13 abril 2024
Nuevos Musulmanes

Consejos útiles para el mes de Ramadán

Consejos útiles para el mes de Ramadán

Como todos sabemos la semana próxima comenzará el mes de Ramadán. Este mes es llamado “el mes del Corán” y “el mes de la Umma” (Comunidad musulmana).

Por un lado, el Corán descendió en él, y por ende, los musulmanes al completo ayunamos en este mes sagrado.

Ya todos nosotros conocemos cómo debe hacerse el ayuno. No es necesario, al menos para la generalidad de los musulmanes, recordar las condiciones en las que ha de ser válido.

Asumiendo entonces, que estamos ayunando, que hemos entrado en el mes sagrado y que sabemos cómo cumplir con sus prescripciones, entremos de lleno en comprender cuáles son los otros beneficios de los que nos interesa aprovechar. Aunque, en realidad, el ayuno es una prescripción, Ramadán no es solamente eso; es mucho más.

Hay que ser sinceros y reconocer que la gran mayoría de los que recitan el Corán, ya sea de manera profesional, como aquellos que lo aprenden de memoria, y los musulmanes que lo recitan de un tiempo a otro, no comprenden el significado de lo que Allâh está transmitiendo. Con esto queremos decir, que no se comprende en profundidad el mensaje Divino que Allâh nos está haciendo llegar con Su Palabra increada.

Sin embargo, cada aleya, cada surat tienen significados superpuestos los unos a los otros en elevación y profundidad. La gran mayoría de los musulmanes comprenden únicamente el primer significado, sin llegar a captar cuáles son los otros seis que se les escapan.

Esto lo dice el mismo Corán, cuando hace alusión a él como “un libro oculto que solamente tocan los purificados” (surat El acontecimiento).

Un libro oculto es imposible tocar. Queda entonces claro que Allâh se está refiriendo a los significados ocultos del Corán que solamente llegan a comprender aquellos que han purificado su interior, recibiendo con ello las luces que les hacen llegar a comprender los sentidos elevados de la Revelación.

Cuando descendió el Corán, en la Noche del Decreto, se instaló en el corazón de Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz – . De esta manera Ŷibril – sobre él la paz – descendía para ayudarle a extraer hacia el exterior lo que había en su corazón. Es por esa razón que, sin mostrarle escrito ni pergamino alguno, le dijo:

¡Lee!

¿De dónde leer pues? Simplemente de aquello que él ya tenía en el interior.

Si la Palabra increada de Allâh se estableció en el corazón del Profeta, de ello podremos deducir aspectos referentes a la relación sagrada del Ser humano con Allâh. Por eso Allâh dice que se encuentra más cerca de nosotros que nuestra vena yugular, ya que, de alguna manera, El habita en los corazones puros.

Es así, que poco obtendréis si vais al Tarawih, o recitáis en vuestras casas y no comprendéis lo que escucháis y lo que decís.

Su Palabra increada es de Él. Haced pues ejercicio de tener esto en vuestra conciencia cuando os acerquéis al Corán. De alguna manera estáis enfrente Suyo; El habla con nosotros. Démosle entonces la importancia que se merece, e intentad al menos comprender algo de lo que leéis.

El Sawum (la abstinencia)

El ayuno (Siyam) debe completarse con la abstinencia (Sawm). Dicha abstinencia consiste en apartarse de la palabra vana, de discusiones superficiales, de cualquier tipo de torpeza grande o pequeña. Abstenerse es asimismo no mirar lo que no se debe; no entrar en asuntos que no nos competen; no competir de manera individualista con otros; así como purificar nuestros pensamientos.

Es un mes para ayudar a los hermanos, para guiarles hacia el Camino Recto, para mejorar el carácter y acometer empresas nuevas en el mundo espiritual. Si al Profeta – sobre él la plegaria y la paz – le llegó la Revelación durante ese mes, podremos comprender, sin duda alguna, que es posible que a nosotros nos lleguen noticias del mundo de la Verdad. Sino esperamos de Allâh, ¿de quién entonces podríamos esperar?

Hermanos/as: comenzamos a escuchar la augusta llamada de este mes incomparable, mientras el inexorable paso del tiempo engulle, una a una, las horas que restan para el comienzo del amado Ramadán. La mejor de las preparaciones es sentir que el Bien se acerca, que la Verdad se aproxima, y que la revelación de las verdades santas está ahí para que podamos acceder a ellas, si Allâh quiere.

¡Ayuda a tu hermano! ¡No abuses de él ni le engañes! ¡Ramadán se precipita hacia ti! ¡Acógele con los brazos y el corazón abierto!