Abdul Hamid Kishk – el orador ciego

Abdul Hamid Kishk ha sido uno de los más célebres sabios del Islam egipcios del siglo XX. Nacido en 1933, en una localidad cercana a Alejandría, su padre falleció antes de que alcanzara la edad escolar. No obstante, desde niño estudió en la universidad islámica de al Azhar, y a la edad de doce años memorizó el Corán.

Debido a una enfermedad quedó ciego siendo niño, pero eso no le impidió seguir estudiando hasta el punto de conseguir ser uno de los más reputados oradores del país.

Los sermones de Kishk son y han sido famosos a través de todo el país. Un hombre profundamente religioso no se paraba en mientes si debía criticar las corruptelas del país y las injusticias en materia de policía internacional. Famoso detractor de EEUU y de sus injustas manipulaciones expansionistas, así como crítico fue con los acuerdos de Camp David formalizados entre su país e Israel, asimismo hubo de estar en prisión por denunciar las corruptelas del poder egipcio.

En 1964 se convierte en el orador oficial de la mezquita Ain al Hayat de El Cairo. Al año siguiente es hecho prisionero debido a sus críticas al poder en Egipto. Este hecho, y sus sermones sinceros y directos ocasionaron que desde su salida de prisión en 1967 hasta 1980 llegara a escuchar todos y cada uno de sus sermones de los viernes hasta 10000 personas en cada uno de ellos impartidos en el mimbar de la mezquita del distrito de Kobry al Kuba del Cairo.

En 1982 fue impedido de predicar debido al arresto domiciliario al que le confinó Hosni Mubarak.

Hay que decir de él, en cuanto a sus críticas políticas, que él no era político “per se”, ni tenía ambiciones, ni buscaba instituir algo así como un estado islámico en Egipto. No, contrariamente a eso, las críticas de Kishk iban consagradas a la inmoralidad en la que vivía el poder, así como al nepotismo practicado por políticos cuya finalidad era vivir como faraones dejando a sus hermanos musulmanes en una miseria casi absoluta. Por otra parte, Kishk no criticaba a USA sino por la nefasta influencia que el ideal americano podría ejercer sobre la moralidad de sus conciudadanos, la relajación de las costumbres, y el ideal materialista que dicho país ha encabezado desde casi su nacimiento como estado.

Criticó duramente a Nasiruddin Albani por cambiar los hadices, y este último llegó a insultarle y a caricaturizarle con palabras hirientes en lo personal, deformando su nombre y riéndose de él.

Curiosamente, sus sermones casi nunca eran políticos, sino que versaban sobre la moral fundamentalmente y a veces sobre asuntos espirituales de alto alcance.

Así lo demuestra el haber relatado la historia de Bayazid Bastami sobre las gentes de la Iglesia; así como su relato sobre el puente del Sirat.

Falleció a los 63 años en el año 1996.

Sus sermones, a veces relatos, a veces perlas morales, a veces bellas historias, hacen levantar el ánimo de los oyentes debido a la fuerza que él, que no podía ver, imprimía a su voz procedente de un corazón firme y a la vez sensible.

Aquí os dejamos una selección de sus perlas en vídeos subtitulados al español.