27 mayo 2024
Nuevos Musulmanes

Allâh no tiene lugar, El es el Creador del lugar – Ahmad Zarruq

En su comentario de la «Moqaddima Al Qurtubiyyah», el Šayj Aḥmad Zarruq al Fasi ha dicho al respecto de Allâh:

«فأما نفي المكان عنه فدليله ما ذكره من أنه مكون المكان، وذلك شاهد بأنه كان قبل خلق المكان، فلا يصح في حقه المكان»

«En lo que se refiere a negar que Allâh tenga un lugar, ello lo prueba lo que ha citado el autor (Šayj al Qurtubi), a saber: que Allâh es el Creador del lugar, y ello prueba que Allâh existe antes de la creación; por lo tanto, no es válido decir que Él se encuentre en lugar alguno»

 Ahmad Zarruq nació en el 846 de la hégira, en la región situada entre Taza y Fez, y falleció en Misrata (Libia). Estuvo instalado en Egipto enseñando la religión en la Universidad Al Azhar, convirtiéndose una referencia en el fiqh Maliki de la época, enseñando el Fiqh y el Hadiz. Entre sus maestros en el Fiqh, podemos citar: el Šayj Abdu-r-Râḥman A-t-Talibi y el Hafid A-s-Sajawi.  Su maestro en el Tasawwuf fue Aḥmad Ibn ˤUqba Al Ḥadrami.

El Šayj Abdu-r-Raˤuf Al Munawi, en sus Tabaqat, ha dicho de él: «El detentaba una ciencia enorme en lo que se refiere al Fiqh, a el Tasawwuf, a los fundamentos y a la divergencia”.

El Šayj Ahmad Bâbâ At-Tanbakti dijo de él: «El Imam, Al-‘Âlim (el sabio), el Faqîh (especialista de la Jurisprudencia), le Muhaddiz (especialista de la ciencia del hadiz), El Sufi, el Waliyy (santo), le Sâlih (virtuoso), le Zâhid (asceta), Al-Qutb (la cima-el polo), El socorredor, el conocedor en Allâh » [Naylou l-Ibtihâj]

El Šayj ‘Abdu l-Hayy Al-Kittâni dijo de él: «El Imam, Al-‘Ârif (conocedor en Allâh), el Muhaddiz (especialista de la ciencia del hadiz), El-Sûfî, el Faqîh (especialista de la jurisprudencia) » [Fahraçatou l-Fahâris]

Ibn Ghâzi dijo a su respecto: «El Mouhaddith (especialista de la ciencia del hadîz), el Faqîh (especialista de la jurisprudencia) » 

 Estas palabras del Šayj Aḥmad Zarruq  pertenecen a su comentario a propósito de las palabras del Šayj Yaḥya al Qurtubi que dijo: «Allâh está exento de similitud, de semejanza y de estar establecido en un lugar. El existe desde toda la Eternidad, y no existe lugar alguno que sea eterno; Él no depende del paso del tiempo” [Mandumat Al-Qurtubi]

 Es así que el Šayj Zarruq confirma que Allâh existe sin lugar, apoyando esta afirmación mediante una prueba racional simple, a saber: que Allâh existe desde toda la Eternidad mientras que los lugares no lo hacen ; es así entonces que Allâh existe antes de que el lugar existiera, pues Allâh es el Creador del lugar, y esto prueba que Allâh no tiene lugar, pues Allâh no tiene necesidad alguna de Sus criaturas.

Nada se le asemeja (Corán)

Un hadiz que podemos encontrar en el Saḥiḥ Bujari, dice : “Allâh existe de toda la eternidad, y ningún otro que El existe de toda eternidad”

En Muslim podemos encontrar : “Oh Allâh, Tu eres A-z-Zâhir (El Exterior), nada está encima de Ti y Tu eres Al Bâtin, nada se encuentra debajo de Ti”.

Comentario

Afirmar que Allâh es una Entidad que se encuentra sobre un Trono es, no solamente un error, sino una afirmación que distorsiona, amaña y adultera la doctrina auténtica del Islam.

El Trono es un objeto de Su Creación, y El existía antes del Trono y de todo lo demás. Por ese motivo, asegurar que Allâh se encuentra en un enclave determinado, que tiene manos, ojos, rostro, etc., solamente por el hecho de interpretar el Corán de manera literal, es un hecho fraudulento que atenta contra la Santidad y el Honor del Creador de los cielos y de la tierra, y de cuanto ellos contienen.

Por otro lado, interpretar las aleyas equívocas del Corán, como son aquellas que hablan del Rostro de Allâh, es un hecho prohibido por el Libro de Allâh. Ciertamente, Allâh nos da ejemplos comprensibles por nuestra mente de realidades que se encuentran por encima de nuestro entendimiento, a fin de que nos podamos hacer una minúscula idea de esa realidad, una idea a la medida de la capacidad de nuestras mentes. Es así que, como dice el Imâm Bujari el Rostro de Allâh, significa el Mulk. Por otra parte, el Trono, como dicen Ibn Hajjar al Haytami y el Šaij Al Alawi, no es un objeto en sí, sino una manera de indicar Su Todo Poder y Su Soberanía – exaltado sea.

Resulta inconcebible, desde el punto de vista de la grandeza del Islam, y de su Historia, repleta de personas que, a través de los tiempos, han demostrado una sabiduría contrastada, decir o argumentar que Allâh se encuentra por encima de los siete cielos, sentado sobre un trono, como si de un rey galáctico se tratara; poco más o menos como Zeus para los griegos o Júpiter para los romanos. Quienes esto proponen buscan extender la fitna y la sedición entre los musulmanes, así como privar al Islam de su doctrina santificada.

Y seguir a estos próceres de la maldad, haciendo dejación de la propia responsabilidad, es una enfermedad del corazón, que se convierte en mental cuando se asegura que Allâh se encuentra en un lugar, siendo que, como dice el Corán, El está más cerca de nosotros que nuestra vena yugular.

Pero, cada uno tendrá lo que haya adquirido, y Allâh es el Dueño del Gran Favor