El Mehdi y la inminencia de su venida

A-s-salamu ‘alaykum – La paz sobre vosotros:

Hace unos meses realizaba un resumen de un capítulo de las Futuhhatu-l-Makkiyya (Las iluminaciones de la Meca) de Muhiyyuddin Ibn Arabi; un capítulo éste que trataba de la venida del Imâm Mahdi – que Allâh aligere el tiempo de su venida -.

Un hadiz, que no hemos relatado en el presente escrito, dice que esperar al Mahdi es ‘ibada (adoración). Tal es la importancia de este gran personaje que, sin llegar a ser un profeta por no poder desarrollar dicha misión, tendrá, no obstante un rango espiritual similar a el de los profetas. Muhammad – sobre él la plegaria y la paz – expresó cuánto le hubiera gustado estar en la época en la que el Mahdi traería la justicia a la tierra, después de que ésta estuviera sumida en la injusticia.

Por eso, nosotros estamos convencidos de que estamos en su tiempo, de que su venida es inminente, aunque el día y la hora solamente Allâh la conoce. La Tierra, toda entera, se encuentra sumida en un clima de injusticia que doblega a la Humanidad sin excepciones, La perversión ha ocupado el lugar que le hubiera correspondido a la honestidad, la maldad ha sustituído a la bondad, la mentira a la verdad, la ignorancia a la sabiduría; el materialismo salvaje ha dado pie a los tiranos para gobernar el mundo.

Ahora bien, Allâh, en Su Sabiduría infinita, ha escondido a la Humanidad la personalidad del Mahdi. Incluso, la ha escondido a él mismo de sí mismo, como dice el hadiz transmitido por sayyidina Ali – que Allâh ennoblezca su rostro –, donde Muhammad asegura que Allâh le preparará en una sola noche, y en esa noche le informará que él es el Mahdi, así como el contenido de su misión, Pues Allâh es el Mejor de los que saben guardar los secretos, Solamente nos llegan en los hadices dos rasgos físicos, comunes probablemente, a una buena parte de la población, a saber: tendrá la nariz aguileña y la frente ancha. Los hadices no nos hablan de la edad con la que aparecerá, aunque algunos los han inventado para hacer entrar al Mahdi en sus regiones de origen, animados por un exacerbado celo regionalista.

Solamente un hadiz, transmitido por Ibn Mas’ud, y relacionado por al Qurtubi, nos indica que el Mahdi aparecerá en el Magreb extremo en la zona del litoral. Aquí debemos decir que cuando el Profeta hablaba del Magreb, no lo hacía de Marruecos, que hoy se llama Magreb; en aquella época no existía Marruecos. El Profeta hablaba de una región que comprendía Al Andalus y el actúal Marruecos, Nos encontramos entonces en una zona donde pudiera haber unos 30 millones de musulmanes, y seguramente entre 1 y 3 se corresponderían con la apariencia física mencionada en los hadices.

Otra pista que nos da el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – es que el Mahdi sería descendiente de Hassan, de Ali y de Fatima Sahra – que Allâh les santifique y recompense-.

Pero esto tampoco es una pista suficiente, desde el momento en el que muchos musulmanes quedaron en la Península cuando la expulsión de los moriscos, siendo que casi ninguno de sus descendientes conoce su genealogía.

Resumiendo: no hay manera de imaginarse quien pudiera ser hasta que él mismo no nos comunique su misión. Y es entonces que él vendrá con una fuerza de Allâh que le volverá irresistible para sus enemigos, hasta que limpie la tierra de maldad y de injusticia.

He aquí algunos de los hadices que nos hablan de su venida:

Según Abu Sa’id al Judri Rasulu-l-Lâh  – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

El Mahdi es uno de mis descendientes, tiene la frente ancha y la nariz aguileña. Colmará la tierra de equidad y de justicia después de que la tiranía y la injusticia hayan reinado sobre ella. Gobernará durante siete años Recopilado por Abu Dawud

Según Abu Hurayra Rasulu-l-Lâh  – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

Aunque le faltara solamente un día de existencia a este mundo, Allâh lo prolongaría hasta que llegue un hombre de mi descendencia, cuyo nombre es como el mío. Recopilado por Tirmidi

Según Abu Sa’id al Judri Rasulu-l-Lâh  – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

De mi comunidad aparecerá el Mahdi; gobernará durante cinco, siete o nueve años. Cuando un hombre venga a él para buscar un don, él le dará tanto como su manto pueda contener. Recopilado por Tirmidi

Según Ali Ibn Abi Talib Rasulu-l-Lâh – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

El Mahdi forma parte de mi familia; Allâh le preparará en una sola noche. Recopilado por Ahmad Ibn Hanbal

Según Abu Hurayra Rasulu-l-Lâh  – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

No llegará la Hora hasta que los romanos hayan estacionado sus tropas en AL-Amaq o A-d-Dabiq. Un ejército formado por los mejores hombres de la tierra saldrá ese día de Madina para ir a su encuentro. Cuando las tropas estén en orden de batalla, los romanos dirán: – “Entregadnos a aquellos de nosotros que han contraído vuestra fe” -. Los musulmanes responderán: – “Por Allâh, no dejaremos que ataquéis a nuestros hermanos” – . Entonces ellos combatirán contra los romanos: un tercio de los musulmanes huirá y Allâh no les otorgará nunca Su perdón; otro tercio de entre ellos perderán sus vidas y serán para Allâh los más grandes de entre los mártires, y el último tercio conseguirá la victoria sin haber tenido necesidad de entrar en batalla. Ellos conquistarán Constantinopla y mientras que se encuentren repartiéndose el botín, el Diablo les lanzará esta llamada: – El Mesías ha tomado vuestro lugar junto a vuestras familias -. Ahora bien, no será sino el falso mesías el que aparecerá cuando ellos lleguen a Damasco. Mientras que ellos se estén preparando para el combate, se llamará a la plegaria y es entonces que Jesús Hijo de María descenderá y dirigirá la plegaria. Cuando el enemigo de Allâh se aperciba de su presencia, comenzará a fundirse como la sal en el agua; si Allâh le hubiera dejado, él se habría fundido hasta desaparecer. Pero Allâh le dará muerte por la mano de Jesús, quien mostrará a las gentes su sangre en su lanza. (Sahih Muslim)

Según Abu Sa’id al Judri Rasulu-l-Lâh  – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

El Daŷŷal se aproximará a Madina, pero le será prohibido entrar en los arrabales de la ciudad, se instalará pues en una zona pantanosa en los alrededores de la ciudad. Un hombre quien será en ese día el mejor de entre sus habitantes se presentará delante de él y dirá: – ¡Doy testimonio de que tu eres el Daŷŷal sobre quien el Enviado de Allâh nos ha informado!- Entonces el Daŷŷal dirá dirigiéndose a sus partidarios: – ¿Si yo matara a este hombre y luego le resucitara dudaríais vosotros de mí? – – ¡No!- respondieron ellos. Entonces él le matará, después le resucitará. Pero la víctima exclamará: – ¡Por Allâh! Nadie en este día conoce mejor que yo lo que hay que pensar de ti – . Entonces el Daŷŷal tratará de matarle de nuevo, pero no tendrá poder para apoderarse de él. (Bujari y Muslim)

Sabi’i transmitió que Ali, mirando a su hijo Hassan, declaró: “Mi hijo, hele aquí, es un señor, como lo ha dicho el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – : De sus riñones saldrá un hombre que llevará el nombre del Profeta; se le parecerá físicamente, sin poder igualarle en perfección moral. El colmará la tierra de justicia”.

Según Umm Salama (esposa del Enviado de Allâh) el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

Grandes diferencias estallarán a la muerte de un jalifa y un hombre huirá de Madina para refugiarse en Makka. Unas gentes vendrán a su encuentro y le tomarán, contra su voluntad, hasta llevarle entre el ángulo de la piedra negra y la estación de Ibrahim y hacer un pacto de alianza con él. Una tropa será enviada de Siria contra él, pero el desierto se la tragará entre Madina y Makka. Cuando las gentes hayan visto esto, los Abdal de Siria vendrán a prestarle alianza y otros grupos de Iraq harán un pacto de alianza con él. Después aparecerá un qurayšita cuyos tíos maternos pertenecerán a la tribu de Kalb, que enviará una tropa contra ese hombre, la cual será derrotada por sus partidarios; he aquí lo que llegará de parte de la tribu de Kalb. Las gentes practicarán nuevamente la Sunna del ProfetaDe sus camellos, este hombre extenderá el Islam por la tierra; se quedará siete años entre los musulmanes, después morirá y las gentes harán la plegaria mortuoria por él. (Recopilado por el Imam Ibn Hanbal)

Según Ibn Mas’ud y otros Compañeros, el Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

El Mahdi aparecerá al final de los tiempos en el Magreb Extremo y llevará consigo la victoria sobre una distancia de cuarenta millas. Sobre sus estandartes blancos y amarillos estarán inscritos signos, entre los cuales se encontrará el Nombre supremo de Allâh. Ninguno de sus estandartes será puesto en derrota: viniendo del litoral, su punto de partida hacia Oriente se hará a partir de una montaña llamada Masna en el Magreb. Los estandartes del Mahdi serán confiados a un grupo con el cual Allâh se habrá comprometido mediante un pacto a acordarles la victoria: Estos son los partidarios de Allâh. ¿Acaso los partidarios de Allâh no son ellos los vencedores? Recopilado por Al Qurtubi en su Tadkira

Transmitió Nafi’ Ibn ‘Utayba:
Nos encontrábamos en campaña militar con el Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – cuando gentes venidas del Magreb, vestidos con prendas de lana, salieron a su encuentro y se le acercaron al lado de una loma. Permanecieron de pie, mientras que el Enviado de Allâh estaba sentado. Entonces me dije a mí mismo: “Voy a colocarme entre ellos a fin de que no intenten atentar contra su vida” Después, me dije: “Seguramente desea hablar con ellos en secreto”. Aún así, me coloqué entre ellos y el Profeta, y he retenido cuatro cosas que el Profeta dijo durante este encuentro, las cuales me encuentro en disposición de enumerar: “Combatiréis la Península arábiga y Allâh os dará la victoria, después Persia y Allâh os dará la victoria, después a Roma y Allâh os dará la victoria, en fin combatiréis al Daŷŷal y Allâh os dará la victoria. 
Recopilado por Muslim


Transmitió Sa’ad Ibn Abi Waqqâṣ que Rasulu-l-Lâh – ṣala-l-Lâhu ‘alayhi wa sallam – dijo: «Las gentes del Poniente no cejarán de asumir la defensa de la verdad hasta la Hora última.» 
Recopilado por Muslim


Transmitió ‘Imran Ibn Ḥaṣîn que Rasulu-l-Lâh – ṣala-l-Lâhu ‘alayhi wa sallam – dijo: “Un grupo de mi Comunidad no cesará de luchar para hacer que la verdad triunfe y de resistir a aquellos que la son hostiles hasta que el último de entre ellos combata a el Daŷŷal.”

(Citado como auténtico por Abu Dawud y Ḥakîm)