos que son una referencia para la Umma. Por eso el Firdaws les está prometido; un lugar donde se encontrarán en el Estanque, satisfechos con su Señor, colmados, en una felicidad Eterna que no tendrá límites.

En cuanto al hadiz sobre el verídico y el mentiroso, lo he presentado por el simple motivo de que el verdadero creyente se encuentra asociado al verídico. Pues es, la Verdad, la prueba del corazón. Aquel corazón que busca la Verdad con sinceridad y ahinco, será sincero y verídico por la fuerza natural de las cosas; porque la fuente de la Verdad se encuentra en su corazón, y desde éste le llama a ser partícipe de ese mundo maravilloso de las Verdades universales.

Un verídico, es, entonces, una persona de confianza e integridad; el amor por la Verdad le hace valiente y decidido; le hace ser generoso y misericordioso.

Mientras tanto, el mentiroso, nos habla desde la negrura de su corazón, mezclando las mentiras y las verdades a fin de hacer aparecer las primeras como siendo reales. Ellos enredan las almas de los débiles, haciendo llamada al Din, cambian éste a su guisa mediante artilugios propios de la más alta técnica del engaño. No nos sintamos nunca a salvo de ellos, pues ellos son precisamente esos shayatin (diablos) humanos contra los cuales nos llama la atención el Corán en la surat A-n-Nas.

Hermanos/as, solamente una férrea sinceridad, a prueba de todo, nos puede salvar de las argucias de los mentirosos. Es precisamente por esa labor oscura, que intenta separar a las gentes de la Verdad, que Allâh les ha prometido el fuego. Y Allâh nunca es injusto; que Él nos libre de un pensamiento tal.

Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos conduzca de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws.