Diccionario sufí: Al-istiqâma, la rectitud

Por el cheij Aḥmad ben ‘Aŷîba. Traducción y notas: El Mehdi Flores

Al-istiqâma, la rectitud

La rectitud consiste en poner en práctica lo que nos ha sido transmitido de las palabras del Profeta, de sus actos, de sus modales (aḥwâl) y de su carácter (ajlâq), sin rebuscamiento (ta‘ammuq) ni engreimiento (ta‘annuq), sin dejarse seducir por lo ilusorio, sin salirse del sendero trazado ni saltarse los preceptos ni las buenas costumbres. Consiste también en asentarse (qiyâm) en las manos de Dios sobre la base de una auténtica veracidad (‘alà ḥaqîqati-l-ṣidq).

En el nivel de las palabras, la istiqâma es el abandono de toda maledicencia (gîba), en el de los actos es el abandono de los actos sin fundamento (bid‘a); en el del comportamiento, consiste en no apartarse del camino de la ley religiosa (šarî‘a).

La rectitud del común de los creyentes es pues la conformidad a la sunna del Profeta, la de los escogidos, en amoldar su carácter al carácter del Enviado y la de los predilectos consiste en adecuarse a la naturaleza del Todomisericordioso (al-Raḥmân), sumergiéndose en la contemplación (al-‘iyân) de su Señor.

Notas

La palabra istiqâma proviene de la raíz q-w-m que indica la acción de ponerse en pie, levantarse, establecer, erigir, enderezar etc. De ahí los conceptos morales de rectitud, honestidad, bonhomía. En la azora de la Fâtiha aparece el participio mustaqîm calificando al sustantivo ṣirâṭ (del latín strata, carretera, calzada, estrada). Al-ṣirâṭ al-mustaqîm se suele traducir por el “camino recto” que, como explica el cheij Ben ‘Aŷîba, es el camino de la istiqâma basado en una sinceridad o franqueza (ṣidq) esenciales. Lo que caracteriza al musulmán es la rectitud en sus palabras, modales, acciones y comportamiento en general siguiendo el ejemplo de la sunna (modo de ser y estar ) del Profeta Muhámmad. Esta rectitud no tiene nada que ver con la rigidez o el estiramiento de carácter (ta‘annuq), sino todo lo contrario; tampoco consiste en una mera imitación fantasiosa o, lo que es peor, en propasarse inventándose preceptos sin fundamento. El criterio decisivo a la hora de discernir sobre la sunna y el carácter del Profeta es la Raḥma, el amor entrañable y misericordioso, pues como dice el Corán sobre el Profeta: “No te hemos enviado sino como misericordia para los mundos”.