El Peregrinaje – su significado real

Abdul Karim Mullor

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim – En el Nombre de Allâh – El Todo Misericordioso, el que Manifiesta Misericordia
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima. – ¡Oh Allâh! Haz la plegaria sobre Muḥammad , Tu servidor y Enviado, el profeta iletrado, así como sbre su familia y compañeros; sobre ellos la paz perfecta.

El mes del Hayy. Todo el mundo islámico escribe sobre este acontecimiento. Desde aquí queremos exponer nuestra aportación personal, tomando como base nuestra propia experiencia. Esperamos así completar si cabe lo mucho y bien que otros han escrito. Y ello como ofrenda y reconocimiento a este magno acontecimiento el cual vive nuestra Umma desde hace más de 1.400 años.

Y queremos hacerlo desde otro ángulo: revelando el significado más profundo de los ritos encuadrados en este magnífico acontecimiento. Comencemos pues por Arafa: Rasulu-l-Lah (sala-l-Lahu ‘alayhi wa sallam) dijo:

El Hiŷŷ (peregrinaje) es Arafa”.

Es en el pequeño monte de Arafa donde sayyidina Adam (‘alayhi-s-salam) y su esposa se encontraron después de su expulsión del Ŷanna, según cuentan las tradiciones, entre ella las presentadas por Ibn Kazir en su “Historia de los profetas”. Es allí mismo donde pidieron perdón a Allah, Quien se lo otorgó, además de mostrarles unas palabras para llegar a Él, tal y como dice el Corán.
Dichas palabras constituyen entonces la primera de las revelaciones, por medio de las cuales Allah ha guiado a la Humanidad en el sendero del Islam. Pues revelación es todo aquello que desciende del Creador del Universo a un profeta, como lo era Adam – sobre él la paz- . Podemos entonces aventurarnos a decir sin temor, que de alguna manera, el Islam comenzó a ser revelado en ˤArafa. ¡Que importancia la de este lugar! Expresada por el mismo Profeta. ¿Por qué pues Arafa y no la Ka’aba? ¿Por qué el Hiŷŷ es ˤArafa y no el tawaff alrededor de la Ka’aba?

Seguramente en el Corán podremos encontrar parte de la explicación:

Y llevad a cabo la Peregrinación y la Visita que hacéis por Allah, en su integridad; pero si algo os impide acabar, sacrificad el animal de ofrenda que os sea más asequible y no os afeitéis la cabeza hasta que el animal no esté en el lugar donde debe ser sacrificado.
Quien de vosotros esté enfermo o tenga alguna molestia en la cabeza, deberá compensarlo por medio de ayuno, limosna u ofreciendo un sacrificio.
Cuando estéis libres de impedimento, aquel que junte la Visita con la Peregrinación, deberá buscar un animal que le sea asequible para sacrificarlo como ofrenda; pero quien no encuentre cómo hacerlo, que ayune tres días mientras esté en la Peregrinación y siete una vez haya regresado, de manera que complete un total de diez. Esto atañe únicamente a aquel cuya familia no resida en la Mezquita Inviolable.
Temed a Allah y sabed que Allah es Fuerte castigando.
La Peregrinación debe hacerse dentro de meses determinados; el que, dentro de este periodo de tiempo, se comprometa a peregrinar, deberá abstenerse, mientras dure la Peregrinación, de tener trato sexual, de transgredir y de disputar. El bien que hagáis, Allah lo conoce.
Y llevad provisiones, aunque la mejor provisión es el temor (de Allah). Así pues guardaos, vosotros que entendéis la esencia de las cosas.

No incurrís en falta si buscáis beneficio de vuestro Señor.
Y cuando, viniendo de Arafat, salgáis al llano, invocad a Allah junto al «Mash´ar al-Haram».
Recordad cómo os guio, a pesar de que antes de hacerlo os contabais entre los extraviados.

Salid al llano por donde lo hacen todos y pedid perdón a Allah, Allah es Perdonador y Compasivo.

Y cuando hayáis cumplido vuestros ritos, invocad a Allâh como recordáis a vuestros padres o con un recuerdo aún más fuerte. Hay hombres que dicen: ¡Señor nuestro, danos lo bueno en esta vida! Pero no tendrán nada de la Última.
(2-196 a 200)

Es, desde que salimos de ˤArafa, que se nos impele a recordar e invocar. Es decir, ˤArafa es la condición relevante para que el recuerdo de Allâh sea efectivo, ya que, tal y como lo hemos visto en otras ocasiones, es el Recuerdo de Allâh la sola cosa superior y mejor que el mismísimo salat, tal y como dice el Corán.

Dijo el Mensajero de Allâh- sobre él la plegaria y la paz- : “Allah se enorgullece con la gente de Arafat ante los ángeles” (Aḥmad Ibn Hanbal)


Un hadiz qudsi dice:

Ni los cielos ni la tierra son capaces de contenerMe, pero el corazón del mu’min es capaz de contenerMe”.

Esto demuestra que el lugar sagrado por excelencia es el corazón del Ser humano creyente y puro, el cual lo es más que la propia Ka’aba, tal y como expresa un hadiz que ha sido transmitido de manera ininterrumpida por 47 generaciones desde el periodo de la Revelación:

El corazón del mu’min (verdadero creyente) es más que la Ka’aba

Es pues ˤArafa el lugar donde los verdaderos creyentes se limpian y se convierten en “mutahharun” (purificados), quienes, tal y como lo dice la Surat al Waquiˤa (56) son los únicos capaces de comprender los significados ocultos del Corán.

No se comprende muy bien el porqué de ese monolito que han plantado en la cima de aquel monte; ni tampoco se puede entender cómo la gente, llega casi a agredirse unos a otros para tocarlo. Basta con llegar al monte ˤArafa o a sus aledaños, sino podemos, para hacer efectiva la estancia, pues lo esencial allí es, imitando a nuestros primeros padres, pedir perdón y ser perdonados por Allâh.

El jalifa de Allah había descendido a la tierra y se encontró con su esposa, para así dar vida a toda la humanidad. Profetas y santos salieron de esta unión. Hombres, y también mujeres quienes poblaron la tierra con su bondad y equilibraron la inmoralidad humana con la pureza de sus costumbres. Por ello, este lugar es tan importante para la Humanidad, ya que es su comienzo.
Dicho encuentro, símbolo de la unidad de la humanidad entera entre ella, y de la misma humanidad en la Unicidad de Allah (subhanahu wa ta’ala).

ŶAMARAT

Unos hadices que podemos encontrar en los sahih dicen:

El shaytan circula por vuestras venas junto a vuestra sangre. Así pues tratad de debilitarle con el ayuno”

“Todo el mundo tiene destinado un shaytan quien trata de separarle de la buena guía, menos yo, pues el mío se ha hecho musulmán


El episodio de la lapidación del Šaytan llevada a cabo por sayyidina Ibrâhîm  – sobre él la paz – cuando aquél quería impedirle el sacrificio de su hijo, confirma aún más si cabe, la importancia de ˤArafa, ya que es allí donde se produce el intercambio de la víctima, y donde prácticamente se instituye el ˤAid al Aḍḥa en conmemoración de este hecho.

La lapidación es la renuncia al šaytan. Dicha lapidación por siete veces, es un símbolo de la liberación humana del susurrante inmundo quien intenta turbar nuestros corazones con sus propósitos malsanos.

Y de ahí pasamos de nuevo a la ˤArafa del corazón para cumplir con la Voluntad divina mediante la renuncia a nosotros mismos y a los propósitos del enemigo de la Humanidad.

IHRAM

La vestimenta primordial, pura, de blanco rutilante, sin costuras, al estilo de aquella con la cual seremos llevados a la tumba. El simbolismo del Ihram es hermoso en el mismo. Significa la muerte. Efectivamente, Allah (subhanahu wa ta’ala) desea que Su servidor vaya muerto a sí mismo a visitarle. Tal es la Presencia divina que se encuentra en el Ka’aba. Es el vestido de la santidad, de la existencia humana totalmente condicionada por un Señor que, sin intermediarios, nos recibe en toda plenitud.

TAWAF

Cuando me encontraba circunvalando la Ka’aba en 2010, preguntando insistentemente a Allâh qué es lo que había en aquella Casa, una voz me llegó de lo alto de la esquina yemení (esquina Sur) diciendo: “Mahabba” (Amor).

En efecto, es el Amor la fuerza del Tawhid, pues por Amor lo múltiple es uno de manera consensuada y aceptada con agrado; pues el Amor es un sentimiento que inunda de Gracia divina nuestro interior, haciendo como hace, que todo sea bello en este encuentro bendito, del cual el encuentro de los esposos es solamente un reflejo.

Damos vueltas alrededor del mismo centro, que es la Sakina de Allâh, sin separarnos de él, en continuo movimiento. ¿No son eso nuestras vidas? ¿Un continuo ajetreo en el que sin ser conscientes nos movemos sin separarnos de la Fuente primordial? Tal y como ocurre con los átomos, y como en ellos, circunvalamos en núcleo sin separarnos de él.

Siete veces, siete cielos, siete tierras.

SAFA Y MARWA

Safa’ y Marwa representa la bendición del sustento; la búsqueda sagrada de la retribución Divina simbolizada en el agua pura de Zem Zem. Un agua que, junto con la luz, son la fuente de toda materia prima terrenal; elementos puros que descienden de fuentes superiores y que seguirán incólumes sino los adulteramos con nuestros caprichos personales. Ese afán de proteger nuestras familias con el sustento cotidiano, ese ir y venir sagrado para procurarnos el pan bendito que nos otorga nuestro Señor; pues todo es puro cuando procede de arriba e insalubre cuando lo contaminamos nosotros.

Rasulu-l-Lah (sala-l-Lahu ‘alayhi wa sallam) nos dice: “Morid antes de la muerte”. La muerte de la que nos habla es la muerte del nafs. Dicha muerte a los deseos mundanales y al propio ego se da raramente en los humanos; pero en aquellos quienes están destinados a pasar por ella, significa la apertura a un mundo inmenso de conocimientos, así como la aceptación total de la Voluntad de Allah, en no importa que circunstancia de sus vidas. Y esta es la verdadera libertad.

Pidamos pues a Allah que nos haga dignos de vestirnos con el verdadero Ihram, para así presentarnos ante El.