El mes de Safar – El argumento de las fechas del desperdicio
Abdul Karim Mullor
El mes de Safar – El argumento de las fechas del desperdicio
Nos encontramos en el mes de Safar, más concretamente en la primera semana de dicho mes. Es el mes que va después de Muharram y antes de Rabi’a-l – Awal.
Se conoce que los árabes de la época preislámica tenían la superstición de que este mes era de mal agüero. No obstante, el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – sentenció que eso no es así de ninguna de las maneras. Lo hizo de manera inequívoca.
Se transmite que Abu Hurayrah – que Allâh esté satisfecho de él – relata que el Mensajero de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – dijo: “Ningún contagio sucede sin el permiso de Dios, ninguna superstición de pájaros de mal agüero, ningún gusano infecta la tumba de una víctima de asesinato hasta que es vengado, ni sale un búho de la tumba, ni los huesos del muerto se convierten en un pájaro que podría volar, ni Safar es desafortunado. Pero huid del leproso como huiríais de un león”. (Bujari y Muslim)
En el 27 del mes de Safar aconteció un intento de asesinato que fraguó el Qurayš contra el Profeta. Un joven de cada tribu se presentó en su casa con la intención de asesinarle, todos a la vez. De esa manera, nadie podría reclamar la autoría, argumentando que se trataba de una decisión unánime.
No obstante, Muhammad salió de su casa sin que ellos le vieran, a pesar de que pasó por su lado. Recitó al efecto la siguiente aleya de la Surat Ya Sin, que es asimismo recomendable de recitar cuando queremos guardar en secreto nuestros planes y actos:
Hemos puesto una barrera por delante de ellos y otra por detrás y les hemos velado, no pueden ver. (36-9) Wa ŷaˤalnî ‘aydihim suddam wa ma jalfihim suddan fâ-agšaynahum fâhûm lâ yubṣirûn
Muhammad había prevenido a ˤAlî quien ocupó su lugar en el lecho, haciendo creer que era el Profeta quien se encontraba durmiendo. Cuando forzaron la puerta ˤAlî se levantó y quedaron atónitos al constatar que no era Muḥammad quien se encontraba en él.
Es este hecho el que propició que el Profeta y Abu Bakr se pusieran en camino hacia Madina. La situación se había vuelto insostenible, ya que Muḥammad no podía contar con la protección de su tío Abu Talib, recientemente fallecido.
El mes de Safar no es el mes del desperdicio – No hay fechas de desperdicio
Puesto que Safar no contiene en su seno ninguna fecha remarcable, no por eso pude ser considerado como un mes vacío.
Ya hemos escrito innumerables veces que las fechas señaladas en el Islâm lo son fundamentalmente para que las gentes que no practican actos voluntarios el resto del año tengan una referencia forzosa.
El hecho de que en este mes no exista una de estas referencias no implica ninguna desventaja con respecto a los anteriores. Todos los días son de Allâh; y si no creemos esto, entonces estamos viviendo en el olvido de Allâh y en la auto complacencia.
Hoy hemos entrado en un sitio llamado Islamic Relief, que utiliza la cofradía “Hermanos Musulmanes” para recaudar fondos de los incautos, haciéndoles creer que utilizan sus dádivas en limosnas.
Cuando abro la página, la primera cosa que encuentro es “Dona” o “Dona aquí”. Menos mal que no nos piden que donemos un riñón, pero sí dinero, que ya es. Y bien, si en el mes de Safar estas gentes no paran de pedir, hemos de pensar que, con una razón muy superior, Allâh no deja de estar presente, y que para limpiarse y acercarse a Él, Safar también es un mes santo.
Allâh no exige sino aquello que es obligatorio. No obstante, Sus Manos (que significan Su poder de obrar) siempre están dispuestas para repartir. Y lo que El reparte es considerablemente mejor que lo que nadie pueda llegar a imaginar. Él siempre va por delante.
No es Safar un mes de desperdicio. Son de desperdicio las vidas de quienes piensan y dicen que en Safar nada se puede ni se debe hacer. Eso sí; ¡mes malo es para llenar las huchas de las mezquitas, pues los recaudadores no tienen un reclamo para pedir!
¡Claro que, conociéndoles, algo se inventarán! ¡Podéis estar seguros! La picaresca no para de inventarse motivos para sacar por aquí y por allí.
Y no tengo nada con las mezquitas como principio. Yo mismo construí una. Pero sí, y mucho tengo en contra de lo en que se han convertido.
Así lo dijo ˤAbdu-l-Lâh Ibn ‘Amr en un célebre hadiz en el que aseguró que en los últimos tiempos las mezquitas estarían llenas, pero vacías de musulmanes.
Y así son en nuestros tiempos, más del 95% de ellas. Que Allâh nos libre de aparecer mucho por allí. Pues quien se arrima a un tizón tiene muchas posibilidades de quemarse.
ˤAbdu-l-Lâh, el hijo de Amr, y compañero del Profeta dijo:
Llegará el tiempo en que las gentes se asambleen en las mezquitas en grandes cantidades, y dentro de ellas no habrá musulmanes.