17 junio 2024
Hadiz

El periplo de Muhammad

Abdul Karim Mullor

El periplo de Muhammad

La mayoría de los musulmanes cree que Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz – fue un hombre escogido por Allâh para ser profeta. A través de él fue relevado el Corán, y después falleció y sus restos reposan en Madina.

¡Qué lejos de la realidad se encuentra esta interpretación simplista!

Lejos de comprender la verdadera razón, la gran mayoría de los musulmanes no se cansan de repetir en sus letanías que Muḥammad es el mejor de la creación, una y otra vez, una y mil veces.

No obstante, y de manera asombrosa,  cuando se les informa la razón que hace de Muḥammad la mejor creación de Allâh, no dan crédito a sus oídos. Ello incluso a pesar que esas verdaderas razones que ahora mismo os voy a expresar se encuentran clarificadas, tanto por el Libro de Allâh como por la Sunna.

Y es que, hay gentes que oyendo no escuchan.

El hadiz de Ŷabir – Muḥammad la primera creación de Allâh.

Yo mismo presenté un video en Ceuta relatando un largo hadiz transmitido por Ŷabir Ibn ˤAbdu-l-Lâh – que Allâh esté satisfecho de él – en el que se describe cómo Muḥammad fue la primera creación de Allâh, y de esa creación primaria se creó todo lo demás.

Por decirlo de alguna manera, Muḥammad es la naturaleza a través de la cual Allâh creó y diseñó la Creación.

Más tarde, Adam fue creado. Y en Adam se concentraron todas las fuerzas del Universo, incluidos los ángeles. Su superioridad con respecto a éstos queda reflejada en el Corán en esos episodios según los cuales los ángeles se postraron ante Adam en signo de reconocimiento de su superioridad.

Adam les informó de sus nombres y ellos quedaron maravillados.

Además de ser la primera creación de Allâh, Muḥammad es asimismo el sello de los profetas. De alguna manera el primero y el último de ellos. Eso sí, sin dejar de estar presente en los seres humanos y en los profetas, gracias a ser a través de él que todo fue creado.

¿Cómo es posible que el Corán diga que Muhammad ha sido enviado como una misericordia para toda la creación y haya gentes que, diciendo creer en la Palabra de Allâh no crean en esta verdad evidente?

Y no te hemos enviado sino como misericordia para todos los mundos” (21-106)

La Misericordia es ejercida de un superior a un inferior; es decir, es ejercida por alguien que tiene sobre alguien a quien le falta lo que posee aquel que se la hace. Este es un principio evidente y no tiene discusión alguna.

De esta manera, así de fácil y simplemente, podemos concluir de la superioridad de Muḥammad sobre toda la Creación.

En pura lógica, esto verifica y valida el hadiz de Ŷabir según el cual Muhammad mismo manifestó ser la primera creación de Allâh. Siendo Muḥammad aquella primera luz creada por Allâh. Emanando pues todo el resto de ella, se cumple esta aleya. Y no podría ser de otra manera, pues la única forma de ser superior es la de ser aquello de lo cual salió lo demás con el permiso Divino.

La naturaleza grandiosa del Profeta

Es más, el Corán dice:

“Te hemos creado de una naturaleza grandiosa” (Corán 68-4)

La mayoría de los traductores experimentan un pánico irreflexivo a la hora de enfrentarse ante el hecho de deber traducir la palabra ˤaẓima por “grandiosa”. Debido a este miedo, que no procede de otra fuente que la de su propia ignorancia o falta de fe, la traducen por “sublime”, palabra esta que ofrece una idea más difusa y no compromete. Sin embargo, ˤaẓima es “grandiosa” y es este, y no otro, su significado real.

Que la naturaleza de Muḥammad sea grandiosa no es de extrañar después de que él ha sido creado como una misericordia para toda la creación. ¿Acaso ser una misericordia para todos los seres creados no exije que aquel quien lo sea haya de estar dotado una naturaleza enorme o grandiosa?

No entendemos muy bien lo que puedan tener en mente aquellos que un día y otro dicen que Muhammad es el mejor de la creación sin creer firmemente en estas consideraciones que acabamos de explicar.

Pensamos que se trata de una palabra hueca que no presenta ningún significado y que se dice por simple costumbre. Y así es.

La ascensión a los cielos

¿No dice el Libro de Allâh?:

“Ciertamente de Allâh somos y a El retornaremos”

La manera del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – de retornar a Allâh, fue la ascensión celeste. El ascendió sobrepasando el “Sidrat al Muntaha” (El azufaifo del confín). Ni tan siquiera Ŷibril, el mejor de los ángeles, consiguió sobrepasar este límite. Ese honor únicamente le estaba conferido a Muḥammad.

Y pudo sobrepasar el Sidrat en función de y en consonancia con: ser el mejor de la Humanidad; disponer de una naturaleza grandiosa y ser una misericordia para los mundos.

Y él descendió sin dejar de estar allí a donde llegó. Sé que esto muchos no lo pueden entender. Sin embargo, si consideramos este asunto con cuidado, sería una aberración pensar que Muḥammad llegó a presencia de Allâh y dejó de estarlo alguna vez, aunque su cuerpo descendiera.

Su cuerpo descendió, luego murió, está enterrado en Madina. Pero el verdadero Muḥammad se encuentra ante Allâh, no ha muerto y se encuentra en vida respondiendo a nuestros saludos, entre otras cosas.

¡Ay de tí hermano! !Mírate bien lo que dices! Muhammad está presente, está vivo, al igual que lo estaba antes de que todo lo demás fuera creado, incluido Adam.

Esta incongruencia que acabo de expresar, propia de aquellos que aman decir que Muḥammad está muerto, es porque ellos consideran al Profeta como un cuerpo por cuya alma pasó la Palabra de Allâh. Como un ente, más o menos inerte, sin pena ni gloria. Una especie de envoltorio prescindible.

Se defienden de su ignorancia y falta de amor al Profeta diciendo que no hay que considerarle como a una deidad. Esta falacia es fácil de desmontar, porque:

Ser una misericordia para todos los seres – tener una naturaleza grandiosa, es simplemente ser el “mejor de la creación”. Y el mejor de la creación está en la Creación y es creado.

Mientras que el Creador es Único, sin asociados, y con una naturaleza (Uluhiyya) que no tiene comparación alguna.

Aquí tenéis una versión resumida del hadiz de Ŷabir para vuestra información.

EL HADIZ DE ŶABIR

Ŷabir transmitió:

He interrogado al Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – al respecto de la primera cosa que Allâh – Altísimo – creó; entonces él me respondió: “Es la luz de tu profeta Ŷabir, que Allâh ha creado en primer lugar, pues Él ha creado en esta luz todo bien, y después de ella ha creado toda otra cosa”.

El mantuvo esta luz, delante suyo, en el estado de proximidad (maqam al qurb) durante 12000 años, y después hizo de ella cuatro partes (aqsam): creó el Trono de una de esas partes, de otra el Escabel del trono, de otra los Guardianes del Trono y los Guardianes del Escabel del Trono, la restante la mantuvo en estado de Amor (maqam al Hubb) durante 12000 años, después la dividió en cuatro partes:

Con una de ellas creó el Cálamo
La Tabla bien Guardada (Lawhu-l-Mahfud) de otra
El Paraíso de otra
Y El mantuvo la cuarta en estado de Temor durante 12000 años.

Después la dividió en cuatro partes:

De una creó los ángeles
El Sol de otra
La Luna y los astros de otra
Y El mantuvo la cuarta en estado de Esperanza (raŷa’) durante 12000 años. Después la dividió en cuatro partes:

Creó en intelecto (‘aql) de una de las partes
El conocimiento de otra
La mansedumbre de otra
Y El mantuvo la cuarta en estado de Pudor durante 12000 años.

Después la miró de suerte que la luz transpiró por efecto del pudor 124000 gotas de luz y Allâh creó de cada una de esas gotas un profeta o un enviado.

Después los espíritus de los profetas se pusieron a respirar y Allâh creó de sus soplos los santos, los bienaventurados, los mártires y los creyentes obedientes hasta el Día de la Resurrección.
El Trono pues y el Escabel han sido hechos de mi luz; el Sol, la Luna y los astros han sido hechos de mi luz; el conocimiento y la longanimidad han sido hechos de mi luz; el éxito ha sido hecho de mi luz; los espíritus de los profetas y de los enviados han sido hechos de mi luz, los mártires y los virtuosos han sido derivados de mi luz.

Seguidamente Allâh creó 12000 velos, después El estableció mi luz – que se encuentra en la cuarta parte de cada velo – durante 1000 años. Estos son los velos de la Abundancia (karamah), de la Felicidad, el Temor reverencial, la misericordia, la dulzura, el conocimiento, la longanimidad, la gravedad, la tranquilidad, la paciencia, la certeza, la sinceridad.

Esta luz adoró a Allâh en cada velo durante 1000 años y cuando ella salió de los velos Allâh la infiltró en la tierra, de tal manera que todo lo que se encuentra entre el Oriente y el Occidente obtiene de ella su claridad, tal y como de una antorcha en la noche oscura.

Seguidamente, Allâh – exaltado sea – creó Adam de la tierra e introdujo en él esta luz, en la frente. P
osteriormente se transmitió a Set, y después fue transmitida de puro a puro, de virtuoso en virtuoso, hasta que Allâh – glorificado sea – la hizo pasar a los riñones de Abdu-l-Lâh Ibn Abdi-l-Muttalib, y de Abdu-l-Lâh a la matriz de mi madre Amina.

Seguidamente El me hizo aparecer en este bajo mundo e hizo de mí el señor de los enviados, el sello de los profetas y una misericordia para los mundos. He aquí la naturaleza de tu profeta Ŷabir.