19 julio 2024
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Cuando el Mahdi aparezca desaparecerán los argumentos

Abdul Karim Mullor

Cuando el Mahdi aparezca desaparecerán los argumentos

Lo hemos dicho en diferentes ocasiones:

La aparición del Mahdi al Muntaẓar (el Bien guiado esperado) es inminente.

Y, por otra parte, cada uno argumenta lo creíble y lo increíble para que el Mahdi sea de su región o fruto de su pensamiento.

Los ši’as se han inventado de que el Mahdi está en vida, escondido hasta que llegue la Orden de su venida.

Pero esto contradice las palabras del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – que dice que será descendiente de Hassan y aparecerá en el Magreb Extremo.

Asimismo, el Profeta dice que él no sabe que es el Mahdi hasta que Allâh se lo comunique en una sola noche, y a partir de ese momento se convierta en alguien de cualidades excelentes y comience su misión. Esto último lo corrobora un hadiz transmitido por Sayydina ˤAlî – que Allâh ennoblezca su rostro – .

Es así pues como ˤAli Ibn Abi Talib contradice los decires ši’itas.

Es entonces, cuando sea su aparición, que se silenciarán muchos cantos de sirenas y se derrumbarán doctrinas inventadas. Todo invento persiste hasta que se desvela la verdad.

Y entonces desaparecerán los argumentos. La Verdad se impondrá y la mentira se caerá sola, sin que nadie se preocupe en precipitarla por los suelos.

Si Allâh no le va a comunicar que es el Mahdi y su misión sino en una sola noche es para evitar que se atentara contra su vida, o que el mismo Mahdi manifieste quien es antes de tiempo. Esto es evidente.

Nos extrañamos cuando vimos en un video al mentalmente inestable presidente de los EEUU hablando del Imam Mahdi. Es curioso cómo se le teme y se está pendiente de él antes de que haya aparecido. Las gentes de la injusticia temen que les llegue su final, y sin embargo no temen a Dios porque probablemente no crean en El.

Por mucho que se discuta sobre quién es, su aparición no servirá para nada hasta que su salida tenga lugar. Lo que Allâh ha decidido mantener en secreto nadie lo puede adivinar.

No vamos a entrar en si el Imam Mahdi tiene o ha tenido alguna noticia sobre que él es quien es, porque aunque algo sienta o crea, no estará seguro de ello hasta que Allâh se lo muestre en la noche que hemos mencionado.

Ahora bien, si dijéramos que nadie ha tenido noticias del tiempo de su venida, entonces no estaríamos haciendo honor a la verdad. Lo hemos dicho en otras ocasiones: preparémonos porque el tiempo está ahí.

Damos algunos datos que pueden ser considerados como pistas. Si alguien sabe más, seguramente no lo pueda o deba decir:

Dijimos a la vista de un hadiz que el Profeta manifestó que la Umma no duraría más de 1500 años. A esos 1500 deberíamos restarle 40 años de la estancia de sayyidina Isa, 14,5 meses de la estancia del Daŷŷal y 7 años de misión del Mahdi. Esto nos llevaría a un gran máximo de 1451 o 1452 del calendario musulmán.

Suponiendo que desde la muerte y el entierro en Madina de Sayyidina Isa[1] transcurrieran unos meses o unos pocos años antes de que un viento tomara el alma de los creyentes, entonces habría que restarlos de esas fechas. Y esto podría llevarnos a que esa aparición podría suceder en cualquier momento.

Hay que saber que cuando Allâh decide algo no necesita pedir el parecer de nadie. Asimismo, debemos estar seguros que cuando el Mahdi aparezca siempre será una gran sorpresa, pues no se le esperaba, o no se esperaba que apareciera de tal o cual manera.

El Ser humano es contestatario; nunca está a gusto con lo que ocurre y con lo que ve. Es un defecto del nafs muy conocido y común. Así pues, estamos seguros de que, al principio, solamente unos pocos podrán reconocerle y aceptarle. Y, si no fuera porque una Orden Divina lo facilitará, seguramente casi todos estarían contra él porque el personaje no responde a sus expectativas.

Si es joven porque habían oído que debería ser mayor. Imaginad si es mayor, pues porque oyeron que debería ser joven. Si no es árabe, imaginaos, solamente imaginaos. Más si es pobre y desconocido; o si es alguien que pasa desapercibido.

Nadie admitirá en un principio algo que contradiga sus ideas. Eso lo estamos viendo a diario, que la gente que tiene valor es estigmatizada cuando no directamente despreciada.

Aun así, nada puede hacerse contra el Poder de Allâh. Con una fuerza de Allâh se impondrá a propios y extraños.

¡Pobre Imâm Mahdi; lo que tendrá que bregar!

Nadie puede hacerse una idea del peso que habrá que llevar sobre sus espaldas: una dedicación absoluta; la pérdida de una vida personal; la continua dedicación a su misión, sin un momento de paz ni de respiro.

¿No es, hasta cierto punto, locura querer ser él, sabiendo lo que tendrá que soportar? Pues, a pesar de que será auxiliado y sostenido por Allâh, no creemos que deba sufrir menos de lo que sayyidina Mûsâ sufrió con su difícil pueblo. Y esto teniendo en cuenta de que las gentes hoy son más numerosas y difíciles que antes.

Mahdi, si podemos echarte una mano, aquí estamos.


[1] Sayyidina Omar – que Allâh esté satisfecho de él – preparó un espacio para que fuera enterrado cerca de la tumba del Profeta.