El hadiz de Yabir Ibn Abdi-l-Lah – La luz de Muhammad

EL HADIZ DE ŶABIR

Ŷabir transmitió:

He interrogado al Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – al respecto de la primera cosa que Allâh – Altísimo – creó; entonces él me respondió: “Es la luz de tu profeta Ŷabir, que Allâh ha creado en primer lugar, pues El ha creado en esta luz todo bien, y después de ella ha creado toda otra cosa”.

El mantuvo esta luz, delante suyo, en el estado de proximidad (maqam al qurb) durante 12000 años, y después hizo de ella cuatro partes (aqsam): creó el Trono de una de esas partes, de otra el Escabel del trono, de otra los Guardianes del Trono y los Guardianes del Escabel del Trono, la restante la mantuvo en estado de Amor (maqam al Hubb) durante 12000 años, después la dividió en cuatro partes:

Con una de ellas creó el Cálamo
La Tabla bien Guardada (Lawhu-l-Mahfud) de otra
El Paraíso de otra

Y El mantuvo la cuarta en estado de Temor durante 12000 años.

Después la dividió en cuatro partes:

De una creó los ángeles
El Sol de otra
La Luna y los astros de otra

Y El mantuvo la cuarta en estado de Esperanza (raŷa’) durante 12000 años. Después la dividió en cuatro partes:

Creó en intelecto (‘aql) de una de las partes
El conocimiento de otra
La mansedumbre de otra

Y El mantuvo la cuarta en estado de Pudor durante 12000 años.

Después la miró de suerte que la luz transpiró por efecto del pudor 124000 gotas de luz y Allâh creó de cada una de esas gotas un profeta o un enviado.

Después los espíritus de los profetas se pusieron a respirar y Allâh creó de sus soplos los santos, los bienaventurados, los mártires y los creyentes obedientes hasta el Día de la Resurrección.
El Trono pues y el Escabel han sido hechos de mi luz; el Sol, la Luna y los astros han sido hechos de mi luz; el conocimiento y la longanimidad han sido hechos de mi luz; el éxito ha sido hecho de mi luz; los espíritus de los profetas y de los enviados han sido hechos de mi luz, los mártires y los virtuosos han sido derivados de mi luz.

Seguidamente Allâh creó 12000 velos, después El estableció mi luz – que se encuentra en la cuarta parte de cada velo – durante 1000 años. Estos son los velos de la Abundancia (karamah), de la Felicidad, el Temor reverencial, la misericordia, la dulzura, el conocimiento, la longanimidad, la gravedad, la tranquilidad, la paciencia, la certeza, la sinceridad.

Esta luz adoró a Allâh en cada velo durante 1000 años y cuando ella salió de los velos Allâh la infiltró en la tierra, de tal manera que todo lo que se encuentra entre el Oriente y el Occidente obtiene de ella su claridad, tal y como de una antorcha en la noche oscura.

Seguidamente, Allâh – exaltado sea – creó Adam de la tierra e introdujo en él esta luz, en la frente. Seguidamente se transmitió a Set, y después fue transmitida de puro a puro, de virtuoso en virtuoso, hasta que Allâh – glorificado sea – la hizo pasar a los riñones de Abdu-l-Lâh Ibn Abdi-l-Muttalib, y de Abdu-l-Lâh a la matriz de mi madre Amina.

Seguidamente El me hizo aparecer en este bajo mundo e hizo de mí el señor de los enviados, el sello de los profetas y una misericordia para los mundos. He aquí la naturaleza de tu profeta Ŷabir.

COMENTARIO

Este maravilloso hadiz es de una importancia vital para aquellos quienes, dotados de intelecto, desean conocer la naturaleza real del Profeta – sobre él la plegaria y pa paz -.

Efectivamente, lo mejor de la creación de Allah es el ser Humano, siendo el digno representante de la humanidad nuestro profeta Muhammad. Por ello, y porque Allah nos demostró la superioridad del Ser Humano sobre el resto de la creación, haciendo que los ángeles se prosternaran ante Adam, la lógica de que Muhammad sea la primera y más noble creación de Allah, es prácticamente indestructible.

Es evidente el hecho de que al no existir otra cosa que Allah la luz con la que fue creado Muhammad procediera directamente de El. Y este es el principio del Tawhid, es decir: todo procede de El y todo retorna a El, en un retorno eterno e interminable en el tiempo y en el espacio.

En toda evidencia esa luz que emanó de El nunca dejó de estar en El, pues El no pude tener pérdida ni disminución algunas. Por eso cuando damos testimonio de nuestra fe decimos:

No hay más divinidad que Allah y Muhammad es el Enviado de Allah.

Pues es de la luz primaria de Muhammad que Allah formó la creación.