El pacto con Allâh

La virtud no consiste en volver el rostro hacia Oriente u Occidente; el que tiene virtud es el que cree en Allah, en el Último Día, en los ángeles, en los Libros y en los profetas, el que da de su riqueza, a pesar del apego que siente por ella, a los parientes, huérfanos, necesitados, hijos del camino, mendigos y para liberar esclavos; el que establece el salat y entrega el zakat; el que es fiel a los compromisos cuando los contrae; el paciente en la adversidad y en la desgracia y en los momentos más duros de la lucha.
Esos son los veraces y ésos son los temerosos.
(2-177)

Los que te han jurado fidelidad, se la han jurado en realidad a Allah; la mano de Allah estaba sobre sus manos. Y quien falte a su juramento sólo lo hará en contra de sí mismo.
Pero al que cumpla el compromiso con Allah le daremos una enorme recompensa.
(48-10)

El pacto con Allâh

El que es fiel a los compromisos cuando los contrae…

Los que te han jurado fidelidad, se la han jurado en realidad a Allah; la mano de Allah estaba sobre sus manos.

Los musulmanes han hecho un pacto con Allâh consistente en cumplir con los cinco pilares de la fe, en creer en los seis pilares del Imâm; en realizar lo obligatorio y abstenerse de lo prohibido.

Ahora bien, aquellos quienes, como dice el hadiz qudsi … se acercan a Mi por actos voluntarios hasta que Yo les amo…han concluido con Allâh un pacto además del anterior, un pacto más elevado y comprometido. Dicho compromiso es efectuado ante la persona y manos de una de esas “gentes del recuerdo” a quienes dice el Corán se debe consultar. Estos, de acuerdo con la Sunna y la costumbre del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – realizan la Sunna al tomar con sus manos los compromisos del aspirante a ser amado por Allâh. Como dice el Corán “la mano de Allah estaba sobre sus manos.”

Para acercarse a Allâh, a través de obras voluntarias (no obligatorias) como dice el hadiz, es necesario saber cuáles son las obras que nos acercan a Allâh en general, y según nuestras circunstancias en particular. Ahora bien, esas obras, tomen la forma que tomen, casi siempre se encuentran encuadradas en las invocaciones centradas en el Istigfar (pedir perdón a Allâh), la plegaria sobre el Profeta (salat ˤala-n-nabi) y el Tawhid (Lâ ‘ilâha ‘illâ ‘Allâh), además de la recitación del Corán, la sadaqa (limosna) y el ayuno.

Si el Corán dice: “preguntad a las gentes del recuerdo si vosotros no sabéis”, aquel que niega y/o critica que en este camino hay que escoger un maestro hace muestra de mala voluntad, o de una ignorancia tan atrevida que emprende el mal acto de hablar del Din del Islâm sin saber; o se hace reo de practicar la imitación, habiendo escuchado solamente de oídas, de unos y otros, lo cual demuestra un grado de ignorancia digno de remarcar.

Este pacto con Allâh es un pacto sagrado que se debe respetar; ya que ha sido concluido con perfecto conocimiento de las condiciones que lo rodean, y con una libertad total y absoluta. Es gracias a este pacto que se concluye la “venta”.

Es cierto que Allah les ha comprado a los creyentes sus personas y bienes a cambio de tener el Jardín (9-111)

Si ese pacto ha sido concluido de manera satisfactoria, y el servidor de Allâh ha cumplido con su parte, Allâh entonces le ama y se convierte en la mano con la que toma, la lengua con la que habla, el pie con el que camina y el oído con el que escucha

Es entonces que la Firasa (mirada penetrante) del verdadero creyente puede mirar con la luz de Allâh. Es entonces que Allâh recompensa a aquel quien respetó su promesa, se mantuvo firme conservó la Amana.