18 junio 2024
Fiqh y jurisprudenciaNuevos Musulmanes

Dos clases de Ciencia – dos clases de Sabiduría

En el Nombre de Allah, el Todo Misericordioso, el que otorga Misericordia

Y la plegaria y la paz sobre el Enviado

Hermanos/as

Nuestro Din es rico y elevado, sin duda alguna. Él nos provee de los medios para llevar una vida ordenada en los planos particular, familiar y social; pero de la misma manera él nos proporciona los medios para purificarnos y acercarnos a Allah. Estos dos beneficios son adquiridos a través de dos ciencias diferentes, si bien la obtención del segundo de ellos necesita de la concurrencia de las dos.

Estas dos ciencias son citadas por el Enviado en el siguiente hadiz:

El saber, en tanto que ciencia organizada, es de dos clases; el que es adquirido por el corazón es el más útil, mientras que aquel que se adquiere de boca en boca es una prueba contra el hijo de Adam.

(Transmitido por Ŷabir Ibn ˤAbdi-l-Lah, recopilado por Al-Jatib)

El testimonio del Profeta resulta ser de un incalculable valor desde el momento en el que podemos constatar que, según él, hay dos clases de ciencias organizadas; es decir dos escuelas de ciencia diferentes; aunque ellas son complementarias desde el momento en el que ambas proceden del Enviado de Allah – sobre él la plegaria y la paz -.

Efectivamente, es sabido, tanto por la sira del profeta como por numerosos hadices, que Muhammad enseñaba en sus sermones una ciencia para todo el pueblo, y en círculos más reducidos se reunía con sus compañeros más allegados, entre los que se encontraba el grupo llamado “Las Gentes del banco” (Ahlu-ṣ-ṣufa); grupo éste en el que se encontraban Bilal, Saˤad Ibn Abi Waqas, Abdu-l-Lah Ibn Masˤud (el célebre transmisor de hadices) y otros hasta un número de casi 50. Estas gentes del banco se reunían por las tardes en la mezquita de Madina, junto a la casa de nuestra madre A’iša, después de haber terminado sus trabajos para escuchar la ciencia de la mano del Profeta.

Establecido que existen dos ciencias fundamentales en el Islam pasemos a presentar las características de ambas por separado.

El Fiqh – La ciencia de la Šaria y de las relaciones sociales

Es en total evidencia que la base de la Ciencia es la creencia en las verdades reveladas y las normas que rigen nuestras vidas en privado, familia y sociedad. Dicha ciencia, como no podría ser de otra manera, se encuentra regentada por leyes de obligado cumplimiento, así como por normas, que aunque no sean de carácter obligatorio, pueden hacer del comportamiento del creyente un ejemplo a seguir.

Esta ciencia organizada se ha dividido con el tiempo en varias subespecialidades de las cuales podemos citar las siguientes:

Jurisprudencia o Fiqh; Ciencia del hadiz; Aquida; Gramática árabe; Tafsir, etc.

Quien las estudia y se especializa en ellas es llamado sabio del ˤIlm; dentro de estos sabios el de mayor grado es el de aquellos que tienen conocimiento adquirido suficiente para pronunciar una Fatua o sentencia jurídica, la cual puede ser o no de cumplimiento vinculante para un grupo más o menos numeroso de musulmanes.

Sin embargo, el que un musulmán se haya especializado en esta clase de ciencia no garantiza ni su integridad ni su bondad; ya que estas ciencias se aprenden a través de la razón y de la lógica y no precisan de que quien se implica en su estudio esté dotado de buenas virtudes y sea honesto por naturaleza. Es por este motivo que el Enviado de Allah – sobre él la plegaria y la paz – dice:

Cuando el sabio busca mediante su ciencia al Rostro de Allâh, toda cosa tendrá temor de él. Pero cuando busca el acrecentar sus riquezas, entonces será él quien tema toda cosa.

(De Anas, recopilado por A-d-Daylami)

El sabio, la ciencia y la buena obra afluirán todos en el Paraíso. Pero si el sabio no pone en práctica lo que sabe, la ciencia y la obra estarán en el Paraíso, mientras que el sabio irá al Infierno.

(Recopilado por A-d-Daylami)

Queda pues establecido, a la vista de estas palabras proféticas, que el sabio puede ser bueno, menos bueno, e incluso perverso, y que la obtención de esta ciencia no es garante de que él haya purificado su interior. Es pues por esto que acabamos de expresar que en el hadiz que abre este escrito vemos que esta ciencia es una prueba para el hijo de Adam.

¿Qué peor plaga que un sabio malvado que engaña a las gentes para obtener fines mundanales?

Pero, la Misericordia de Allah es infinita, y Él, que es Toda Misericordia y Generosidad, no nos iba a dejar huérfanos ni de saber ni de bondad. Para ello nos ha concedido la maravillosa oportunidad de aprender otra ciencia que limpia nuestro interior y que nos convierte en verdaderos adoradores Suyos.

La Ciencia de los corazones

Esta ciencia, como hemos visto precedentemente en el primer hadiz de esta exposición, es adquirida por el corazón. Es decir, la naturaleza y la metodología de este saber son de orden totalmente diferente de las del primero.

En esta ciencia si es una condición purificar nuestro interior para ser un sabio. Es más, dicha ciencia nunca podrá obtenerse sino se detenta un determinado nivel de la primera a fin de saber cómo conducirse con las obligaciones y prohibiciones de rigor.

Este saber es profundo y transformador; es luz.

Es él el que es capaz de transformar el alma ‘ammara bi-s-sui” (alma que tiende al mal) en alma mutmainna (aceptable y aceptada por Allah), tal y como dice el Libro de Allah:

Oh alma sosegada! Regresa a tu Señor, satisfecha y satisfactoria. Y entra con Mis siervos, entra en Mi Jardín.  (89 – 28,29,30)

El proceso de llegar a esta situación descrita en el Libro de Allah es la metodología para aprender esta ciencia. Un saber verdadero, fuerte, profundo, que nos hace convertirnos en verdaderos siervos del Todo Misericordioso, no solamente evitando lo prohibido y realizando las obligaciones, sino acercándonos a nuestro Señor hasta ser amados por El, tal y como dice el hadiz qudsi:

Allah, subhanahu wa taala, dice en un hadiz qudsi: «Yo soy para Mi siervo lo que él espera de Mí. Estoy con él cuando Me recuerda. Si Me recuerda en su interior, yo lo recuerdo en el Mío. Si Me menciona en una reunión, Yo lo menciono a él en una aún mucho mejor que la suya. Si se acerca a mí un palmo, me acerco a él un brazo. Si se acerca a mí un brazo, me acerco a él el doble. Y si viene hacia Mí caminando, Me apresuro hacia él « (Transmitido por Al Bujari y Muslim).

Hadiz qudsi transmitido por Abu Hurayra: “A quien dañe a uno de Mis awliya Yo le declaro la guerra. No hay nada que más Me agrade que Mi servidor se acerque a Mi cumpliendo con lo que Yo le he ordenado; luego sigue acercándose a Mí a través de obras superogatorias, hasta que Yo le amo, y cuando le amo, Me convierto en el oído con el que oye, en la vista con la que ve, la mano con la que golpea, y el pie con el que anda; así que por Mi oye, por Mi ve, por Mi golpea, y por Mi anda. Si Me pide, aceptaré su petición. Si Me suplica protección, se la daré. Si hay algo que Me incomoda es tomar el alma de mi siervo creyente; a él le disgusta la muerte, y a Mí Me disgusta causarle disgusto…”  (Bujari, Rikak, 38; Ahmad, VI, 256; Haizami, II, 248)

De los que practican este tipo de ciencia dice el Corán:

¡Oh, creyentes! Recordad constantemente a Allah, y  glorificadle mañana y tarde. Él es Quien os bendice, y Sus Ángeles (ruegan el perdón por vosotros) para extraeros de las tinieblas a la luz, y Él es Misericordioso con los creyentes» (33:41-43).

«Recordadme pues, que Yo os recordaré» (2:152)

Allah les tiene reservado Su perdón y una gran recompensa a (…) aquellos y aquellas que recuerdan frecuentemente a Allah‘» (33:35)

«Aquellos que creen, sus corazones se sosiegan con el recuerdo de Allah, ¿Acaso no es con el recuerdo de Allah que se sosiegan los corazones?» (13:28)

Con respecto al destino de estos creyentes amados por Allah encontramos el siguiente hadiz en el que habla del estatus privilegiado de aquellos que han purificado sus corazones a fin de ser dignos de comparecer ante el Soberano de soberanos:

A la derecha del Misericordioso – en realidad Sus dos Manos son diestras -, se encuentran hombres quienes no son ni profetas ni mártires, y cuya claridad de rostro deslumbra a todo quien les mira. Los profetas y los mártires les envidian a causa de su plaza y de su proximidad a Allah – exaltado sea. Alguien le preguntó: – ¿Quiénes son ellos? –  El Profeta respondió: “Es una asamblea de personas pertenecientes a clanes diferentes, quienes se reúnen en vista del Recuerdo de Allah, escogiendo  decir las mejores palabras, así como un goloso no selecciona sino los mejores dátiles (Al Hakim y Kanz al Ummal 24655)

Como podremos constatar, de una manera simple, los doctos en esta ciencia son los verdaderos estandartes del Islam. Son aquellos quienes han plegado sus voluntades a la Voluntad todo poderosa de Allah, convirtiéndose en portavoces suyos.

Atendiendo al carácter, mencionado por el profeta – sobre él la plegaria y la paz –, “organizado” de esta ciencia, diremos que ella emana del profeta y ha pasado de eslabón en eslabón a través de una cadena de transmisores llegando hasta nuestros días. Pues al ser organizada precisa de sus maestros, discípulos y centros de estudio, así como la otra ciencia mencionada que se ha convenido en llamar Fiqh. Y esta ciencia de los corazones se ha convenido en llamar Taṣawwuf, y ha sido practicada a través de los siglos por multitud de siervos de Allah; ella detenta los sabios que la representan, algunos de los cuales fueron asimismo sabios del Fiqh; ya que ambas ciencias son complementarias, representando como representan al Islam de pleno derecho.

Que Allah, hermanos/as, ilumine nuestros corazones y nos haga salir de las tinieblas de la ignorancia a la luz de la sabiduría. Amín.

Abdul karim Mullor